23 jun. 2017

El Corazón de Jesús es Jesús mismo




Tu amable corazón, Jesús humano,
belleza de los cielos y la tierra,
se da en mi corazón, secreto tuyo,
más hondo que el saber de mi conciencia.

Es bello el corazón, por ti creado,
por ti habitado, vida verdadera;
al ritmo del latido cotidiano
mi vida fue contada por tus venas.

Penetro en lo más hondo de mí mismo
y busco en mis dominios mi riqueza;
mi humano corazón que en ti confina
me anuncia que eres tú quien me sustenta.

Lugar de lo posible, corazón,
de todo amor vivido y toda guerra,
a ti, pobre y sublime, en gracia pura
del cielo en carne y sangre el Verbo llega.

Ya puede el corazón, libre y ardiente,
alzar el vuelo en pos de su querencia;
¡oh Cristo, que conoces nuestros pasos,
la historia universal en ti se cierra!

A ti, Padre celeste, Padre santo,
cantamos el amor con voz perfecta;
recibe todo agrado por el Hijo
que ha puesto sus latidos en la Iglesia. Amén


Gea de Albarracín, monasterio de capuchinas, 2/VIII/1983

19 jun. 2017

Esta vida es batalla




En estos tiempos turbulentos,
afiánceme yo en Tí,
agárreme tan fuerte,
que ya no caiga nunca más.

Porque solo Tú,
tienes Palabras de Vida Eterna.
¿A quien iremos sino?

Se levantan aires fétidos
que invaden todo en derredor,
yo no quiero seguirlos,
por eso me refugio en el Señor.

Allí me conforta, me llena de Su Amor,
fortalece mis hombros,
asegura a cada alma en su misión.

Salimos airosos, fundamentados en Él,
teniendo como Señora,
a la Madre de Emmanuel.

Haremos aquello para lo que fuimos creados,
amaremos a todos,
les daremos nuestro hálito,
por servir a un solo Dios.

Te fortalece en la lucha,
y sabes que nada puedes,
más cierta es la Victoria
de Aquel que nos sostiene.

15 jun. 2017

Andar en esperanza cristiana

Los amados de Dios no caminan sin esperanza ya que le es del todo inherente al cristianismo, el vivir de Esperanza. 

Toda la doctrina de Jesucristo es una buena noticia. La noticia de que Dios nos ama infinitamente y nos ha enviado a su único Hijo, Dios de Dios, Luz de Luz, hecho hombre por obra del Espíritu Santo en el seno de la inmaculada Concepción, Santa María. Padeció bajo Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, y al tercer dia resucitó de entre los muertos...etc

Tanto amó Dios al mundo...

¿Cómo podemos, pues, caminar cabizbajos y como encogidos por la gran apostasía reinante y perder de vista que nos es propio el vivir siempre de la Esperanza en la vida eterna?

Cuando oramos de verdad, nos ponemos en contacto con Jesucristo ante Su Presencia Eucarística, o estando en casa, en silencio y soledad, haciéndonos bien conscientes de que Dios nos habita verdaderamente, recibimos esa gracia maravillosa del consuelo del Santo Espíritu, somos reafirmados en la fe en Jesucristo, la fe de la iglesia, y se nos insufla una Esperanza a prueba de bomba. 

Si no nos ocurre, es que algo falla, y sería muy oportuno comentarlo con un director espiritual, que nos pueda ayudar a encontrar la mejor manera de orar con el corazón. De corazón a Corazón, el de Cristo, claro.

Por la gran trascendencia y alcance de la Salvación que el Señor nos ofrece, ensanchemos el corazón, andemos bien seguros en su Palabra, que siempre se cumple, pongámonos del todo en Sus Divinas Manos, y digámosle confiados con María Inmaculada: "He aquí a tu sierva, hágase en mí según Tu Palabra." El Señor no podrá resistírsenos ante estas benditas palabras.

13 jun. 2017

Los santos dijeron...







"Si no quieres sufrir no ames, ¿pero si no amas para que quieres vivir?" 

San Agustín.

