13 jul. 2017

El Paráclito que nos conforta interiormente




Dios nos ama infinitamente.



Dios me ama infinitamente



Jesucristo vino a por los enfermos, los pecadores, los que sufren de alguna forma, porque Su Corazón misericordioso se compadece del pecador que gime bajo el peso de sus propios pecados y el de los demás.


Jesucristo vino a por mí, que soy un miserable pecador, para confortarme, sanarme, despertar mi fe en Él y darme su gracia purificante y santificadora.


Dios me ama infinitamente.


Dios nos ama infinitamente


Tus pecados quedan perdonados, anda, ve y no peques más.


También a mí me dice: tus pecados quedan perdonados, anda , ve y NO PEQUES MÁS.


Con su gracia, podemos ser como Él desea que seamos.

Ánimo, ten fe, ten esperanza, confía en el Señor.

11 jul. 2017

¿En la iglesia católica también se siembran vientos?




No siempre se puede ser políticamente correcto y menos aún cuando nos jugamos la vida eterna en ello. La caridad nos manda no hablar mal de nadie, no murmurar, ni juzgar y aún menos condenar a nadie y fíjate que al mismo tiempo la caridad nos impele a llamar pan al pan y vino al vino.

Será necesario pedir luz al Espíritu Santo para discernir cómo denunciar la crisis de fe que asola a la iglesia católica en numerosos de sus miembros, incluso pertenecientes al sector eclesiástico.

Será necesario equilibrar nuestro testimonio de fe. Había pensado simplemente evangelizar, pero tal y como están las cosas, no podemos obviar el hablar claro y si toca, en un momento dado, emplear el fuego amigo, por caridad, porque la corrección fraterna también es un deber del cristiano.

Sé que suena duro, más la caridad de Dios nunca fue blanda, sino más bien verdadera.

Denunciar la verdad, puede acarrearnos problemas, pero callarse en estos momentos, es de cobardes.
Y eso sabemos que no es virtud.

Pidamos, pues, mucha luz al Espíritu Santo, mucha humildad y mansedumbre, y también fortaleza y valentía, cuando Dios considere que debemos emplearla. Él nos lo hará ver y hablará por nuestra boca.

" No os preocupéis por lo que deberéis decir, porque el Espíritu Santo hablará por vuestras bocas."


9 jul. 2017

Venid a Mí los que estáis cansados y agobiados y Yo os aliviaré

Somos pequeños, porque Él es grande, infinito

Debo compararme siempre con Él y hallaré argumentos para la humildad, la mansedumbre en mi pobre corazón pecador.

Compararme con fulano o zutano no me hace ningún bien, porque si soy mejor que él, me ensoberbeceré. Si él es mejor que yo, le puedo llegar a tener envidia. Y es que la raíz pecaminosa se hunde poderosamente en el corazón del hombre. Tan sólo la Gracia, y Gracia abundante que nos ofrece Jesucristo nos saca de ese hoyo. No hay más.

La labor diaria de abnegación de la propia voluntad, del propio deseo, de las propias prioridadaes, para someterlo todo a la sabia y santa Voluntad del Señor que tanto nos ama, es clave para poder avanzar por Sus Caminos.

Lo que Dios quiere para mí, siempre, siempre será lo mejor, lo que me dilata el corazón para poder amar más y mejor, lo que me permite superar lenta y seguramente mis propias limitaciones ancestrales...mi tendencia al pecado tan enraizada en mí.

El y yo, juntos, trabajando a diario, avanzando, pasito a pasito, hacia la bendita Casa del Padre Bueno de todos.

7 jul. 2017

Primer viernes de julio 2017




Si te contemplo, mi gran Señor, veo tu Poder y tu Dolor. Tu Bendición y esperanza de ser aceptado, acogido por los tuyos. La serenidad y esa mirada algo triste, me recuerda mis faltas de correspondencia, mis pecados y la miseria de estos tiempos.

coronado en gloria, parece que ya no necesitaras nada, ni a nadie, más no es así, porque te has entregado tanto a tu amado Padre, al cumplimiento de Su Santo Designio en Tí, que al tiempo nos lo has dado todo. Tu Dolor, Tu Sabiduría, Tu Amor y Sanación, Tu Victimación y Muerte en cruz, Tu Resurrección, Tu Santo Espíritu, Tu Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

No resta nada.

Es mi gran deber, corresponder.

Es mi gran deber, corresponderte, tal y como Tú lo esperas de mí.
¿Cómo podría sino decir que te amo de verdad?

6 jul. 2017

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 1-8

En aquel tiempo, subió Jesús a una barca, cruzó a la otra orilla y fue a su ciudad. En esto le presentaron un paralítico, acostado en una camilla. Viendo la fe que tenían, dijo al paralítico:
«¡Animo, hijo!, tus pecados te son perdonados».
Algunos de los escribas se dijeron:
«Este blasfema».
Jesús, sabiendo lo que pensaban, les dijo:
«¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: "Levántate y echa a andar"? Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados - entonces dice al paralítico -: "Ponte en pie, coge tu camilla y vete a tu casa"».
Se puso en pie, y se fue a su casa.
Al ver esto, la gente quedó sobrecogida y alababa a Dios, que da a los hombres tal potestad.



Comentario de San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 29,1. 

