28 jun. 2017

Evangelio según San Mateo, 7, 15-20

"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, y dentro son lobos rapaces: por sus frutos los conoceréis. ¿Por ventura cogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así todo árbol bueno lleva buenos frutos; y el mal árbol lleva malos frutos. No puede el árbol bueno llevar malos frutos, ni el árbol malo llevar buenos frutos. Todo árbol que no lleva buen fruto, será cortado y metido en el fuego. Así, pues, por los frutos de ellos los conoceréis". 

Comentario de San Jerónimo:

Así pues, lo que se dice aquí de los falsos profetas (que ofrecen una cosa en su trato y en sus palabras, y demuestran otra en sus obras), debe entenderse especialmente de los herejes, que parecen cubrirse con la continencia y el ayuno como con un vestido de piedad, pero que interiormente tienen sus almas envenenadas, y engañan los corazones de sus hermanos sencillos.

Comentario de Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 19:

Lo que se ha escrito: "La Ley y los Profetas hasta San Juan Bautista" (Mt 11,13), es para significar que la profecía de Cristo no tendría lugar después de El. Aún hay profetas y los hubo, pero no que profeticen de Cristo, sino que interpretan lo que los antiguos profetas anunciaron de Cristo. Esto es, los maestros de las Iglesias. Y son profetas porque nadie puede interpretar el sentido de las profecías sino por medio del espíritu profético. Sabiendo, pues, el Señor que había de haber falsos doctores de diversas herejías, lo advirtió diciendo: "Guardaos de los falsos profetas". Como no eran manifiestos los futuros gentiles, sino escondidos bajo el nombre cristiano, no dijo: "Mirad", sino "Guardaos". Cuando la cosa es cierta se mira, esto es, se ve simplemente, pero cuando es incierta se observa, esto es, se examina con precaución. Dice además: "Guardaos", porque es una buena garantía de salvación saber de quién se ha de huir. No dice "Guardaos" como si el diablo pudiese introducir herejías (en la Iglesia) contra la voluntad de Dios, sino con la permisión de Dios, pues dado que no quiere tener siervos suyos sin discernimiento, permite la tentación. Y porque no quiere que sucumban por ignorancia, les advierte el peligro. Para que algún maestro hereje no diga que a ellos no los llamó profetas falsos, sino a los maestros de los gentiles y de los judíos, por eso añade: "Que vienen a vosotros con vestidos de ovejas". Las ovejas son los cristianos, mas el vestido de oveja es una especie de cristianismo y de religión fingida. Ninguna cosa hace tanto daño al bien como la ficción, porque lo malo que se oculta con apariencia de bueno. Mientras no se conoce, no se previene. Y para que aun no diga el hereje que habla de los verdaderos maestros, que también son pecadores, añade: "Y dentro son lobos rapaces". Los maestros católicos se llaman también siervos de la carne, porque son vencidos por ella, pero no lobos rapaces, porque no tienen el propósito de perder a los cristianos. Habla, pues, Jesucristo de los maestros herejes, que con intención toman el aspecto de cristianos para destrozarlos con la perversa mordedura de la seducción, y de quienes dice el Apóstol: "Sé que después de mi muerte, entrarán entre vosotros lobos rapaces, que no perdonarán el rebaño" (Ac 20,29)

26 jun. 2017

No juzguéis, y no seréis juzgados

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 17. Algunos exponen este pasaje en el sentido de que Dios no prohíbe a los cristianos, por medio de este precepto, que corrijan a otros por benevolencia, sino que los cristianos desprecien a los cristianos por jactancia de su propia justicia, odiando y condenando a otros, muchas veces por solas sospechas, ejecutando su propio odio bajo las apariencias de piedad.

San Jerónimo. Habla de los que desconociendo sus propios pecados mortales no disculpan la menor falta en sus prójimos. Reprende a aquellos que se escandalizan de la ira de sus hermanos, cuando ellos viven ennegrecidos por el odio.
 
San Agustín, de sermone Domini, 2,19. Tanta distancia hay de la paja a la viga, cuanta hay de la ira al odio: el odio es una ira inveterada. Muchas veces sucede que nos incomodamos con un hombre a quien deseamos corregir, pero que no lo odiamos.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 23,2. Hay muchos que si viesen a un monje con un vestido de lujo o comiendo con abundancia, lo acusarían amargamente, siendo así que ellos roban todos los días y viven en continua crápula.