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"La santidad no consiste en tal o cual práctica, sino en una disposición del corazón (del alma) que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra nonada y confiados hasta la audacia en la bondad del Padre"

Santa Teresa de Lisieux

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 "Recuerda que la perfección consiste en conformar la vida y las acciones totalmente a las virtudes sagradas del Corazón de Jesús, especialmente su paciencia, su mansedumbre, su humildad y su caridad. Como resultado, nuestra vida interior y exterior llega a ser una imagen viva de Él" 

Santa Margarita

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"Tened gran cuidado en predicar la verdad de tal modo que, si acaso hay entre los oyentes un hereje, le sirva de ejemplo de caridad y moderación cristianas. No uséis de palabras duras ni mostréis desprecio por sus errores"

San Ignacio de Loyola


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10 jun. 2017

Palabra de Dios




Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.


Cuando leemos esta lectura del santo Evangelio según san Juan 3, 16-18, nos damos cuenta que el Señor es muy claro, no cabe duda acerca de lo que está afirmando:

Dios ama a los pecadores, los ama tanto que les entrega a su Hijo Unigénito para que tengamos vida eterna en Él. Dios no nos lo envía para juzgarnos, sino con la intención de salvarnos.
¿Salvarnos de qué? 
De la muerte temporal y de la muerte eterna.

El que crea en Él, NO SERÁ JUZGADO.

El que no crea en Él, YA ESTÁ JUZGADO, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

7 jun. 2017

¡Dios te salve, María!

María, tabernáculo viviente en el que Dios se hace hombre, a la manera humana, haciendo que uno de tus benditos óvulos, por obra del Espíritu Santo, comience a dividirse, dando cobijo a la segunda Persona de la Santísima Trinidad. 

Dios infinito convertido en pequeño óvulo de mujer humana, mujer excelente, mujer inmaculada. Yo soy la Inmaculada Concepción, nos dijiste en Lourdes... 
me pregunto si tu mamá Ana y tu papá Joaquín notaron la intervención divina en tu inmaculada concepción... sea como fuere, en tu vida mortal, todo fueron intervenciones divinas...¡Qué maravilla, María! ¡ Qué dichosa debías sentirte por conocer el Amor de los divinos tres de esa tu manera tan especial, tan única e incomparable!

Llena eres de Gracia, te dijo el Arcángel San Gabriel y tú, sabiéndote pequeña sierva de Dios por estar en perfecta contemplación y presencia divinas en todo momento, te turbaste pensando: ¿qué es esta salutación que me dirije el Angel? 
No temas...  
Cuántas veces el Cielo, nos relatan las santa Escrituras, nos dice : ¡No temáis!
¿Os acordáis?: ¡No tengáis miedo, abrid de par en par las puertas a Jesucristo!
Sí, nuestro amado y recordado San Juan Pablo II nos dirijía las mismas palabras que el Señor repitió con frecuencia, la Virgen oyó de boca de San Gabriel Arcángel, y luego Ella misma le repitió a Santa Bernadette, a Santa Jacinta y San Francisco de Fátima, y en tantas otras apariciones marianas, a lo largo de la historia.

No temamos, pues, creer en Jesucristo, que nada nos quita y todo nos da y su Amor es poderoso e infinito. ¡No temáis a Dios! Temamos en cambio nuestro propio pecado y al mismo tiempo confiemos plenamente en la divina Señora que como la mejor de las madres nos protege, enseña, alimenta y conduce hacia la Vida eterna que Jesucristo nos ha prometido. No temamos. Confiemos. Plenamente. Sin resquicio a la duda. Del todo. Ya.



3 jun. 2017

Aquel que me ame, mi padre y yo le amaremos y vendremos a él y haremos morada en él.





 Desde el vientre de tu madre, te amé, te bendije y consideré mi hijo muy amado.





Escucho la voz de tus súplicas, de dia y de noche, tenlo por seguro






Tú no entiendes muchas cosas de tu vida, pero no importa, si te abandonas en Mis Manos que
te sostienen, protegen y conducen a la Vida.







Espera el momento de Dios. Espéralo con alegría, sabiendo que Yo nunca te he fallado ni te 
fallaré. Aún en el dolor te sostengo, y mantengo tu vida y tu pobre corazón. 