Jesús no destruyó las sospechas de los fariseos que pensaban que sus palabras las había dicho realmente como Dios. Si El no fuera igual al Padre hubiera dicho: "estoy muy lejos de tener poder para perdonar los pecados". Pero no es así, sino que afirma todo lo contrario con sus palabras y sus milagros. Por eso añade: "¿qué es más fácil decir: te son perdonados tus pecados o levántate y anda?" Así como el espíritu es más importante que el cuerpo, así también es más importante perdonar los pecados que sanar el cuerpo. Y arguye más poder a la salud del espíritu que a la del cuerpo puesto que este último es más visible y más reducido el círculo de sus operaciones y el espíritu es menos visible y sus operaciones más elevadas.

 

3 jul. 2017

Lectura de hoy: San Pablo a los Efesios 2,19



"Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios."


Ya no somos extraños los unos para los otros, sino que por la Fe en Jesucristo somos conciudadanos de los Santos de Dios, miembros de la familia de Dios. Dios Padre, Dios Hijo, Dios Amor, y un sinfín de hijos en el Hijo de Dios hecho hombre, con una misma Madre María Inmaculada, Reina de todo lo creado, junto a su divino Hijo, Rey del universo. 

Y es que Jesucristo también con nosotros comparte su facultad de reinar sobre todo lo creado, en cierta forma, ya desde ahora, porque su gracia nos va recomponiendo internamente hasta conseguir la unidad del propio ser, que el pecado había roto. 

Con frecuencia precisamos muchos años para conseguir esto. Y es su gracia la que lo consigue, si nos dejamos hacer. Sí que es cierto que Dios precisa de nuestra colaboración para hacer su obra purificadora, redentora, santificadora y divinizante en nosotros. Pero es Él Quién la hace.  Y es importante que lo tengamos muy claro. 

Señor, con Mamá María y por su amable intercesión ante Tí, me ofrezco a Tí para que se cumpla Tu Santo Designio de Amor, eterno, constante, vivificante. Fiat.

28 jun. 2017

Evangelio según San Mateo, 7, 15-20

"Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, y dentro son lobos rapaces: por sus frutos los conoceréis. ¿Por ventura cogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así todo árbol bueno lleva buenos frutos; y el mal árbol lleva malos frutos. No puede el árbol bueno llevar malos frutos, ni el árbol malo llevar buenos frutos. Todo árbol que no lleva buen fruto, será cortado y metido en el fuego. Así, pues, por los frutos de ellos los conoceréis". 

Comentario de San Jerónimo:

Así pues, lo que se dice aquí de los falsos profetas (que ofrecen una cosa en su trato y en sus palabras, y demuestran otra en sus obras), debe entenderse especialmente de los herejes, que parecen cubrirse con la continencia y el ayuno como con un vestido de piedad, pero que interiormente tienen sus almas envenenadas, y engañan los corazones de sus hermanos sencillos.

Comentario de Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 19:

Lo que se ha escrito: "La Ley y los Profetas hasta San Juan Bautista" (Mt 11,13), es para significar que la profecía de Cristo no tendría lugar después de El. Aún hay profetas y los hubo, pero no que profeticen de Cristo, sino que interpretan lo que los antiguos profetas anunciaron de Cristo. Esto es, los maestros de las Iglesias. Y son profetas porque nadie puede interpretar el sentido de las profecías sino por medio del espíritu profético. Sabiendo, pues, el Señor que había de haber falsos doctores de diversas herejías, lo advirtió diciendo: "Guardaos de los falsos profetas". Como no eran manifiestos los futuros gentiles, sino escondidos bajo el nombre cristiano, no dijo: "Mirad", sino "Guardaos". Cuando la cosa es cierta se mira, esto es, se ve simplemente, pero cuando es incierta se observa, esto es, se examina con precaución. Dice además: "Guardaos", porque es una buena garantía de salvación saber de quién se ha de huir. No dice "Guardaos" como si el diablo pudiese introducir herejías (en la Iglesia) contra la voluntad de Dios, sino con la permisión de Dios, pues dado que no quiere tener siervos suyos sin discernimiento, permite la tentación. Y porque no quiere que sucumban por ignorancia, les advierte el peligro. Para que algún maestro hereje no diga que a ellos no los llamó profetas falsos, sino a los maestros de los gentiles y de los judíos, por eso añade: "Que vienen a vosotros con vestidos de ovejas". Las ovejas son los cristianos, mas el vestido de oveja es una especie de cristianismo y de religión fingida. Ninguna cosa hace tanto daño al bien como la ficción, porque lo malo que se oculta con apariencia de bueno. Mientras no se conoce, no se previene. Y para que aun no diga el hereje que habla de los verdaderos maestros, que también son pecadores, añade: "Y dentro son lobos rapaces". Los maestros católicos se llaman también siervos de la carne, porque son vencidos por ella, pero no lobos rapaces, porque no tienen el propósito de perder a los cristianos. Habla, pues, Jesucristo de los maestros herejes, que con intención toman el aspecto de cristianos para destrozarlos con la perversa mordedura de la seducción, y de quienes dice el Apóstol: "Sé que después de mi muerte, entrarán entre vosotros lobos rapaces, que no perdonarán el rebaño" (Ac 20,29)

26 jun. 2017

No juzguéis, y no seréis juzgados

Pseudo-Crisóstomo, opus imperfectum in Matthaeum, hom. 17. Algunos exponen este pasaje en el sentido de que Dios no prohíbe a los cristianos, por medio de este precepto, que corrijan a otros por benevolencia, sino que los cristianos desprecien a los cristianos por jactancia de su propia justicia, odiando y condenando a otros, muchas veces por solas sospechas, ejecutando su propio odio bajo las apariencias de piedad.

