20 mar. 2017

Primera aparición de la Virgen María a los tres pastorcitos de Fátima



"... dados unos pasos más adelante vimos, sobre una encina, una Señora, vestida toda de blanco, más brillante que el sol, irrandiando luz, más clara e intensa que un vaso de cristal, lleno de agua cristalina, atravesado por los rayos del sol más ardiente.
Nos detuvimos sorprendidos por la aparición. Estábamos tan cerca que nos quedábamos dentro de la luz que la cercaba, o que Ella irradiaba, tal vez a metro y medio de distancia, más o menos..."

" Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviaros, en acto de reparación por los pecados con que Él es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores?"

"sí, queremos."

" Tendréis, pues, mucho que sufrir, pero la Gracia de Dios será vuestro consuelo." Fue al pronunciar estas últimas palabras cuando abrió por primera vez las manos, comunicándonos una luz tan intensa, como un reflejo que de ellas se irradiaba, que nos penetraba en el pecho y en lo más íntimo del alma, haciéndonos ver a nosotros mismo en Dios que era esa Luz, más claramente de lo que nos vemos en el mejor de los espejos. Entonces, por un impulso íntimo tabién comunicado, caímos de rodillas y repetíamos íntimamente:

" Oh, santísima Trinidad, yo Os adoro, mi Dios, mi Dios, yo Os amo en el Santísimo Sacremento."

Pasados unos momentos, Nuestra Señor añadió: " Rezad el rosario todos los días, para alcanzar la paz para el mundo y el fin de la guerra."




Enseguida, comenzó a elevarse suavemente, subiendo en dirección al naciente, hasta desaparecer en la inmensidad de la distancia. La luz que la rodeaba iba como abriendo un camino en la bóveda de los astros, motivo por el que algunaa vez dijimos que vimos abrirse el cielo.

( Un Camino bajo la Mirada de María, Carmelo de Coímbra, Editorial Fonte )

6 comentarios:

dijo...

La generosidad de esas tres almas me hace reflexionar hoy todavía con muchos cacharricos a esta altura de la Cuaresma. Abrazos fraternos.

Felicitas dijo...

A mí me impresiona también y me hace sentir que no me entrego como ellos, sí, a estas alturas de la vida y de la Cuaresma. Abrazos fraternos

Rosa Tequendama dijo...


Una entrada que es una catequesis. Un abrazo.

Rosa

Felicitas dijo...

Gracias querida Rosa. Lo encuentras todo en el libro " Un camino bajo la mirada de María ". Un abrazo, linda

camino dijo...

Gracias, por darnos a conocer las maravillas de Dios a los hombres, gracias.

Felicitas dijo...

Gracias a ti también, por tu testimonio claro de fe y amor al Señor.
Un abrazo