2 jun. 2017

Primer viernes de junio, dedicado a desagraviar al Sagrado Corazón de Jesús





Amor olvidado, seas por siempre bendito y alabado,
Amor desamado, seas por siempre creído, acogido y adorado,
en nuestras almas pecadoras, halle tu Corazón un espacio
en donde podamos ofrendarte vida, dolor y desagravio,
que toda traición desvanezca ante el amor de tu iglesia. Amén.

1 jun. 2017

El Señor vivifica su cuerpo en el Espíritu





El Señor vivifica su cuerpo en el Espíritu

De quien ya no vive de acuerdo con la carne, sino que actúa en virtud del Espíritu de Dios, se llama hijo de Dios y se ha vuelto conforme a la imagen del Hijo de Dios, se dice que es hombre espiritual. Y así como la capacidad de ver es propia de un ojo sano, así también la actuación del Espíritu es propia del alma purificada.

Así mismo, como reside la palabra en el alma, unas veces como algo pensado en el corazón, otras veces como algo que se profiere con la lengua, así también acontece con el Espíritu Santo, cuando atestigua a nuestro espíritu y exclama en nuestros corazones: Abbá (Padre), o habla en nuestro lugar, según lo que se dijo: No seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Ahora bien, así como entendemos el todo distribuido en sus partes, así también comprendemos el Espíritu según la distribución de sus dones. Ya que todos somos efectivamente miembros unos de otros, pero con dones que son diversos, de acuerdo con la gracia de Dios que nos ha sido concedida.

Por ello precisamente, el ojo no puede decir a la mano: «No te necesito»; y la cabeza no puede decir a los pies: «No os necesito.» Sino que todos los miembros completan a la vez el cuerpo de Cristo, en la unidad del Espíritu; y de acuerdo con las capacidades recibidas se distribuyen unos a otros los servicios que necesitan.

Dios fue quien puso en el cuerpo los miembros, cada uno de ellos como quiso. Y los miembros sienten la misma solicitud unos por otros, en virtud de la comunicación espiritual del mutuo afecto que les es propia. Esa es la razón de que cuando un miembro sufre, todos sufren con él; cuando un miembro es honrado, todos le felicitan.

Del mismo modo, cada uno de nosotros estamos en el Espíritu, como las partes en el todo, ya que hemos sido bautizados en un solo cuerpo, en nombre y virtud de un mismo Espiritu.
Y como al Padre se le contempla en el Hijo, al Hijo se te contempla en el Espíritu. La adoración, si se lleva a cabo en el Espíritu, presenta la actuacíón de nuestra alma como realizada en plena luz, cosa que puede deducirse de las palabras que fueron dichas a la samaritana. Pues cómo ella, llevada a error por la costumbre de su región, pensase que la adoración había de hacerse en un lugar, el Señor la hizo cambiar de manera de pensar, al decirle que había que adorar en Espíritu y verdad; al mismo tiempo, se designaba a sí mismo como la verdad.

De la misma manera que decimos que la adoración tiene que hacerse en el Hijo, ya que es la imagen de Dios Padre, decimos que tiene que hacerse también en el Espíritu, puesto que el Espíritu expresa en sí mismo la divinidad del Señor.

Así, pues, de modo propio y congruente contemplamos el esplendor de la gloria de Dios mediante la iluminación del Espíritu; y su huella nos conduce hacia aquel de quien es huella y sello, sin dejar de compartir el mismo ser.

Del libro de san Basilio Magno, obispo, sobre el Espirítu Santo (Cap. 26, núms. 61. 64: PG 32, 179-182. 186- Artículo publicado en Aciprensa)


29 may. 2017

El amor de amistad ( Ágape )





En nuestra civilización nos hemos centrado en el amor Eros.
Este amor es efímero, pasa, no tiene permanencia si se vive sin compromiso.
Es un hoy te amo, te uso para mi placer, y mañana ya no me interesarás.

¿Cuántas relaciones amorosas tiene el común de la gente en una vida?

¿10, 20, 30...? Y a la vejez, ¿qué? El cuerpo ya no es objeto de placer y el hombre que queda, ¿ya no vale?