San Jerónimo. Habla de los que desconociendo sus propios pecados mortales no disculpan la menor falta en sus prójimos. Reprende a aquellos que se escandalizan de la ira de sus hermanos, cuando ellos viven ennegrecidos por el odio.
 
San Agustín, de sermone Domini, 2,19. Tanta distancia hay de la paja a la viga, cuanta hay de la ira al odio: el odio es una ira inveterada. Muchas veces sucede que nos incomodamos con un hombre a quien deseamos corregir, pero que no lo odiamos.

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 23,2. Hay muchos que si viesen a un monje con un vestido de lujo o comiendo con abundancia, lo acusarían amargamente, siendo así que ellos roban todos los días y viven en continua crápula.

San Agustín, de sermone Domini, 2,19. Cuando nos veamos precisados a reprender a otros, pensemos primero si alguna vez hemos cometido aquel pecado que vamos a reprender. Y si no lo hemos cometido, pensemos que somos hombres, y que hemos podido cometerlo. O si lo hemos cometido en otro tiempo, aunque ahora no lo cometamos, entonces toque la memoria la común fragilidad, para que la misericordia, no el odio, preceda a aquella corrección. Pero si nos halláramos con el mismo pecado no reprendamos, sino lloremos, movidos a la enmienda, con mutuos esfuerzos. Rara vez, y por gran necesidad, se han de hacer las reprensiones, en las cuales no debemos insistir por nuestro interés personal, sino para servir al Señor.

 

24 jun. 2017

Hoy es tu dia, Mamá María Inmaculada





Al fin mi Inmaculado Corazón triunfará, nos dijo Nuestra Madre del Cielo. 
Procuremos obedecerla, rezando el Santo Rosario, meditando los misterios de la vida del Señor, ofreciendo nuestras cruces aceptadas por amor a Ella y al Señor, amando a todos por amor a Dios.
Oremos por todos los que deberían orar por su consagración a Dios y ya no lo hacen, para que reciban una gracia, una luz especial y vuelvan al Cuerpo místico de Cristo en el que tan solo puede permanecerse, si se ora, si no se peca, si se cree en Jesucristo y se le ama de corazón.
Queremos que tu Corazón Inmaculado triunfe pronto, Mamá, aunque lo que ven y oyen nuestros sentidos más bien  nos conduciría al desánimo, pero confiamos plenamente en la Palabra del Señor, en tu Palabra de mensajera de tu amado Hijo. Creemos, confiamos y esperamos en vosotros. 

23 jun. 2017

El Corazón de Jesús es Jesús mismo




Tu amable corazón, Jesús humano,
belleza de los cielos y la tierra,
se da en mi corazón, secreto tuyo,
más hondo que el saber de mi conciencia.

Es bello el corazón, por ti creado,
por ti habitado, vida verdadera;
al ritmo del latido cotidiano
mi vida fue contada por tus venas.

Penetro en lo más hondo de mí mismo
y busco en mis dominios mi riqueza;
mi humano corazón que en ti confina
me anuncia que eres tú quien me sustenta.

Lugar de lo posible, corazón,
de todo amor vivido y toda guerra,
a ti, pobre y sublime, en gracia pura
del cielo en carne y sangre el Verbo llega.

Ya puede el corazón, libre y ardiente,
alzar el vuelo en pos de su querencia;
¡oh Cristo, que conoces nuestros pasos,
la historia universal en ti se cierra!

A ti, Padre celeste, Padre santo,
cantamos el amor con voz perfecta;
recibe todo agrado por el Hijo
que ha puesto sus latidos en la Iglesia. Amén


Gea de Albarracín, monasterio de capuchinas, 2/VIII/1983

19 jun. 2017

Esta vida es batalla




En estos tiempos turbulentos,
afiánceme yo en Tí,
agárreme tan fuerte,
que ya no caiga nunca más.

Porque solo Tú,
tienes Palabras de Vida Eterna.
¿A quien iremos sino?

Se levantan aires fétidos
que invaden todo en derredor,
yo no quiero seguirlos,
por eso me refugio en el Señor.

Allí me conforta, me llena de Su Amor,
fortalece mis hombros,
asegura a cada alma en su misión.

Salimos airosos, fundamentados en Él,
teniendo como Señora,
a la Madre de Emmanuel.

Haremos aquello para lo que fuimos creados,
amaremos a todos,
les daremos nuestro hálito,
por servir a un solo Dios.

Te fortalece en la lucha,
y sabes que nada puedes,
más cierta es la Victoria
de Aquel que nos sostiene.

15 jun. 2017

Andar en esperanza cristiana

Los amados de Dios no caminan sin esperanza ya que le es del todo inherente al cristianismo, el vivir de Esperanza. 

Toda la doctrina de Jesucristo es una buena noticia. La noticia de que Dios nos ama infinitamente y nos ha enviado a su único Hijo, Dios de Dios, Luz de Luz, hecho hombre por obra del Espíritu Santo en el seno de la inmaculada Concepción, Santa María. Padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, y al tercer dia resucitó de entre los muertos...etc

Tanto amó Dios al mundo...

