16 mar. 2017

1917 - 2017, centenario de las apariciones de Fátima

Seguimos con el relato de los acontecimientos de Fátima:



En otoño,  los niños llevaron a las ovejas a la gruta. Para ellos era ya un lugar sagrado. Allí, postrados al estilo del Ángel, oraban las oraciones enseñadas en la primera aparición. De repente se vieron envueltos en una luz intensa e irguiéndose, ven al Ángel que tiene en sus manos un cáliz con una santa Hostia suspendida sobre él y de la cual caen algunas gotas de Sangre. El Ángel, sin decirles nada, deja el cáliz con la sagrada Hostia suspendidos en el aire y se arrodilla, rostro en tierra, gesto secundado por los pastorcitos y esta vez reza una oración más larga que la primera:

“ Santísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los Sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de Su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, os pido la conversión de los pobres pecadores. “




Lo iba rezando lentamente, para que los niños lo pudieran repetir.
Posteriormente, el Ángel se levanta, y tomando en sus manos el cáliz con la Hostia, dio ésta a Lucía y a sus primos dio a beber el cáliz, mientras decía:

“Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios. “




A raíz de esta segunda vivencia sobrenatural, los niños quedaron profundamente marcados por las palabras del Ángel, y sólo deseaban llevar las ovejas a pastar, porque los tres juntos ansiaban esos tiempos de oración, silencio y gozoso recuerdo de las dos apariciones del Ángel. Al mismo tiempo buscaban cualquier ocasión de ofrecer un sacrificio por la conversión y salvación de los pobres pecadores. Cualquier ocasión de rechazar un dulce, o un descanso, entre otros sacrificios, para ofrecerlo por esa intención. Y todo lo hacían discretamente, sin que sus padres notaran esa ansia por obedecer las palabras y recomendaciones del Ángel de Dios.


( Un Camino bajo la Mirada de María, Carmelo de Coímbra, Editorial Fonte )

6 comentarios:

María dijo...

Me quedo sin palabras...es tan hermoso el acontecimiento, y al mismo tiempo tan doloroso...


Reparemos, oremos...

Gracias querida hermana. Oremos!! Un abrazo

camino dijo...

Es realmente maravilloso, como Dios se revela a los sencillos, gracias.

dijo...

Cuando se altere la santa Misa, o deje de haberla, los ángeles nos traerán la comunión, los niños representan la iglesia fiel, parecerá que la Iglesia ha muerto. Vienen tiempos duros de penitencia y oración, Dios está muy ofendido. Cuando digan que eso son cuenticos, volvamos la mirada a Fátima y ellos nieguen el sacrificio de la Misa... nosotros oraremos; "Santísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre... y comeremos. Abrazo fraterno.


-No sólo pasó en 1917, sino que está por pasar, los astros se tambalearán-

Felicitas dijo...

sí que es hermoso y al mismo tiempo doloroso, porque los hijos de los hombres no hemos hecho mucho caso a la Señora.
Oremos, reparemos y ofrezcamos los sacrificios que podamos por la salvación de muchos, para reparar tantas ofensas al Señor y la Virgen.
Un fuerte abrazo, María

sí, pidamos a Santa María nos haga sencillos como ellos, como Ella, para que hallemos siempre
al Señor y le sigamos con plena entrega de amor. Un abrazo

Es cierto, el Señor tiene que estar muy ofendido y preocupado por tantas almas descarriadas.
Eso deseo, aprenderme esas oraciones preciosas enseñadas por el Angel y que por cierto, la que tú mencionas,
se parece mucho a la oración que el Señor enseñó a Santa Faustina Kowalska: Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre
el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, en expiación por nuestros pecados y los del mundo entero.
Si han de venir esos tiempos, confiemos en que Jesús y María nos dirán cual es nuestro lugar y cometido,
para que pueda cumplirse la santísima Voluntad de Dios Papá en cada uno de los que le aman, para bien de todos.
Un abrazo fraterno.

camino dijo...

Gracias, feliz fin de semana.

Felicitas dijo...

¡Gracias, amiga, lo mismo para ti y feliz y santa semana!