11 jul. 2017

¿En la iglesia católica también se siembran vientos?




No siempre se puede ser políticamente correcto y menos aún cuando nos jugamos la vida eterna en ello. La caridad nos manda no hablar mal de nadie, no murmurar, ni juzgar y aún menos condenar a nadie y fíjate que al mismo tiempo la caridad nos impele a llamar pan al pan y vino al vino.

Será necesario pedir luz al Espíritu Santo para discernir cómo denunciar la crisis de fe que asola a la iglesia católica en numerosos de sus miembros, incluso pertenecientes al sector eclesiástico.

Será necesario equilibrar nuestro testimonio de fe. Había pensado simplemente evangelizar, pero tal y como están las cosas, no podemos obviar el hablar claro y si toca, en un momento dado, emplear el fuego amigo, por caridad, porque la corrección fraterna también es un deber del cristiano.

Sé que suena duro, más la caridad de Dios nunca fue blanda, sino más bien verdadera.

Denunciar la verdad, puede acarrearnos problemas, pero callarse en estos momentos, es de cobardes.
Y eso sabemos que no es virtud.

Pidamos, pues, mucha luz al Espíritu Santo, mucha humildad y mansedumbre, y también fortaleza y valentía, cuando Dios considere que debemos emplearla. Él nos lo hará ver y hablará por nuestra boca.

" No os preocupéis por lo que deberéis decir, porque el Espíritu Santo hablará por vuestras bocas."


2 comentarios:

cristina dijo...

Hablar con la verdad sin prejuicios muchas veces es muy necesario, callar sería caer en omisión y eso es una falta que puede transformarse en complicidad con el hechor...
Fuerte abrazo

Felicitas dijo...

sí, Cristina, así lo veo también yo, que tengo una gran tendencia a no implicarme en los conflictos, por cobardía.
Querida amiga, cuídate mucho. Un gran abrazo