¿Cómo podemos, pues, caminar cabizbajos y como encogidos por la gran apostasía reinante y perder de vista que nos es propio el vivir siempre de la Esperanza en la vida eterna?

Cuando oramos de verdad, nos ponemos en contacto con Jesucristo ante Su Presencia Eucarística, o estando en casa, en silencio y soledad, haciéndonos bien conscientes de que Dios nos habita verdaderamente, recibimos esa gracia maravillosa del consuelo del Santo Espíritu, somos reafirmados en la fe en Jesucristo, la fe de la iglesia, y se nos insufla una Esperanza a prueba de bomba. 

Si no nos ocurre, es que algo falla, y sería muy oportuno comentarlo con un director espiritual, que nos pueda ayudar a encontrar la mejor manera de orar con el corazón. De corazón a Corazón, el de Cristo, claro.

Por la gran trascendencia y alcance de la Salvación que el Señor nos ofrece, ensanchemos el corazón, andemos bien seguros en su Palabra, que siempre se cumple, pongámonos del todo en Sus Divinas Manos, y digámosle confiados con María Inmaculada: "He aquí a tu sierva, hágase en mí según Tu Palabra." El Señor no podrá resistírsenos ante estas benditas palabras.

13 jun. 2017

Los santos dijeron...







"Si no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para que quieres vivir?" 

San Agustín.

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"La santidad no consiste en tal o cual práctica, sino en una disposición del corazón (del alma) que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra nonada y confiados hasta la audacia en la bondad del Padre"

Santa Teresa de Lisieux

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 "Recuerda que la perfección consiste en conformar la vida y las acciones totalmente a las virtudes sagradas del Corazón de Jesús, especialmente su paciencia, su mansedumbre, su humildad y su caridad. Como resultado, nuestra vida interior y exterior llega a ser una imagen viva de Él" 

Santa Margarita

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"Tened gran cuidado en predicar la verdad de tal modo que, si acaso hay entre los oyentes un hereje, le sirva de ejemplo de caridad y moderación cristianas. No uséis de palabras duras ni mostréis desprecio por sus errores"

San Ignacio de Loyola


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10 jun. 2017

Palabra de Dios




Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.


Cuando leemos esta lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 16-18, nos damos cuenta que el Señor es muy claro, no cabe duda acerca de lo que está afirmando:

Dios ama a los pecadores, los ama tanto que les entrega a su Hijo Unigénito para que tengamos vida eterna en Él. Dios no nos lo envía para juzgarnos, sino con la intención de salvarnos.
¿Salvarnos de qué? 
De la muerte temporal y de la muerte eterna.

El que crea en Él, NO SERÁ JUZGADO.

El que no crea en Él, YA ESTÁ JUZGADO, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

7 jun. 2017

¡Dios te salve, María!

María, tabernáculo viviente en el que Dios se hace hombre, a la manera humana, haciendo que uno de tus benditos óvulos, por obra del Espíritu Santo, comience a dividirse, dando cobijo a la segunda Persona de la Santísima Trinidad. 

Dios infinito convertido en pequeño óvulo de mujer humana, mujer excelente, mujer inmaculada. Yo soy la Inmaculada Concepción, nos dijiste en Lourdes... 
me pregunto si tu mamá Ana y tu papá Joaquín notaron la intervención divina en tu inmaculada concepción... sea como fuere, en tu vida mortal, todo fueron intervenciones divinas...¡Qué maravilla, María! ¡ Qué dichosa debías sentirte por conocer el Amor de los divinos tres de esa tu manera tan especial, tan única e incomparable!

Llena eres de Gracia, te dijo el Arcángel San Gabriel y tú, sabiéndote pequeña sierva de Dios por estar en perfecta contemplación y presencia divinas en todo momento, te turbaste pensando: ¿qué es esta salutación que me dirije el Angel? 
No temas...  
Cuántas veces el Cielo, nos relatan las santa Escrituras, nos dice : ¡No temáis!
¿Os acordáis?: ¡No tengáis miedo, abrid de par en par las puertas a Jesucristo!
Sí, nuestro amado y recordado San Juan Pablo II nos dirijía las mismas palabras que el Señor repitió con frecuencia, la Virgen oyó de boca de San Gabriel Arcángel, y luego Ella misma le repitió a Santa Bernadette, a Santa Jacinta y San Francisco de Fátima, y en tantas otras apariciones marianas, a lo largo de la historia.

No temamos, pues, creer en Jesucristo, que nada nos quita y todo nos da y su Amor es poderoso e infinito. ¡No temáis a Dios! Temamos en cambio nuestro propio pecado y al mismo tiempo confiemos plenamente en la divina Señora que como la mejor de las madres nos protege, enseña, alimenta y conduce hacia la Vida eterna que Jesucristo nos ha prometido. No temamos. Confiemos. Plenamente. Sin resquicio a la duda. Del todo. Ya.



3 jun. 2017

Aquel que me ame, mi padre y yo le amaremos y vendremos a él y haremos morada en él.





 Desde el vientre de tu madre, te amé, te bendije y consideré mi hijo muy amado.





Escucho la voz de tus súplicas, de dia y de noche, tenlo por seguro






Tú no entiendes muchas cosas de tu vida, pero no importa, si te abandonas en Mis Manos que
te sostienen, protegen y conducen a la Vida.







