26 jun. 2018

Brisa

Heme aquí, para hacer tu Voluntad

Ama el camino en el que te hallas
Yo siempre hablo al hombre, desde donde se encuentra.

Pensar en el futuro, preocupándose de qué pasará,
es algo sin sentido, si Yo, tu Padre, me ocupo de todo lo tuyo;

por eso, vive el ahora, tal y como se te da, y encuentra en tu presente
los signos de mi Amor misericordioso
que no cesa de manifestarse al hombre creyente.

Yo velo por los mios y espero
que vuelvan su rostro hacia Mí
para poder bendecirles, salvarles de su mal

La sabiduría de Dios se confirma en la vida del que teme al Señor
y desea sobre todo obedecer y agradar a su Dios

Profundas son las reflexiones del hombre que busca a su Dios,
profundas las respuestas que en oración recibe de parte de Suya.

¿Quién me impedirá manifestarme a aquellos que me aman?
Que cada hombre me busque,
y a cada uno daré una palabra de consuelo,
de amor y Luz de Dios;

Hallarán su eterna desdicha, los que no buscan a su Redentor
porque se hicieron barro en el barro,
y no levantaron sus ojos hacia Mí.

El hombre sabio halla tiempo en su presente
para buscarme en soledad y en silencio,
dejando de lado todo,
con verdadero interés por Mí.

A ese me manifestaré, y me amará, y vendremos y haremos morada en él, porque
mi Palabra se cumple, siempre.

Sois morada de Dios, porque Dios os ha amado primero
¡Sed!

2 comentarios:

Ángeles dijo...

Felicitas, como te admiro con esta fe inquebrantable, que tienes. no hay nada de dudas en estos bellos versos que componen tu poema, me recuerdas a la poesía mística de Juan de la Cruz, la poesía en la que me he refugiado muchas veces cuando el cielo de mi vida se torna oscuro y aunque mi fe, tambien creo que es inmensa, no lo es, ahora que tanto la necesito, se desdibuja algunos momentos de en mi alma.

Continúa siendo este faro de luz y deja tus semillas de fe y amor, hay muchas personas que la necesitamos.

Mucha luz y paz.
Ángeles

Felicitas dijo...

Querida Ángeles, yo te admiro por tu entrega de amor a los desfavorecidos a los que consigues reconstruir con la fuerza que te impulsa desde tu corazón, y con la sabiduría de la vida.
No dejes de acudir a Jesús y a María estando en el dolor. No resulta fácil, pero solo asidos al ancla de la Fe, podemos sobrevivir a este mundo y las llagas que en ocasiones nos inflige. Te encomiendo de todo corazón, como espero que tú también hagas conmigo.
Un fuerte abrazo, querida amiga y hermana.
Jesús te ama infinitamente.