5 ene. 2017

Tiempos de confusión y tormenta





Me dijo: no ancles tu vida espiritual en lo que te dicen unos y otros.
Echa raíces profundas en la Palabra del Señor, que encuentras en los santos Evangelios, cultiva tu amor y verdadera devoción a santa María y ama mucho a Cristo Eucaristía.
Confía en la intercesión de los santos y ángeles que pueblan el cielo y conoce el legado bimilenario del Magisterio de la Iglesia, que concuerda en todo con la Palabra de Cristo plasmada en los santos Evangelios.
Vive así segura de tu fe, en paz con Dios y los hombres, ajena a todo vaiven intra- y extraeclesial.
Huye de las discusiones, maledicencias y críticas estériles.
Introdúcete en el silencio de Dios, y mira todo desde Dios y en Dios.
Cultiva tu propio silencio y antes de hablar, asegura tus palabras.
Sólo así estarás segura en medio de esta tormenta ideológica que se adueña de ambientes y parroquias, obispados y diócesis enteras.
Vive en el Amor Divino y contempla, escucha, calla y ORA.

6 comentarios:

Marian dijo...

Buen programa de vida querida hermana.
¡Me ha encantado! Te felicito.!!

¡Feliz día de la Epifanía del Señor.!

Un fuerte abrazo.

Maria dijo...


¡Hemos visto su estrella en el oriente y venimos a ADORARLO!

Sigamos la luz verdadera que emana del verdadero y único TODO.

Estoy de acuerdo con Marian. Excelente programa!

¡Santa Epifanía hermana!

En Cristo: María

Felicitas dijo...

Muchas gracias, queridas Marian y María, es un placer teneros en mi casita. ¡Adorémosle siempre, con todo el corazón! ¡Un fuerte abrazo a ambas!

Marian dijo...

Tenemos que tener hermana, sumo cuidado. Hay tanta confusión.
tanto desvío, tanta ignorancia, tanta falta de formación.

Demos gracias a Dios por la formación que hemos recibido.

Un abrazo en Cristo nuestro Señor.

¡Bendecido Día del Señor.!

ven dijo...

Muchas, gracias, por este compartir, hay momento que necesitamos DE ESTOS CONSEJOS, El abandono es el fruto delicioso del amor. Gracias, un fuerte abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Pidamos querida Marian, ser pequeñas como Mamá María, que siempre se vio a sí misma con los ojos de Dios, y por eso pudo ser fiel hasta el final. Un abrazo, querida hermana. Bendiciones también para ti.

El abandono es ciertamente el fruto delicioso y con frecuencia doloroso del Amor Divino, pero al fin de todo dolor, siempre gozoso.
Gracias a ti, querida VEN, un fuerte abrazo para ti también