Espera el momento de Dios. Espéralo con alegría, sabiendo que Yo nunca te he fallado ni te 
fallaré. Aún en el dolor te sostengo, y mantengo tu vida y tu pobre corazón. 





2 jun. 2017

Primer viernes de junio, dedicado a desagraviar al Sagrado Corazón de Jesús





Amor olvidado, seas por siempre bendito y alabado,
Amor desamado, seas por siempre creído, acogido y adorado,
en nuestras almas pecadoras, halle tu Corazón un espacio
en donde podamos ofrendarte vida, dolor y desagravio,
que toda traición desvanezca ante el amor de tu iglesia. Amén.

1 jun. 2017

El Señor vivifica su cuerpo en el Espíritu





El Señor vivifica su cuerpo en el Espíritu

De quien ya no vive de acuerdo con la carne, sino que actúa en virtud del Espíritu de Dios, se llama hijo de Dios y se ha vuelto conforme a la imagen del Hijo de Dios, se dice que es hombre espiritual. Y así como la capacidad de ver es propia de un ojo sano, así también la actuación del Espíritu es propia del alma purificada.

Así mismo, como reside la palabra en el alma, unas veces como algo pensado en el corazón, otras veces como algo que se profiere con la lengua, así también acontece con el Espíritu Santo, cuando atestigua a nuestro espíritu y exclama en nuestros corazones: Abbá (Padre), o habla en nuestro lugar, según lo que se dijo: No seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Ahora bien, así como entendemos el todo distribuido en sus partes, así también comprendemos el Espíritu según la distribución de sus dones. Ya que todos somos efectivamente miembros unos de otros, pero con dones que son diversos, de acuerdo con la gracia de Dios que nos ha sido concedida.

Por ello precisamente, el ojo no puede decir a la mano: «No te necesito»; y la cabeza no puede decir a los pies: «No os necesito.» Sino que todos los miembros completan a la vez el cuerpo de Cristo, en la unidad del Espíritu; y de acuerdo con las capacidades recibidas se distribuyen unos a otros los servicios que necesitan.

Dios fue quien puso en el cuerpo los miembros, cada uno de ellos como quiso. Y los miembros sienten la misma solicitud unos por otros, en virtud de la comunicación espiritual del mutuo afecto que les es propia. Esa es la razón de que cuando un miembro sufre, todos sufren con él; cuando un miembro es honrado, todos le felicitan.

Del mismo modo, cada uno de nosotros estamos en el Espíritu, como las partes en el todo, ya que hemos sido bautizados en un solo cuerpo, en nombre y virtud de un mismo Espiritu.
Y como al Padre se le contempla en el Hijo, al Hijo se te contempla en el Espíritu. La adoración, si se lleva a cabo en el Espíritu, presenta la actuacíón de nuestra alma como realizada en plena luz, cosa que puede deducirse de las palabras que fueron dichas a la samaritana. Pues cómo ella, llevada a error por la costumbre de su región, pensase que la adoración había de hacerse en un lugar, el Señor la hizo cambiar de manera de pensar, al decirle que había que adorar en Espíritu y verdad; al mismo tiempo, se designaba a sí mismo como la verdad.

De la misma manera que decimos que la adoración tiene que hacerse en el Hijo, ya que es la imagen de Dios Padre, decimos que tiene que hacerse también en el Espíritu, puesto que el Espíritu expresa en sí mismo la divinidad del Señor.

Así, pues, de modo propio y congruente contemplamos el esplendor de la gloria de Dios mediante la iluminación del Espíritu; y su huella nos conduce hacia aquel de quien es huella y sello, sin dejar de compartir el mismo ser.

Del libro de san Basilio Magno, obispo, sobre el Espirítu Santo (Cap. 26, núms. 61. 64: PG 32, 179-182. 186- Artículo publicado en Aciprensa)


29 may. 2017

El amor de amistad ( Ágape )





En nuestra civilización nos hemos centrado en el amor Eros.
Este amor es efímero, pasa, no tiene permanencia si se vive sin compromiso.
Es un hoy te amo, te uso para mi placer, y mañana ya no me interesarás.

¿Cuántas relaciones amorosas tiene el común de la gente en una vida?

¿10, 20, 30...? Y a la vejez, ¿qué? El cuerpo ya no es objeto de placer y el hombre que queda, ¿ya no vale?

Este tipo de " amor ", vivido de esta forma, sin compromiso de vida, sin conexión alguna con el amor de benevolencia hacia los demás, el amor de amistad, es pasajero, estéril, está vacío, vaciado de todo sentido. Palabras huecas que se las lleva el viento...

Por eso, los que tenemos ya una edad, nos damos cuenta que el amor de amistad es superior al amor erótico, porque éste en contraste con el segundo, PERMANECE. 

Un amor que permanece para siempre es un ancla de salvación para el ser humano que vaga por el mundo buscando una razón profunda para su vivir y su padecer.

El amor de amistad, ágape, es el amor que permanece, contra viento y marea, porque es un amor que perdona y olvida, un amor que comprende, que se compadece del otro, y si está enriquecido por la Presencia del Amor de Dios adquiere tintes trascendentes que lo convierten en medio de salvación para todos los implicados.