Este tipo de " amor ", vivido de esta forma, sin compromiso de vida, sin conexión alguna con el amor de benevolencia hacia los demás, el amor de amistad, es pasajero, estéril, está vacío, vaciado de todo sentido. Palabras huecas que se las lleva el viento...

Por eso, los que tenemos ya una edad, nos damos cuenta que el amor de amistad es superior al amor erótico, porque éste en contraste con el segundo, PERMANECE. 

Un amor que permanece para siempre es un ancla de salvación para el ser humano que vaga por el mundo buscando una razón profunda para su vivir y su padecer.

El amor de amistad, ágape, es el amor que permanece, contra viento y marea, porque es un amor que perdona y olvida, un amor que comprende, que se compadece del otro, y si está enriquecido por la Presencia del Amor de Dios adquiere tintes trascendentes que lo convierten en medio de salvación para todos los implicados.

Un amor esponsal, a la cristiana, es amor Eros y es amor Ágape, es amor filial, paterno, materno y es, para los cristianos, Amor de Dios que se vuelca sobre los hombres, sus hijos muy amados en el Hijo unigénito.

El matrimonio cristiano es imagen del Amor que Dios Padre y Dios Hijo se tienen y como este Amor Divino permanece por siempre, siendo fiel y totalmente entregado, el matrimonio cristiano ha de ser también fiel y comprometido de por vida. Sino pierde toda su trascendencia, su conexión íntima con el Amor intratrinitario. Dejan de ser imagen y semejanza del Amor maravilloso y poderoso que las 3 personas divinas se tienen. 

Cultivemos, pues, primordialmente el amor de ágape, cada uno desde su vocación específica, conectado a diario con el Amor de Dios que nos anima y sostiene.

27 may. 2017

Una web interesante, con alimento del bueno para el alma




Un buenísimo amigo mío tiene una web sencilla, humilde, pero llena de riquezas espirituales y de vida cristiana.

Por eso he querido mostrárosla. El aspecto de la web es simple, como os digo, pero si leéis el contenido, hallaréis tesoros de vida espiritual netamente católica, es decir, universal. Vale para todos.

La web se llama ANDREWSAINTJOSEPH y está alojada en una wixsite.

Aquí el enlace:

http://andrewsaintjoseph.wixsite.com/andrewsaintjoseph

En especial os recomiendo la lectura de este pdf de 5 páginas que nos habla de las claves para superar el relativismo en nuestras propias vidas y en la comprensión de todo cuanto nos rodea actualmente. Podéis solicitar en la misma web el escrito completo. Es gratuito.

Aquí el link:

http://docs.wixstatic.com/ugd/c53b47_c8f810275c6a4b38912a3e72063dd7df.pdf

24 may. 2017

El presente

Cargados con la cruz de la increencia
cargados con la cruz de la gran apostasía
cargados con mil pecados atroces que casi
pasan desapercibidos, porque ya nadie se interesa por los demás.

Cargados con nuestra propia impotencia,
cargados con nuestra incapacidad de revertir la situación,
sobreexcedidos, anonadados, desanimados...

Sabemos por fe que Jesucristo ya ha vencido todo mal.
Pero vemos defecciones, maldades, mentiras, latrocinios,
violencias contra los más indefensos, explotación del hombre por el hombre.

¿Quién nos librará de este alud de podredumbre?
Sólo Jesucristo puede hacerlo.
Sólo en Él ponemos nuestras vidas.
Sólo en Él confiamos y sabemos que no nos abandona.

En medio del desconsuelo:  Fe, esperanza y caridad,
probadas en mayor o menor medida.
La inoperancia de los mediocres, también es tentación que vence.
La desidia de los líderes, fruto maduro, a punto de caer.

¿Señor, qué podemos hacer?

Oración y penitencia.
Hoy y ayer.


23 may. 2017

Espera, ten ánimo, confía en el Señor

Mientras el mundo se despeña,
nos refugiamos en tu Amor,

mientras se matan y se odian,
procuramos amar y perdonar,

mientras se afanan por dinero,
vivimos para Tí, Señor.

Quisiéramos que todos supieran
que solo en Tí está su paz,

y por eso oramos, padecemos y
ofrecemos nuestras vidas a Él.

desatado el infierno, se posiciona
cada vez más, con fuerza y violencia
se adueña del lugar.

pero nosotros sabemos que Cristo
ya venció, y condenado el enemigo está.

