28 feb. 2017

¿Dudas?

Los que procedemos de la cultura del existencialismo más descarnado y hemos tenido posteriormente la dicha de poder conocer al Señor de señores, sabemos que JAMAS LA DUDA NOS HIZO AVANZAR LO MÁS MÍNIMO. Más bien al contrario, nos sumergió en cenagales de irracionalidad, desesperación de la vida y negrura oprimente.

Por eso me rio ( por no llorar ) cuando leo o escucho a algún iluminado decir que por la duda, se avanza. No, perdone, está Ud. muy equivocado. ¡Sólo se avanza cuando se tienen certezas!

¿Acaso aprende el bebé a andar por dudar del tamaño de sus gemelos?
¿Acaso logra el tigre cazar por dudar de su propia pericia?
¿Acaso consigue el hombre de éxito cerrar un buen negocio por dudar de sus posibilidades y capacidades?

En ocasiones los hombres inteligentes, cuando caen en la soberbia de creerse más inteligentes que los demás, se convierten en auténticos estultos.  Y eso vale para todos. Para mí también, por supuesto. Nadie está exento de caer.

Pero volvamos al tema que nos ocupa hoy: La certeza o la duda.

El pensamiento débil lo condiciona todo a su propia elucubración mental, y así esconde de fondo su gran soberbia, la de creer que solo gracias a ser alguien super-inteligente logrará avanzar. Como los grandes cedros del Líbano que también cayeron....

¿Por qué tantos supuesto pensadores cristianos contemporáneos que nos dicen satisfechos de sí mismos que la duda es el camino bueno, cuando los observas en sus etapas finales, ves que caen en el absurdo, se desesperan, pierden la fe en Jesucristo y acaban suicidándose o cometiendo las torpezas más grandes?

Seamos serios, por favor.

Sólo la certeza consigue que el hombre apoye su pie con seguridad sobre la tierra, avance y logre construir su presente en paz, con esperanza de futuro y con el equilibrio necesario para acoger el triunfo de otros en su propio camino, haciendo de la convivencia un valor claramente cristiano, claramente humano.

Y si hablamos de las certezas de la FE, el hombre, apoyado en el Poder de Cristo, puede absolutamente con todo. Con todo lo que su amado Papá celestial desee concederle. A eso debemos tender, sin miedo, con confianza plena. 

4 comentarios:

Maria dijo...

Oh sí! La certeza es la fe. ¿Y sin fe entonces cómo avanzar?

Es como bien lo has dicho. La soberbia... El verdadero conocimiento de Dios sólo viene por medio de la oración, la gracia y para esto necesitamos primero creer, sino entonces es "sabiduría" mundana. Sabiduría intelectual únicamente. Que la necesitamos también, pero la sabiduría espiritual es otra cosa y la fe es primordial..

¡Oremos! Santa Cuaresma querida hermana!

Felicitas dijo...

Imposible avanzar sin fe, aunque algunos lo crean la panacea, tarde o temprano se toparán con su propia indigencia y no sé si la soportarán con paciencia...
¡ sí, oremos, María! Santa Cuaresma para ti también.
Un abrazo

dijo...

Tienes razón, toda la Razón, vivir en la certeza, nada de discernimientos vagos en la duda. ¡No!, vivamos peregrinando en el Camino, la Verdad y tendremos la Vida. Abrazo fuerte fraterno.

Felicitas dijo...

Camino, Verdad y Vida. No hay nada comparable. Nada.
Sólo Él. Nuestro Todo.
Abrazo fraterno.