20 ene. 2017

El mundo se desvive por aparentar lo que no es


El Papa Francisco en la homilía de hoy lo ha sintetizado con la siguiente frase:  " Dios renueva todo desde la raíz, no solamente en la apariencia."

"En la nueva alianza hay un cambio de mentalidad, hay un cambio de corazón, un cambio de sentir, de forma de actuar", ha indicado el Papa.

"La Nueva Alianza nos cambia el corazón"




  
Las gentes del mundo con frecuencia actúan de cara a la pantalla, cuidando mucho su imagen, que por nada quede estropeada, se preocupan ante todo del que dirán, y de que su buena fama quede intacta. Todo lo cual resulta enormemente difícil cuando uno tiene vicios que esconder, o malas acciones que ocultar para poder mantener esa su aparente e impoluta imagen.

El cristiano, por el contrario, se esfuerza en dejar que la Luz de Dios ilumine el interior de su corazón, para con la gracia de Cristo, lograr ordenar y limpiarlo de tal forma que todo mal quede erradicado, todo vicio superado, y toda mala acción del pasado compensada por el arrepentimiento, la penitencia y el adherirse a la virtud contraria con toda la fuerza del querer y con todo el poder de la gracia de Cristo.

Con Él, podemos si queremos, de verdad, lo que Él quiere.

4 comentarios:

Maria dijo...


¡Te Felicitó Felicitas! Los has desarrollado exquisitamente. Me ha ha gustado mucho. Que importante es crecer interiormente, más que que exterior, verdad? Especialmente hoy que nos bombardean tanto por todos lados....


Gracias y felíz fin de Semana!

Felicitas dijo...

sí, María, entre tanto ruido infernal, y tanta palabra hueca, hemos de volver al Evangelio puro, la genuina Palabra de Dios, la Santa Eucaristía, la buena doctrina y espiritualidad custodiada por nuestra amada Iglesia y su Magisterio secular, y el amor de la Inmaculada que siempre nos conduce al Verbo encarnado en sus purísimas entrañas virginales.

¡Gracias a ti, feliz fin de semana!

dijo...

La última frase decide llegar a la raíz. Querer de verdad, en verdad lo es todo. me encantan estas flechas de fuego que llegan y prenden el corazón. Abrazos fraternos.

Felicitas dijo...

Me alegra mucho. ¡Queremos servirte, Señor, serte verdaderamente útiles, ayúdanos!
Un saludo agradecido