Civilización corrupta, corroe, mata, tortura,
sin Dios viven y la semilla maldita
su hedor disemina, desde el poder.

Queremos ser blancos a los ojos de Dios,
nos apartamos del ruido y del pecado,
buscamos el bendito silencio en donde
oímos Su Voz.

Oramos y ofrecemos nuestras vidas, nuestro dolor,
nuestro gozo y paz son perlas de Su Amor.

Esperanza nos mantiene bien vivos,
Fe nos sostiene en el dolor,
y Caridad nos ayuda a amar al agresor,
porque Padre sobre todos hace salir su sol.

Vivo en este mundo, más de aquí no soy.
Ciudadanos del cielo, esperando al Señor. Amén.

22 may. 2017

Os excomulgarán de la iglesia

Nos lo dice Nuestro Señor en las lecturas de la santa Misa de hoy:

"Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho".

A lo largo de la historia de la iglesia de Cristo, ha ocurrido no pocas veces. Precisamente en estos dias se reza la Novena a santa Juana de Arco, ejemplo claro de lo que el Señor nos dijo.

Vivimos tiempos recios, y en la iglesia católica hay problemas. Lo sabemos. 
Hay infiltraciones del enemigo. Quedan bien patentes, aunque las disfrace de palabras bonitas.

No lo digo yo. Lo dijo ya Pablo VI: El humo de satanás se ha infiltrado en la iglesia.



Más, si Dios con nosotros, ¿Quién contra nosotros?


¡¿Quién como Dios?!


 

20 may. 2017

Obedecer a Dios antes que a los hombres

Nosotros no vamos detrás de cualquier lider que quiera conducirnos, cual ovejas tontas, a pastos que no sean los de Jesucristo. Recuerden, sabemos a Quién seguimos, Le conocemos y por su gracia podemos discernir el buen camino del malo.

Es una gracia ciertamente, y Nuestro Señor Jesucristo mismo dijo: ellas Me conocen.

Por lo tanto, que no se alegren los que no entran por la puerta al aprisco, pensando que el grueso del rebaño hará cualquier cosa que se le diga supuestamente en Nombre de Cristo. No.

Sabemos a Quien seguimos, Le conocemos y no nos confundiréis.




18 may. 2017

Brisa

Tardan mucho las trompetas finales,
es que esperan el anuncio bienaventurado.

Simples y sencillos,
limpios y salvados,
peña grande que sirve de puente
de las aguas que fluyen con fuerza:
Golpe certero que parte la peña,
y abre camino,
la lluvia y la era.

Sube el Espíritu
más alto que el cielo
y luego desciende
en picado por la senda
que un dia abrió Su Humanidad entera

Aguas, amores que el Suyo reflejan,
dulzura que invade el alma en pena

Sus ojos contemplan un hilo de vida
que ofrece su poco a Su Inmensidad y cierra
las llagas abiertas por falta de tierra
en donde crecer pudiera.

La senda es diáfana, Su Palabra, clara,
tan solo no ven, los que mienten y yerran.

Subió a la montaña, en donde supo de Su Pena,
y vio la Alegría de millones que esperan
Su Manifestación y Juicio,
Le aman y creen que Yo Soy es su Vida eterna.

Vida, pequeña, que se vierte en fe.
y en Verdad, se genera.

17 may. 2017

Jesucristo, la verdadera vid






Jesucristo vive en lo hondo del corazón del creyente. Vive y actúa constantemente. En tanto en cuanto el alma se ponga en contacto y a la escucha de la eterna Palabra de Dios que la habita, será alma fecunda, será sarmiento lleno de vida sobrenatural, que se comunica. 

La vida divina es esencialmente comunicativa, ya que el deseo profundo de la santísima Trinidad es la salvación de los pecadores. Por lo tanto, esa vida interior, divina, sobrenatural, que vivifica el alma, la hace alma en el Alma de Cristo, y por lo tanto, hija en el Hijo unigénito de Dios.
Esa vida interior es poderosa, porque es la vida misma de Dios en su corazón, en su centro más vital, en su núcleo existencial.

