5 dic. 2017

¡El Señor me liberó! ¡Bendito sea el Señor!

cuando un dia, en el que no esperabas nada especial en el transcurrir habitual de las horas, el Señor te prepara un regalo hermoso : ¡Tiempo para estar más con Él!...

¡Cómo no sentirse dichoso ante esos detalles de Amor y Ternura infinitos!

Para los que estamos en el mundo, sin querer ser del mundo, insertos en la vorágine del activismo que aprisiona a tantos, y que también a nosotros, en nuestros trabajos, nos rasga con frecuencia la quietud del alma, recibida en los ratos de oración... haciéndonos caer en ese estrés inmisericorde que somete a las personas y que acaba siendo tan adictivo...

¿Lo habeís vivido, verdad? Y estando en ello, procurando mantener la calma y la paz del corazón, viene un dia el Señor y te manda un sms que dice: ¿Quieres tener 3 días de fiesta?

¿cómo? ¿qué? y piensas, ¡oh! ¿Será posible?

Y ves, que todo se organiza, casi por si solo, hasta que recibes la confirmación definitiva: La empresa te adjudica 3 días de fiesta.

¡Oh, Señor, gracias, gracias, gracias!


3 comentarios:

cristina dijo...

Muy hermoso regalo...sentir así de cerca al Señor es motivo de inmenso gozo, en la oración sentida desde el corazón y el alma es el momento más perfecto para ese maravilloso encuentro.
Gracias Felicitas
Enorme abrazo

dijo...

Gracias.¡¡¡ El señor me liberó!!!
¡Ven Señor! Velemos en santa espera.Abrazos fraternos.

Felicitas dijo...

Maravilloso encuentro con Jesús, sí, Cristina, del todo cierto.
Gracias a ti. Abrazo, linda
Velemos en santa espera, sí. Espera secular, larga y esperanzada. Llena de fe y confianza en nuestro amable Redentor.