San Agustín, de sermone Domini, 2,19. Cuando nos veamos precisados a reprender a otros, pensemos primero si alguna vez hemos cometido aquel pecado que vamos a reprender. Y si no lo hemos cometido, pensemos que somos hombres, y que hemos podido cometerlo. O si lo hemos cometido en otro tiempo, aunque ahora no lo cometamos, entonces toque la memoria la común fragilidad, para que la misericordia, no el odio, preceda a aquella corrección. Pero si nos halláramos con el mismo pecado no reprendamos, sino lloremos, movidos a la enmienda, con mutuos esfuerzos. Rara vez, y por gran necesidad, se han de hacer las reprensiones, en las cuales no debemos insistir por nuestro interés personal, sino para servir al Señor.

 

24 jun. 2017

Hoy es tu dia, Mamá María Inmaculada





Al fin mi Inmaculado Corazón triunfará, nos dijo Nuestra Madre del Cielo. 
Procuremos obedecerla, rezando el Santo Rosario, meditando los misterios de la vida del Señor, ofreciendo nuestras cruces aceptadas por amor a Ella y al Señor, amando a todos por amor a Dios.
Oremos por todos los que deberían orar por su consagración a Dios y ya no lo hacen, para que reciban una gracia, una luz especial y vuelvan al Cuerpo místico de Cristo en el que tan solo puede permanecerse, si se ora, si no se peca, si se cree en Jesucristo y se le ama de corazón.
Queremos que tu Corazón Inmaculado triunfe pronto, Mamá, aunque lo que ven y oyen nuestros sentidos más bien  nos conduciría al desánimo, pero confiamos plenamente en la Palabra del Señor, en tu Palabra de mensajera de tu amado Hijo. Creemos, confiamos y esperamos en vosotros. 

23 jun. 2017

El Corazón de Jesús es Jesús mismo




Tu amable corazón, Jesús humano,
belleza de los cielos y la tierra,
se da en mi corazón, secreto tuyo,
más hondo que el saber de mi conciencia.

Es bello el corazón, por ti creado,
por ti habitado, vida verdadera;
al ritmo del latido cotidiano
mi vida fue contada por tus venas.

Penetro en lo más hondo de mí mismo
y busco en mis dominios mi riqueza;
mi humano corazón que en ti confina
me anuncia que eres tú quien me sustenta.

Lugar de lo posible, corazón,
de todo amor vivido y toda guerra,
a ti, pobre y sublime, en gracia pura
del cielo en carne y sangre el Verbo llega.

Ya puede el corazón, libre y ardiente,
alzar el vuelo en pos de su querencia;
¡oh Cristo, que conoces nuestros pasos,
la historia universal en ti se cierra!

A ti, Padre celeste, Padre santo,
cantamos el amor con voz perfecta;
recibe todo agrado por el Hijo
que ha puesto sus latidos en la Iglesia. Amén


Gea de Albarracín, monasterio de capuchinas, 2/VIII/1983

19 jun. 2017

Esta vida es batalla




En estos tiempos turbulentos,
afiánceme yo en Tí,
agárreme tan fuerte,
que ya no caiga nunca más.

Porque solo Tú,
tienes Palabras de Vida Eterna.
¿A quien iremos sino?

Se levantan aires fétidos
que invaden todo en derredor,
yo no quiero seguirlos,
por eso me refugio en el Señor.

Allí me conforta, me llena de Su Amor,
fortalece mis hombros,
asegura a cada alma en su misión.

Salimos airosos, fundamentados en Él,
teniendo como Señora,
a la Madre de Emmanuel.

Haremos aquello para lo que fuimos creados,
amaremos a todos,
les daremos nuestro hálito,
por servir a un solo Dios.

Te fortalece en la lucha,
y sabes que nada puedes,
más cierta es la Victoria
de Aquel que nos sostiene.

15 jun. 2017

Andar en esperanza cristiana

Los amados de Dios no caminan sin esperanza ya que le es del todo inherente al cristianismo, el vivir de Esperanza. 

Toda la doctrina de Jesucristo es una buena noticia. La noticia de que Dios nos ama infinitamente y nos ha enviado a su único Hijo, Dios de Dios, Luz de Luz, hecho hombre por obra del Espíritu Santo en el seno de la inmaculada Concepción, Santa María. Padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, y al tercer dia resucitó de entre los muertos...etc

Tanto amó Dios al mundo...

¿Cómo podemos, pues, caminar cabizbajos y como encogidos por la gran apostasía reinante y perder de vista que nos es propio el vivir siempre de la Esperanza en la vida eterna?

