10 ene. 2017

La autoridad de Jesucristo

Los contemporáneos de Jesús, asombrados por sus palabras y su manera de expresarse, decían: "Habla con autoridad" (cf Lc 4,32).

Su autoridad queda confirmada porque sus palabras producen lo que dicen:
  • "Manda a los espíritus inmundos y le obedecen" (Mc 1,27).
  • Dice al paralítico: "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". Y el paralítico "se puso en pie". Por eso la gente, admirada, decía: "Jamás habíamos visto cosa parecida" (Mc 2,11-12).
  • Con su sola palabra Jesús calmó la tempestad. Sus discípulos, llenos de temor, se preguntaban: "¿Quién es éste que hasta el viento y el mar le obedecen?" (Mc 4,41)
Jesucristo tiene autoridad, porque ha sido enviado por su Padre.
La conciencia de ser enviado y de no hablar por propia iniciativa, sino por mandato de su Padre, le da a Jesús esa enorme confianza para anunciar la Buena Noticia y denunciar todo lo que se opone al Reino de Dios (cf Jn 8,42).

Jesús no enseña su doctrina, sino que transmite la Palabra del Padre: "Yo les he comunicado lo que tú me comunicaste" (Jn 17,8).

Jesucristo habla con autoridad porque conoce el mensaje del Padre: "Nosotros hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto" (Jn 3,11).  


Jesús tenía autoridad porque no buscaba el halago de los demás, ni pretendía quedar bien con nadie. Él lo dijo: "Yo no busco mi gloria" (Jn 8,50).

Los contemporáneos de Jesús decían de Él: "nunca había hablado nadie como este hombre" (Jn 7,46) e, incrédulos, sus paisanos se preguntaban: "¿de dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros?" (Mt 13,54).

Él hablaba con poder. Su palabra salía de su Corazón divino y humano. Por eso, cuando comenzaba a hablar, "la gente se agolpaba sobre Él para oír la Palabra de Dios" (Lc 5,1). Los dos discípulos que lo habían visto resucitado, comentaban entre sí: "¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!" (Lc 24,32). 

Jesús es fiel a la misión que el Padre le ha confiado. No hay nada en su vida que sea obstáculo para comunicar el mensaje de Dios: "¿Quién de ustedes puede probar que soy pecador?" (Jn 8,46).

( fragmentos de "Hablar con autoridad" de Fernando Torre Medina Mora, MSpS )




La autoridad con la que habla Jesucristo le viene por ser Quien es: Dios hecho hombre. Siendo el Autor de todo lo creado, su Palabra tiene la autoridad única e incomparable del Ser Divino, que por amor infinito decide hacerse uno de nosotros y enseñarnos con su vida, palabras y obras, en completa consonancia perfecta, el camino que conduce a la vida eterna.

6 comentarios:

Maria dijo...

¡Buenisima catequesis Felicitas!


únicamente Cristo hace autoridad con ternura infinita...



Muchas gracias y bendecido día.

Rosa Tequendama dijo...


Jesús tenía una misión, que los hombre conocieran a Dios Padre. Sabía de quién hablaba y por qué. Sin su palabra qué sería hoy de nosotros?

Un abrazo.

Rosa

dijo...

Me gusta mucho el enfoque Misionero que destacas en la enseñanza de Jesús. Un abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Ternura infinita y Autoridad infinita, ¡qué maravillosa combinación! Un abrazo, María

Pués esa pregunta se la hizo el sacerdote en la homilía de la fiesta del Bautismo del Señor y te aseguro que la faz de la tierra no sería la misma y eso que ahora estamos en plena apostasía...
Un abrazo agradecido, Rosa

¡Es cierto! Siempre te fijas en la misión, querido hermano. ¡Será por lo mucho que la aprecias!
Un abrazo fraterno.

ven dijo...

Que decir ante esta reflexión , sólo gracias, Jesús es la palabra viva del Padre, seamos palabra viva del Padre, gracias, un fuerte abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Amén, querida hermana, así sea. Un fuerte abrazo fraterno.