5 abr. 2017

Sigamos el periplo de Lucía de Fátima




Pasados un par de años desde las apariciones de la Virgen María, en Fátima, Lucía conoce al obispo de Leiría Fátima, Don José Alves Correia da Silva, el cual le propone salir de Fátima e ir a estudiar a Porto.

Para Lucía esto supuso un gran sacrificio, pues era dejar de ver a su familia, sus lugares amados y empezar una vida nueva en un sitio en donde no conocía a nadie.

En medio de una lucha interna entre su deseo de quedarse y el querer obedecer al Sr. Obispo, por ver en su propuesta la Voluntad de Dios, Lucía no encontraba consuelo en nada ni en nadie.
Lucía misma describe el consuelo que recibió, una vez más de manos de su Madre celestial:

" Así, solícita, una vez más bajaste a la tierra, y fue entonces cuando sentí Tu mano amiga y maternal tocarme en el hombro; levanté la mirada y Te ví, eras Tú, la Madre Bendita dándome la mano e indicándome el camino; Tus labios se reabrieron y el ducle timbre de tu voz devolvió la luz y la paz a mi alma: " Aquí estoy por séptima vez. Vé, sigue el camino por donde el señor Obispo te quiere llevar, esa es la Voluntad de Dios."

Lucía quedó apaciguada y con fuerza para poder seguir adelante.

El dia en el que Lucía salió de Fátima con destino a Porto, se despidió con dolor de su madre la cual le dijo: " Vete, hija, que si es verdad que viste a Nuestra Señor, Ella te guardará, mas si mentiste, entonces vas a ser una desgraciada."

Y se cumplió la profecía de mi querida madre, Nuestra Señora me ha protegido, me ha guardado, me ha ayudado y me ha defendido dirigiendo mis pasos.

(Diálogos entresacados de " Un Camino bajo la Mirada de María, Carmelo de Coímbra)


5 comentarios:

camino dijo...

Gracias, no sabia con tantos detalles esta hermosa revelación, y como Dios realiza su obra en esas almas pequeñas, gracias, un abrazo muy fuerte.

Felicitas dijo...

yo tampoco sabía estas cosas, antes de leer el libro este. Es hermoso ver como Lucía es conducida por la Virgen y el Señor, a cada paso.
Gracias a ti. Un abrazo, Camino

camino dijo...

Que Dios la bendiga siempre, gracias.

Felicitas dijo...

igualmente, preciosa.

Rosa Tequendama dijo...


Toda una catequesis.

Rosa