14 mar. 2018

¿Acaso no ves que el rebaño de ovejas de Jesucristo se aparta de tu presencia?

Deberías reflexionar un poco, querido amigo, tú que te llenas la boca de correcciones hacia los demás, en ocasiones duras, inflexibles, como si las ovejas y sus legítimos pastores fueran peor que los fariseos de la época del Señor.
Sí, esos que hacían ver que cumplían con toda norma venida de la mano de Dios, y cargaban pesadas cargas sobre los hombros del pueblo que pretendían apacentar según Dios. Mientrastanto ellos no cargaban con un solo fardo por amor a Dios ni por amor al prójimo.
Pues sí, vengo a recordarte el comportamiento abyecto de aquellos supuestos líderes del pueblo de Israel, que despreciaron a Juan el Bautista por extremista y por rarito. En realidad lo temían y por eso hacían ver que lo apreciaban, cuando en realidad se alegraron cuando fue asesinado.
Y es que, querido amigo, ellos vivían para el poder. ¡Qué vértigo! ¿Verdad? El poder de influir sobre todo el pueblo, manejarlos a todos en favor de mis intereses personales...
¿Cuáles son tus intereses personales?
Yo aún no lo veo claro, pero sé esperar, me sitúo cerca del Señor, y contemplo la evolución de tus movimientos, como una partida de ajedrez...
¿Te das cuenta contra Quién estás jugando, amigo?
Me parece que no, y que debe ser fruto de alguna mala pasión, ya que solo ellas son capaces de oscurecer el entendimiento del más pintao...
En fin, tenía ganas de decirte estas cosas, y fíjate, aún albergo la esperanza de que antes de tu muerte recapacites y cambies de orientación, 180 grados serán necesarios, pero para Dios nada es imposible.

3 comentarios:

dijo...

Las malas pasiones, sí, recemos mucho, en cada Santa Misa se ora por, en fin, nadie niega la autoridad de Caifás, pero hablando del origen de la labor del Bautista... es decir, del que manda la Misión, ¿Quién te ha enviado? y no hay duda que Dios eligió a Caifás y no se equivocó, como hizo con el Iscariote y tampoco erró. El Misterio de Dios nos lleve siempre a orar con sencillez primero por no caer y luego por levantar. La relación David-Saúl merece como la de Job, mucha dedicación. Cada cuarto día, como este, está más vacía la Plaza. Vienen tiempos recios.

dijo...

...abrazos fraternos ;)

Felicitas dijo...

¿Quién te ha enviado?
yo también me hago la pregunta.
Reflexionaré y según como, cerraré este post.
Gracias por tu comentario.
Muy acertado.
Solo somos enviados, cuando ciertamente Él nos envía y no cuando nos enviamos nosotros mismos.
Un abrazo fraterno y agradecido

Felicitas :o)