Sólo así el hombre queda verdaderamente redimido, desde dentro. No es por lo tanto, un vestido blanco el que Cristo me ofrece, para esconder mi miseria, sino más bien un fuego divino que destruye todo pecado en lo más hondo de mi ser pecador. 

Allí dónde nace mi tendencia al pecado, allí donde han echado raíces mis tendencias pecaminosas. Allí se implanta la Luz de Dios, que por propio Poder, y con la colaboración libre y voluntaria del alma, va matando, agostando toda mala tendencia, y progresivamente venciendo desde lo hondo del propio ser al pecado, al demonio y al mundo y sus tentaciones.
Solo esta vida de Dios en lo más hondo del alma, tiene el poder de vencer, de iluminar, de alegrar el corazón del ser humano que se ve en Dios, liberado de todo mal, hermoso y gozoso en Su Divina Presencia.

Esta es la vida en Dios, y todo lo que la santa Iglesia católica nos propone y ofrece es ayuda en este peregrinar interior hacia la Santísima Trinidad, en compañía y auxilio de Santa María, la Inmaculada.

Una aventura apasionante la de la lucha y victoria de la gracia de Cristo en mi propio corazón. Las luces que iluminan mis zonas oscuras, para hacerme ver el error y la horrura de mi pecado, y al mismo tiempo, ver lo bello de Dios, de Su Orden , Su Amor y Su Perfección.

Seamos valientes y luchemos con Cristo en nuestros adentros para que Él salga de nuevo victorioso en mí y conmigo. Siendo sus sarmientos, Su Victoria es la nuestra y la nuestra es la de todos.

15 may. 2017

Una homilía extraordinaria

Hoy os traigo la homilía de un sacerdote llamado Diego de Jesús, sobre las lecturas de la santa Misa de este domingo, 14.05.17.
¡Esta homilía me ha entusiasmado!
Por eso la comparto con vosotros:



DEMORADO

“Para el mundo, demorarse es atrasarse; para nosotros es el Amor que permanece; el exquisito arte de encharcarse en la Voz del Encantador".

“No se inquiete vuestro corazón. Crean en Dios y crean también en Mí”.
La Voz del Dios hecha carne, el timbre sonoro del Nazareno podría haber proferido esta única sentencia y nos hubiera alcanzado para ser salvos.

En verdad, como las partículas de la Eucaristía, también de este Pan Vivo que es la Escritura cabe decir algo análogo: está el todo en cada parte, por minúscula que sea la porción.
Incluso esa primera expresión sola (no se inquieten), porta todo cuanto el Hombre precisa escuchar de Dios.
Quien acoge este non turbetur sin resistencias, como tierra franca, roturada y abierta, es alcanzado por el Poder de su Voz. Sí, la Voz del Señor no es meramente indicativa ni imperativa… la Voz del Señor es poderosa, es fecunda, es eficaz; tiene el Poder de hacer lo que dice.
Es conjuratoria.

Por eso, quien se abre y se expone, vulnerable, a ser cautivado, conjurado por la calma y potente Voz divina, es alcanzado por la Voz del Encantador, susurrando sobre nuestra inerme superficie “no te inquietes”, y es serenado, sosegado, aquietado por la Acción misma de Su Decir.
Es la Voz del Nuevo Orfeo que nos domestica a nosotros, las salvajes fieras.

No es un imperativo categórico; no es una arenga histriónica contra-producente. Es la delgada brisa de un conjuro mágico que sólo es eficaz en Boca del Señor, en el timbre exacto de la Voz del Pastor.
Y el Poder que porta le viene de la Sabiduría que alberga. En el Principio no era la Voluntad sino el Logos. Dios conjura al alma inquieta a que se apacigüe, para que crea y more. No hay mucho más que eso. Es auténticamente el multa in parvo, la concentración más densa de todo el Plan Salvífico en un escueto itinerario: aquiétate, cree y mora en Dios.

