9 abr. 2018

Pequeña meditación (Evangelio de San Juan)

"Al principio era el Verbo y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios.


El estaba al principio en Dios.

Todas las cosas fueron hechas por EL, y sin El no se hizo nada de cuanto ha sido hecho.

En El estaba la Vida, y la Vida era la Luz de los hombres.

La Luz luce en las tinieblas, pero las tinieblas no la abrazaron. "
(Biblia Nácar Colunga)



Y la paz infinita de Dios aleteaba suavemente en su mansión divina, cuandos los divinos 3 decidieron redimir al hombre hecho a su imagen y semejanza, caído en desgracia por su desobediencia, para lo cual el Verbo eterno del Padre se abajó, y por obra del Espíritu Santo decidió hacerse uno más entre nosotros, libre de pecado, santo e inmaculado, como su madre terrena.

Sólo el Verbo del Padre Eterno hizo todas las cosas, y siendo Dios de Dios, Luz de Luz, y al mismo tiempo, hombre verdadero es, por todo ello, puerta única de acceso al Padre en el amor divino que los une.

Por eso no hay dios fuera del Dios uno y trino, fuera del orden querido por el mismo Dios.

El que todo hizo, es la Vida de los hombres, y por eso es una insensatez prescindir de Él, es prescindir de la Vida, y abocarse a la muerte que nunca acaba.

Porque Él es el que es y no hay nadie ni nada fuera de Él.
Todo lo crea.
Todo lo redime.
Todo lo gobierna.

2 comentarios:

dijo...

Las divinas 3, personas, decidieron....y es que decir y hacer debería ser el significado de decidir. La obra es de Dios y estamos pero que muy tranquilos en medio de un mar de inquietud. El Castigo tras el Aviso es inminente, hemos de replegar velas y guardar claro y copioso aceite. Vienen tiempos muy recios.
Abrazos fraternos.

Felicitas dijo...

Si ahora viene el Castigo, dime, ¿cual fue el Aviso? ¿Las apariciones de la Virgen en Lourdes y Fátima? ¿O me he perdido algo importante?
Sea como fuere, procuremos cultivar nuestra amistad con el Señor, nuestro servicio bien pobre y modesto, pero sincero.
Procuremos dar amor a todos, consuelo al que sufre y pan al hambriento, y oración de corazón para el bien de todas las almas. Que orar por la conversión y salvación de todos es gran obra de Misericordia, tan denostada, tan olvidada, tan deformada...
más es.
Sin duda alguna.
Es.
Oremus ad invicem