Un amor esponsal, a la cristiana, es amor Eros y es amor Ágape, es amor filial, paterno, materno y es, para los cristianos, Amor de Dios que se vuelca sobre los hombres, sus hijos muy amados en el Hijo unigénito.

El matrimonio cristiano es imagen del Amor que Dios Padre y Dios Hijo se tienen y como este Amor Divino permanece por siempre, siendo fiel y totalmente entregado, el matrimonio cristiano ha de ser también fiel y comprometido de por vida. Sino pierde toda su trascendencia, su conexión íntima con el Amor intratrinitario. Dejan de ser imagen y semejanza del Amor maravilloso y poderoso que las 3 personas divinas se tienen. 

Cultivemos, pues, primordialmente el amor de ágape, cada uno desde su vocación específica, conectado a diario con el Amor de Dios que nos anima y sostiene.

27 may. 2017

Una web interesante, con alimento del bueno para el alma




Un buenísimo amigo mío tiene una web sencilla, humilde, pero llena de riquezas espirituales y de vida cristiana.

Por eso he querido mostrárosla. El aspecto de la web es simple, como os digo, pero si leéis el contenido, hallaréis tesoros de vida espiritual netamente católica, es decir, universal. Vale para todos.

La web se llama ANDREWSAINTJOSEPH y está alojada en una wixsite.

Aquí el enlace:

http://andrewsaintjoseph.wixsite.com/andrewsaintjoseph

En especial os recomiendo la lectura de este pdf de 5 páginas que nos habla de las claves para superar el relativismo en nuestras propias vidas y en la comprensión de todo cuanto nos rodea actualmente. Podéis solicitar en la misma web el escrito completo. Es gratuito.

Aquí el link:

http://docs.wixstatic.com/ugd/c53b47_c8f810275c6a4b38912a3e72063dd7df.pdf

24 may. 2017

El presente

Cargados con la cruz de la increencia
cargados con la cruz de la gran apostasía
cargados con mil pecados atroces que casi
pasan desapercibidos, porque ya nadie se interesa por los demás.

Cargados con nuestra propia impotencia,
cargados con nuestra incapacidad de revertir la situación,
sobreexcedidos, anonadados, desanimados...

Sabemos por fe que Jesucristo ya ha vencido todo mal.
Pero vemos defecciones, maldades, mentiras, latrocinios,
violencias contra los más indefensos, explotación del hombre por el hombre.

¿Quién nos librará de este alud de podredumbre?
Sólo Jesucristo puede hacerlo.
Sólo en Él ponemos nuestras vidas.
Sólo en Él confiamos y sabemos que no nos abandona.

En medio del desconsuelo:  Fe, esperanza y caridad,
probadas en mayor o menor medida.
La inoperancia de los mediocres, también es tentación que vence.
La desidia de los líderes, fruto maduro, a punto de caer.

¿Señor, qué podemos hacer?

Oración y penitencia.
Hoy y ayer.


23 may. 2017

Espera, ten ánimo, confía en el Señor

Mientras el mundo se despeña,
nos refugiamos en tu Amor,

mientras se matan y se odian,
procuramos amar y perdonar,

mientras se afanan por dinero,
vivimos para Tí, Señor.

Quisiéramos que todos supieran
que solo en Tí está su paz,

y por eso oramos, padecemos y
ofrecemos nuestras vidas a Él.

desatado el infierno, se posiciona
cada vez más, con fuerza y violencia
se adueña del lugar.

pero nosotros sabemos que Cristo
ya venció, y condenado el enemigo está.

Civilización corrupta, corroe, mata, tortura,
sin Dios viven y la semilla maldita
su hedor disemina, desde el poder.

Queremos ser blancos a los ojos de Dios,
nos apartamos del ruido y del pecado,
buscamos el bendito silencio en donde
oímos Su Voz.

Oramos y ofrecemos nuestras vidas, nuestro dolor,
nuestro gozo y paz son perlas de Su Amor.

Esperanza nos mantiene bien vivos,
Fe nos sostiene en el dolor,
y Caridad nos ayuda a amar al agresor,
porque Padre sobre todos hace salir su sol.

Vivo en este mundo, más de aquí no soy.
Ciudadanos del cielo, esperando al Señor. Amén.

22 may. 2017

Os excomulgarán de la iglesia

Nos lo dice Nuestro Señor en las lecturas de la santa Misa de hoy:

"Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho".

A lo largo de la historia de la iglesia de Cristo, ha ocurrido no pocas veces. Precisamente en estos dias se reza la Novena a santa Juana de Arco, ejemplo claro de lo que el Señor nos dijo.

Vivimos tiempos recios, y en la iglesia católica hay problemas. Lo sabemos. 
Hay infiltraciones del enemigo. Quedan bien patentes, aunque las disfrace de palabras bonitas.

No lo digo yo. Lo dijo ya Pablo VI: El humo de satanás se ha infiltrado en la iglesia.



Más, si Dios con nosotros, ¿Quién contra nosotros?


¡¿Quién como Dios?!


 

20 may. 2017

Obedecer a Dios antes que a los hombres

Nosotros no vamos detrás de cualquier lider que quiera conducirnos, cual ovejas tontas, a pastos que no sean los de Jesucristo. Recuerden, sabemos a Quién seguimos, Le conocemos y por su gracia podemos discernir el buen camino del malo.

Es una gracia ciertamente, y Nuestro Señor Jesucristo mismo dijo: ellas Me conocen.