Pero el Dinamismo de Dios, el Poder de esta Voz, genera un movimiento circular espiralado, desencadenando un potenciamiento sin límites, un tornado de sinergia que remonta por círculos ascendentes a la vertiginosa divinización. Pues quien se serena, y en esa quietud, cree, y en ese creer se une al Señor, morando en Él… entra en el divino torbellino del Fuego de Dios: pues morando en Él, permaneciendo allí, crece su Fe, y cuando ésta se incrementa, aumenta la paz, la quietud, la santa indiferencia ante los avatares del Mundo. Y desde allí, otra ronda de águila asciende por más: a mayor sosiego interior, más se dilata la pupila de la Fe que en la calma nocturna ve más y más y más, y ese más lo estabiliza y afianza y enraíza más y más en el Corazón de Dios, Fortaleza inexpugnable.

San Pablo lo llamó “DynamisTheou” (el dinamismo o poder de Dios) y no concibe otra Buena Noticia, otro Evangelio fuera de éste.
Los antiguos llamaron a esta “no-inquietud” con el nombre de “Quies”, e hicieron de ella la búsqueda central del cristiano.
Curiosamente (en razón de esta circularidad) este reposo es el fruto más sabroso y la raíz más profunda del itinerario. No es ni confort, ni seguridad ni burguesa comodidad. Ni es fláccido pacifismo: ¡al contrario! Esta quietud es de un brío descomunal, dispuesta a librar la batalla más violenta. No es un mero quedarse quieto, sino la gravitación y el descanso de todo movimiento por hallarse en su fin, en su meta, saciado. Descansa el alma creyente que mora en Dios en la empírica experiencia de que nada, absolutamente nada, NADA en el mundo puede perturbar ese vacare, ese reposo, ese estar en el lugar perfecto, en el momento exacto. Reposa el alma como una piedra que rodara desde la cumbre de un cerro hasta el profundísimo fondo de un lago.

Esta quietud es idéntica al silencio (en varios idiomas incluso se dicen igual). Es diáfana, límpida, como aire de alta montaña. Es cristalina. Y tiene algo de la sinestesia, si se me permite: pues el alma se experimenta físicamente quieta y el cuerpo, espiritualmente sereno.
Y una abrumadora certeza, sin palabras, nos avisa que nadie en el universo mundo, en ese preciso instante, está realizando algo más importante, más decisivo, más imprescindible que ese acto seco de estar, creyendo, en Él. De estar en la imperturbable “mejor parte”.

Pero el Mundo frenético nos empuja y acicala a movernos, a no estancarnos, a no quedarnos. Y a veces la misma Iglesia, contagiada de este mal, nos puede arengar también a la vorágine del hacer. Una Iglesia que por momentos parece “sacada”, salida de su eje, de su centro. Por haber perdido el norte de la creyente quietud demorada en Dios.
Una Iglesia “en salida” (como se dice ahora) que antes no haya sido una Iglesia “en entrada”, adentrándose en la serena Fe que mora en Dios… corre el peligro de terminar siendo una Iglesia “sacada”, desquiciada.
Por eso es acuciante, urgente, volver a decirnos: ¡detente!
Y reivindicar la quietud, la santa demora. Sólo si nos demoramos en las cosas de Dios (demorarnos en un texto evangélicos, demorarnos a los pies de un Sagrario, demorarnos ante el Rostro de un ícono)… sólo si nos demoramos haremos morada en Él.Quien se demora, mora; y quien mora adquiere los hábitos de donde habita. Y recién entonces nace la moral, como expresión del demorado morar.

Para el mundo, demorarse es atrasarse; para nosotros es el Amor que permanece; el exquisito arte de encharcarse en la Voz del Encantador.

Entusiasmados con este programa, con Felipe puede brotarnos la pregunta: pero dinos, Maestro, explícanos el Camino hacia esta quietud, hacia esta Fe, hacia este morar… Y no hay por qué atajar la pregunta. Tal vez hasta sea imprescindible hacerla. De modo que el Señor mismo pueda responderla con su Voz clara, con la Fuerza limpia de su inequívoco lenguaje, con la magia encantadora de su timbre: Soy Yo mismo. Y nos reitere luego, con demorada calma: aquiétate en Mí, cree en Mí, Permanece en Mí.

¿Qué es para ti la quietud?, me preguntas, Jesús, mientras clavas en mi pupila tu pupila palestina. ¿Qué es quietud? ¿Y Tú me lo preguntas? La Quietud eres Tú, Señor y Dios mío.