Cuando oramos de verdad, nos ponemos en contacto con Jesucristo ante Su Presencia Eucarística, o estando en casa, en silencio y soledad, haciéndonos bien conscientes de que Dios nos habita verdaderamente, recibimos esa gracia maravillosa del consuelo del Santo Espíritu, somos reafirmados en la fe en Jesucristo, la fe de la iglesia, y se nos insufla una Esperanza a prueba de bomba. 

Si no nos ocurre, es que algo falla, y sería muy oportuno comentarlo con un director espiritual, que nos pueda ayudar a encontrar la mejor manera de orar con el corazón. De corazón a Corazón, el de Cristo, claro.

Por la gran trascendencia y alcance de la Salvación que el Señor nos ofrece, ensanchemos el corazón, andemos bien seguros en su Palabra, que siempre se cumple, pongámonos del todo en Sus Divinas Manos, y digámosle confiados con María Inmaculada: "He aquí a tu sierva, hágase en mí según Tu Palabra." El Señor no podrá resistírsenos ante estas benditas palabras.

13 jun. 2017

Los santos dijeron...







"Si no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para que quieres vivir?" 

San Agustín.

* * * * * * * * * * * *


"La santidad no consiste en tal o cual práctica, sino en una disposición del corazón (del alma) que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra nonada y confiados hasta la audacia en la bondad del Padre"

Santa Teresa de Lisieux

* * * * * * * * * * * * 


 "Recuerda que la perfección consiste en conformar la vida y las acciones totalmente a las virtudes sagradas del Corazón de Jesús, especialmente su paciencia, su mansedumbre, su humildad y su caridad. Como resultado, nuestra vida interior y exterior llega a ser una imagen viva de Él" 

Santa Margarita

* * * * * * * * * * * * 


"Tened gran cuidado en predicar la verdad de tal modo que, si acaso hay entre los oyentes un hereje, le sirva de ejemplo de caridad y moderación cristianas. No uséis de palabras duras ni mostréis desprecio por sus errores"

San Ignacio de Loyola


* * * * * * * * * * * * 


10 jun. 2017

Palabra de Dios




Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.


Cuando leemos esta lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 16-18, nos damos cuenta que el Señor es muy claro, no cabe duda acerca de lo que está afirmando:

Dios ama a los pecadores, los ama tanto que les entrega a su Hijo Unigénito para que tengamos vida eterna en Él. Dios no nos lo envía para juzgarnos, sino con la intención de salvarnos.
¿Salvarnos de qué? 
De la muerte temporal y de la muerte eterna.

El que crea en Él, NO SERÁ JUZGADO.

El que no crea en Él, YA ESTÁ JUZGADO, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

7 jun. 2017

¡Dios te salve, María!

María, tabernáculo viviente en el que Dios se hace hombre, a la manera humana, haciendo que uno de tus benditos óvulos, por obra del Espíritu Santo, comience a dividirse, dando cobijo a la segunda Persona de la Santísima Trinidad. 

Dios infinito convertido en pequeño óvulo de mujer humana, mujer excelente, mujer inmaculada. Yo soy la Inmaculada Concepción, nos dijiste en Lourdes... 
me pregunto si tu mamá Ana y tu papá Joaquín notaron la intervención divina en tu inmaculada concepción... sea como fuere, en tu vida mortal, todo fueron intervenciones divinas...¡Qué maravilla, María! ¡ Qué dichosa debías sentirte por conocer el Amor de los divinos tres de esa tu manera tan especial, tan única e incomparable!

Llena eres de Gracia, te dijo el Arcángel San Gabriel y tú, sabiéndote pequeña sierva de Dios por estar en perfecta contemplación y presencia divinas en todo momento, te turbaste pensando: ¿qué es esta salutación que me dirije el Angel? 
No temas...  
Cuántas veces el Cielo, nos relatan las santa Escrituras, nos dice : ¡No temáis!
¿Os acordáis?: ¡No tengáis miedo, abrid de par en par las puertas a Jesucristo!
Sí, nuestro amado y recordado San Juan Pablo II nos dirijía las mismas palabras que el Señor repitió con frecuencia, la Virgen oyó de boca de San Gabriel Arcángel, y luego Ella misma le repitió a Santa Bernadette, a Santa Jacinta y San Francisco de Fátima, y en tantas otras apariciones marianas, a lo largo de la historia.

