18 abr. 2018

Santo Evangelio según San Juan, 1, 16,23,33,34,42

16. Pues de su plenitud recibimos todos gracia sobre gracia.

Por lo tanto, toda gracia del Cielo, nos es dada por Jesucristo, y ninguna gracia nos llega que no sea por medio Suyo. Esto descarta cualquier otra forma de querer conocer y servir a Dios, que no sea por Jesucristo. Perdón, pero es así. La Santa Escritura es muy clara. No hay otro camino para llegar al Padre Bueno que no sea por su Hijo unigénito Jesucristo, Palabra de Dios encarnada en la única mujer inmaculada, para bien y salvación de TODOS LOS QUE QUIERAN CREER EN ÉL.
 
23. Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: “Enderezad el camino del Señor,” según dijo el profeta Isaías.  

Por lo tanto, lo primero que debemos decir al querer predicar el Amor de Dios en Jesucristo es: Dios te ama y quiere que endereces tu camino. Que le descubras como el Amor de tu vida, el que te sana de todos tus males, te rescata, te aparta de tu propio pecado, para insertarte en su Vida Divina, haciéndote hijo de Dios en el Hijo unigénito de Dios, Jesucristo. Enderezad el camino del Señor, porque si no lo hacéis, NO LE HALLARÉIS VERDADERAMENTE.

33. Yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar en agua me dijo: Sobre quien vieres descender el Espíritu y posarse sobre El, ése es el que bautiza en el Espíritu Santo." 

Él nos bautiza en el Espíritu Santo de Dios. Bautismo cristiano, en el que las tres divinas Personas, un solo Dios, vienen a habitar al hombre desde dentro y plantan su morada en él, para guiarle, aconsejarle, liberarle y santificarle hasta que llegue a la vida eterna prometida en Jesucristo.
Nacemos de nuevo, en nuestro espíritu muerto por el pecado, se obra una resurrección espiritual que no se ve con los ojos, sino tan solo TENIENDO FE Y AMOR DE DIOS.

34. Y yo vi, y doy testimonio de que éste es el Hijo de Dios.  

Jesús es el Hijo de Dios. Por naturaleza. Es la Palabra Divina hecha hombre. Y solo creyendo todo cuanto la Palabra hecha hombre nos ha dicho, hallamos el camino que conduce a la vida. 
No hay otro camino. Somos hechos hijos de Dios, por creer en el Hijo único de Dios y por obedecer Sus Mandatos. Porque el que cree de verdad, es transformado, y obra el bien, ya que lo lleva dentro, en el fondo de su corazón, de su ser.

42. Le condujo a Jesús, que, fijando en él la vista, dijo: Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú serás llamado Cefas, que quiere decir Pedro." 

Cuando Jesucristo llama a alguien, lo hace de forma personal e intransferible, y el alma sabe, al recibir esa llamada, que Él es Dios y por serlo puede llamarme, abriendo ante mí, un horizonte nuevo, de infinitas posibilidades, todas las que Él disponga para mí, que por fin he abierto mi corazón al único Dios verdadero, en Jesús, su Hijo muy amado, que vino, amó, padeció, resucitó y ascendió a la derecha de Dios, y vendrá de nuevo a hacer todas las cosas nuevas, recapitulándolo todo en Él.

4 comentarios:

dijo...

Sí, así de claro. Así es, somos llamados y enviados personalmente. Pidamos todos los días nos habite el espíritu Santo por medio de la poderosa intercesión del Inmaculado Corazón de Su amadísima Esposa. Abrazos fraternos.

Felicitas dijo...

Amén, que así sea.
Un abrazo fraterno

FLOR DEL SILENCIO dijo...

Gracias, por este compartir, tan profundo, es verdad, Él nos llama a cada uno por nuestros nombres, y no una vez sino siempre y en cada momento ÉL nos hace su llamada, hemos de estar atentos a su voz, gracias un fuerte y grande abrazo.

Felicitas dijo...

Es hermoso pensarlo, querida Flor. No deja de llamarnos, como una madre que siempre está en búsqueda de sus pequeñuelos, para protegerlos y darles buen alimento. ¡Atentos, cierto!
¡Un fuerte abrazo, hermana!