Por lo tanto, que no se alegren los que no entran por la puerta al aprisco, pensando que el grueso del rebaño hará cualquier cosa que se le diga supuestamente en Nombre de Cristo. No.

Sabemos a Quien seguimos, Le conocemos y no nos confundiréis.




18 may. 2017

Brisa

Tardan mucho las trompetas finales,
es que esperan el anuncio bienaventurado.

Simples y sencillos,
limpios y salvados,
peña grande que sirve de puente
de las aguas que fluyen con fuerza:
Golpe certero que parte la peña,
y abre camino,
la lluvia y la era.

Sube el Espíritu
más alto que el cielo
y luego desciende
en picado por la senda
que un dia abrió Su Humanidad entera

Aguas, amores que el Suyo reflejan,
dulzura que invade el alma en pena

Sus ojos contemplan un hilo de vida
que ofrece su poco a Su Inmensidad y cierra
las llagas abiertas por falta de tierra
en donde crecer pudiera.

La senda es diáfana, Su Palabra, clara,
tan solo no ven, los que mienten y yerran.

Subió a la montaña, en donde supo de Su Pena,
y vio la Alegría de millones que esperan
Su Manifestación y Juicio,
Le aman y creen que Yo Soy es su Vida eterna.

Vida, pequeña, que se vierte en fe.
y en Verdad, se genera.

17 may. 2017

Jesucristo, la verdadera vid






Jesucristo vive en lo hondo del corazón del creyente. Vive y actúa constantemente. En tanto en cuanto el alma se ponga en contacto y a la escucha de la eterna Palabra de Dios que la habita, será alma fecunda, será sarmiento lleno de vida sobrenatural, que se comunica. 

La vida divina es esencialmente comunicativa, ya que el deseo profundo de la santísima Trinidad es la salvación de los pecadores. Por lo tanto, esa vida interior, divina, sobrenatural, que vivifica el alma, la hace alma en el Alma de Cristo, y por lo tanto, hija en el Hijo unigénito de Dios.
Esa vida interior es poderosa, porque es la vida misma de Dios en su corazón, en su centro más vital, en su núcleo existencial.

Sólo así el hombre queda verdaderamente redimido, desde dentro. No es por lo tanto, un vestido blanco el que Cristo me ofrece, para esconder mi miseria, sino más bien un fuego divino que destruye todo pecado en lo más hondo de mi ser pecador. 

Allí dónde nace mi tendencia al pecado, allí donde han echado raíces mis tendencias pecaminosas. Allí se implanta la Luz de Dios, que por propio Poder, y con la colaboración libre y voluntaria del alma, va matando, agostando toda mala tendencia, y progresivamente venciendo desde lo hondo del propio ser al pecado, al demonio y al mundo y sus tentaciones.
Solo esta vida de Dios en lo más hondo del alma, tiene el poder de vencer, de iluminar, de alegrar el corazón del ser humano que se ve en Dios, liberado de todo mal, hermoso y gozoso en Su Divina Presencia.

Esta es la vida en Dios, y todo lo que la santa Iglesia católica nos propone y ofrece es ayuda en este peregrinar interior hacia la Santísima Trinidad, en compañía y auxilio de Santa María, la Inmaculada.

Una aventura apasionante la de la lucha y victoria de la gracia de Cristo en mi propio corazón. Las luces que iluminan mis zonas oscuras, para hacerme ver el error y la horrura de mi pecado, y al mismo tiempo, ver lo bello de Dios, de Su Orden , Su Amor y Su Perfección.

Seamos valientes y luchemos con Cristo en nuestros adentros para que Él salga de nuevo victorioso en mí y conmigo. Siendo sus sarmientos, Su Victoria es la nuestra y la nuestra es la de todos.

15 may. 2017

Una homilía extraordinaria

Hoy os traigo la homilía de un sacerdote llamado Diego de Jesús, sobre las lecturas de la santa Misa de este domingo, 14.05.17.
¡Esta homilía me ha entusiasmado!
Por eso la comparto con vosotros:



DEMORADO

“Para el mundo, demorarse es atrasarse; para nosotros es el Amor que permanece; el exquisito arte de encharcarse en la Voz del Encantador".

“No se inquiete vuestro corazón. Crean en Dios y crean también en Mí”.
La Voz del Dios hecha carne, el timbre sonoro del Nazareno podría haber proferido esta única sentencia y nos hubiera alcanzado para ser salvos.

En verdad, como las partículas de la Eucaristía, también de este Pan Vivo que es la Escritura cabe decir algo análogo: está el todo en cada parte, por minúscula que sea la porción.
Incluso esa primera expresión sola (no se inquieten), porta todo cuanto el Hombre precisa escuchar de Dios.
Quien acoge este non turbetur sin resistencias, como tierra franca, roturada y abierta, es alcanzado por el Poder de su Voz. Sí, la Voz del Señor no es meramente indicativa ni imperativa… la Voz del Señor es poderosa, es fecunda, es eficaz; tiene el Poder de hacer lo que dice.
Es conjuratoria.

Por eso, quien se abre y se expone, vulnerable, a ser cautivado, conjurado por la calma y potente Voz divina, es alcanzado por la Voz del Encantador, susurrando sobre nuestra inerme superficie “no te inquietes”, y es serenado, sosegado, aquietado por la Acción misma de Su Decir.
Es la Voz del Nuevo Orfeo que nos domestica a nosotros, las salvajes fieras.