No temamos, pues, creer en Jesucristo, que nada nos quita y todo nos da y su Amor es poderoso e infinito. ¡No temáis a Dios! Temamos en cambio nuestro propio pecado y al mismo tiempo confiemos plenamente en la divina Señora que como la mejor de las madres nos protege, enseña, alimenta y conduce hacia la Vida eterna que Jesucristo nos ha prometido. No temamos. Confiemos. Plenamente. Sin resquicio a la duda. Del todo. Ya.



3 jun. 2017

Aquel que me ame, mi padre y yo le amaremos y vendremos a él y haremos morada en él.





 Desde el vientre de tu madre, te amé, te bendije y consideré mi hijo muy amado.





Escucho la voz de tus súplicas, de dia y de noche, tenlo por seguro






Tú no entiendes muchas cosas de tu vida, pero no importa, si te abandonas en Mis Manos que
te sostienen, protegen y conducen a la Vida.







Espera el momento de Dios. Espéralo con alegría, sabiendo que Yo nunca te he fallado ni te 
fallaré. Aún en el dolor te sostengo, y mantengo tu vida y tu pobre corazón. 





2 jun. 2017

Primer viernes de junio, dedicado a desagraviar al Sagrado Corazón de Jesús





Amor olvidado, seas por siempre bendito y alabado,
Amor desamado, seas por siempre creído, acogido y adorado,
en nuestras almas pecadoras, halle tu Corazón un espacio
en donde podamos ofrendarte vida, dolor y desagravio,
que toda traición desvanezca ante el amor de tu iglesia. Amén.

1 jun. 2017

El Señor vivifica su cuerpo en el Espíritu





El Señor vivifica su cuerpo en el Espíritu

De quien ya no vive de acuerdo con la carne, sino que actúa en virtud del Espíritu de Dios, se llama hijo de Dios y se ha vuelto conforme a la imagen del Hijo de Dios, se dice que es hombre espiritual. Y así como la capacidad de ver es propia de un ojo sano, así también la actuación del Espíritu es propia del alma purificada.

Así mismo, como reside la palabra en el alma, unas veces como algo pensado en el corazón, otras veces como algo que se profiere con la lengua, así también acontece con el Espíritu Santo, cuando atestigua a nuestro espíritu y exclama en nuestros corazones: Abbá (Padre), o habla en nuestro lugar, según lo que se dijo: No seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Ahora bien, así como entendemos el todo distribuido en sus partes, así también comprendemos el Espíritu según la distribución de sus dones. Ya que todos somos efectivamente miembros unos de otros, pero con dones que son diversos, de acuerdo con la gracia de Dios que nos ha sido concedida.

Por ello precisamente, el ojo no puede decir a la mano: «No te necesito»; y la cabeza no puede decir a los pies: «No os necesito.» Sino que todos los miembros completan a la vez el cuerpo de Cristo, en la unidad del Espíritu; y de acuerdo con las capacidades recibidas se distribuyen unos a otros los servicios que necesitan.

Dios fue quien puso en el cuerpo los miembros, cada uno de ellos como quiso. Y los miembros sienten la misma solicitud unos por otros, en virtud de la comunicación espiritual del mutuo afecto que les es propia. Esa es la razón de que cuando un miembro sufre, todos sufren con él; cuando un miembro es honrado, todos le felicitan.

Del mismo modo, cada uno de nosotros estamos en el Espíritu, como las partes en el todo, ya que hemos sido bautizados en un solo cuerpo, en nombre y virtud de un mismo Espiritu.
Y como al Padre se le contempla en el Hijo, al Hijo se te contempla en el Espíritu. La adoración, si se lleva a cabo en el Espíritu, presenta la actuacíón de nuestra alma como realizada en plena luz, cosa que puede deducirse de las palabras que fueron dichas a la samaritana. Pues cómo ella, llevada a error por la costumbre de su región, pensase que la adoración había de hacerse en un lugar, el Señor la hizo cambiar de manera de pensar, al decirle que había que adorar en Espíritu y verdad; al mismo tiempo, se designaba a sí mismo como la verdad.

De la misma manera que decimos que la adoración tiene que hacerse en el Hijo, ya que es la imagen de Dios Padre, decimos que tiene que hacerse también en el Espíritu, puesto que el Espíritu expresa en sí mismo la divinidad del Señor.

Así, pues, de modo propio y congruente contemplamos el esplendor de la gloria de Dios mediante la iluminación del Espíritu; y su huella nos conduce hacia aquel de quien es huella y sello, sin dejar de compartir el mismo ser.

Del libro de san Basilio Magno, obispo, sobre el Espirítu Santo (Cap. 26, núms. 61. 64: PG 32, 179-182. 186- Artículo publicado en Aciprensa)