20 abr. 2017

El Amor de Jesucristo en nosotros




Amar hasta que duela, y más allá.

Sin límite, sin descanso.

Sólo así el hombre puede ser dilatado en sus capacidades y virtudes, cuando no pone límite a su entrega, a su servicio, para que se cumpla aquello de que "no es más el siervo que su amo", y aquello de que "los que quieran ser primeros en el cielo, sean los servidores de todos en la tierra."

Decirlo es bonito.

Vivirlo es hermoso, doloroso y lleno de gozo interior, porque cuando el hombre ama sin medida, se le concede la Medida Divina de Jesucristo, y entonces más que nunca Éste se hace presente en su iglesia, para bien de todos.


http://www.religionenlibertad.com/ano-sin-hermana-clare-abrumador-cumulo-testimonios--56201.htm

6 comentarios:

cristina dijo...

Hermosa entrada Cristo dio su vida por amor a la humanidad , darse a los demás con afecto y comprensión sintiendo a Cristo en nuestra vida alimenta nuestra fe y el gozo de compartir
Fuerte abrazo

María dijo...

El Señor me conceda todo lo que creo necesitar y aún lo que ni yo misma se que necesito.

Un abrazo hermana.

camino dijo...

Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece. Gracias, hermoso, un abrazo.

Rosa Tequendama dijo...


Un bello mensaje, Cristo se dio por nosotros y tan sólo nos pide; amor.

Rosa

María dijo...

¡Felíz fiesta de la Divina Misericordia querida Felicitas!


Un fuerte abrazo.

Felicitas dijo...

Amén, Cristina, así es.
Un fuerte abrazo

Sí, el Señor te conceda que en tí se pueda cumplir su proyecto de amor para tu vida, tu misión.
Eso te hará completamente feliz.
Un abrazo, María

Amén, hermana, un fuerte abrazo

Sí, Rosa, porque el amor con amor se paga. Aunque en el caso de Jesucristo siempre nos quedaremos cortos.
Un abrazo

Gracias, María, ha sido una fiesta preciosa, llena de luz, vida y reparación amorosa.

Un fuerte abrazo