No es un imperativo categórico; no es una arenga histriónica contra-producente. Es la delgada brisa de un conjuro mágico que sólo es eficaz en Boca del Señor, en el timbre exacto de la Voz del Pastor.
Y el Poder que porta le viene de la Sabiduría que alberga. En el Principio no era la Voluntad sino el Logos. Dios conjura al alma inquieta a que se apacigüe, para que crea y more. No hay mucho más que eso. Es auténticamente el multa in parvo, la concentración más densa de todo el Plan Salvífico en un escueto itinerario: aquiétate, cree y mora en Dios.

Pero el Dinamismo de Dios, el Poder de esta Voz, genera un movimiento circular espiralado, desencadenando un potenciamiento sin límites, un tornado de sinergia que remonta por círculos ascendentes a la vertiginosa divinización. Pues quien se serena, y en esa quietud, cree, y en ese creer se une al Señor, morando en Él… entra en el divino torbellino del Fuego de Dios: pues morando en Él, permaneciendo allí, crece su Fe, y cuando ésta se incrementa, aumenta la paz, la quietud, la santa indiferencia ante los avatares del Mundo. Y desde allí, otra ronda de águila asciende por más: a mayor sosiego interior, más se dilata la pupila de la Fe que en la calma nocturna ve más y más y más, y ese más lo estabiliza y afianza y enraíza más y más en el Corazón de Dios, Fortaleza inexpugnable.

San Pablo lo llamó “DynamisTheou” (el dinamismo o poder de Dios) y no concibe otra Buena Noticia, otro Evangelio fuera de éste.
Los antiguos llamaron a esta “no-inquietud” con el nombre de “Quies”, e hicieron de ella la búsqueda central del cristiano.
Curiosamente (en razón de esta circularidad) este reposo es el fruto más sabroso y la raíz más profunda del itinerario. No es ni confort, ni seguridad ni burguesa comodidad. Ni es fláccido pacifismo: ¡al contrario! Esta quietud es de un brío descomunal, dispuesta a librar la batalla más violenta. No es un mero quedarse quieto, sino la gravitación y el descanso de todo movimiento por hallarse en su fin, en su meta, saciado. Descansa el alma creyente que mora en Dios en la empírica experiencia de que nada, absolutamente nada, NADA en el mundo puede perturbar ese vacare, ese reposo, ese estar en el lugar perfecto, en el momento exacto. Reposa el alma como una piedra que rodara desde la cumbre de un cerro hasta el profundísimo fondo de un lago.

Esta quietud es idéntica al silencio (en varios idiomas incluso se dicen igual). Es diáfana, límpida, como aire de alta montaña. Es cristalina. Y tiene algo de la sinestesia, si se me permite: pues el alma se experimenta físicamente quieta y el cuerpo, espiritualmente sereno.
Y una abrumadora certeza, sin palabras, nos avisa que nadie en el universo mundo, en ese preciso instante, está realizando algo más importante, más decisivo, más imprescindible que ese acto seco de estar, creyendo, en Él. De estar en la imperturbable “mejor parte”.

Pero el Mundo frenético nos empuja y acicala a movernos, a no estancarnos, a no quedarnos. Y a veces la misma Iglesia, contagiada de este mal, nos puede arengar también a la vorágine del hacer. Una Iglesia que por momentos parece “sacada”, salida de su eje, de su centro. Por haber perdido el norte de la creyente quietud demorada en Dios.
Una Iglesia “en salida” (como se dice ahora) que antes no haya sido una Iglesia “en entrada”, adentrándose en la serena Fe que mora en Dios… corre el peligro de terminar siendo una Iglesia “sacada”, desquiciada.
Por eso es acuciante, urgente, volver a decirnos: ¡detente!
Y reivindicar la quietud, la santa demora. Sólo si nos demoramos en las cosas de Dios (demorarnos en un texto evangélicos, demorarnos a los pies de un Sagrario, demorarnos ante el Rostro de un ícono)… sólo si nos demoramos haremos morada en Él.Quien se demora, mora; y quien mora adquiere los hábitos de donde habita. Y recién entonces nace la moral, como expresión del demorado morar.

Para el mundo, demorarse es atrasarse; para nosotros es el Amor que permanece; el exquisito arte de encharcarse en la Voz del Encantador.

Entusiasmados con este programa, con Felipe puede brotarnos la pregunta: pero dinos, Maestro, explícanos el Camino hacia esta quietud, hacia esta Fe, hacia este morar… Y no hay por qué atajar la pregunta. Tal vez hasta sea imprescindible hacerla. De modo que el Señor mismo pueda responderla con su Voz clara, con la Fuerza limpia de su inequívoco lenguaje, con la magia encantadora de su timbre: Soy Yo mismo. Y nos reitere luego, con demorada calma: aquiétate en Mí, cree en Mí, Permanece en Mí.

¿Qué es para ti la quietud?, me preguntas, Jesús, mientras clavas en mi pupila tu pupila palestina. ¿Qué es quietud? ¿Y Tú me lo preguntas? La Quietud eres Tú, Señor y Dios mío.

Diego de Jesús
14. V. 2017


(http://infocatolica.com/blog/ite.php/1705150542-demorado-meditacion-imperdibl)