Diego de Jesús
14. V. 2017


(http://infocatolica.com/blog/ite.php/1705150542-demorado-meditacion-imperdibl)

13 may. 2017

Virgen de Fátima, ruega por nosotros





Salve, Reina y Madre amorosa de todos,
que viniste a pedirnos penitencia por nuestros muchos pecados
y oración, mucha oración , ya que la humanidad a groso modo ha dejado de orar,
y se ha encharcado en su propio pecado, sin acudir al Salvador.
Por esto viniste y sigues viniendo a los tuyos,
a tus hijos en el Hijo, para reconducirnos a todos a Dios,
apartándonos del pecado y del maligno.

Fiat, Madre buena, fiat.

12 may. 2017

La Virgen de Fátima hoy: conversión, oración y penitencia



    –Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios.

    –No desoigas las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos de todo peligro, Virgen gloriosa y bendita.

Mucho se va a escribir sobre la Virgen de Fátima con motivo del viaje del Papa (12/13-05-2017), de la canonización de los beatos Francisco y Jacinta, y del comienzo del Centenario de las Apariciones. En este artículo, que actualiza otro mío anterior (13-05-2015), recordaré únicamente los datos fundamentales del mensaje de la Virgen hace cien años.

La santísima Virgen María hace en Fátima una grave denuncia de la situación de la Iglesia, prosiguiendo y prologando otras apariciones que igualmente llaman a la conversión. La Virgen de La Salette, por ejemplo (1846), llora los pecados del pueblo cristiano, especialmente los de sus sacerdotes y personas consagradas. Y lo hace en el monte, ante dos pastorcitos, Melania y Maximino, de 15 y 11 años. Y en 1917, también en la soledad del campo, la Virgen de Fátima da un mensaje semejante a tres niños pastores, que han de comunicarlo a toda la Iglesia.

* * *

Apariciones del Ángel en Fátima (1915)

La Virgen María se apareció en Fátima a tres niños pastores, analfabetos, Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917. A ellos, tan ignorantes como Melania y Maximino, o como Santa Bernardita en Lourdes (1858), les confía la Virgen unos mensajes importantes para la Iglesia y el mundo. Haré un resumen muy breve de ellos tal como Sor Lucía, por mandato de su Obispo, los escribió en 1941 (Memórias da Irmâ Lúcia, Fátima, 2000, 8ª ed.).

–1915, entre abril y octubre, aparición del Ángel. No recuerda Lucía con exactitud la fecha; tenía ella entonces 9 años. «–¡No temáis! Yo soy el Ángel de la Paz. Orad conmigo… Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman… Orad así, y los Corazones de Jesús y de María están atentos a la voz de vuestras súplicas»…

En una segunda aparición: «–¡Orad! ¡Rezad mucho!… Ofreced constantemente al Altísimo plegarias y sacrificios… De todo lo que podáis, ofreced un sacrificio, un acto de reparación por los pecados con que Él es ofendido… Sobre todo, aceptad y soportad con sumisión el sufrimiento que el Señor os envíe».

Y en una tercera, teniendo el Ángel en la mano un cáliz y una hostia: «–Santísima Trinidad, Padre, Hijo, Espíritu Santo, os adoro profundamente y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Santísimo Corazón y del Corazón Inmaculado de María, os pido la conversión de los pecadores… Tomad y bebed el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes y consolad a vuestro Dios».



Apariciones de la Virgen María en Fátima (1917)

–13 de mayo, aparición de una Señora vestida de blanco, estando los tres niños jugando en una cuesta de Cova de Iria. «–No tengáis miedo… Soy del cielo… Vengo a pediros que vengáis aquí seis meses seguidos, el día 13 a esta misma hora… ¿Queréis ofreceros a Dios para soportar todos los sufrimientos que Él quiera enviaros, en acto de desagravio por los pecados con que es ofendido y de súplica por la conversión de los pecadores? –Sí, queremos… –Rezad el rosario todos los días para alcanzar la paz para el mundo y el fin de la guerra.

–13 de junio, aparición de la Virgen sobre la encina, habiendo rezado el Rosario los tres niños con otras personas. «–Quiero que recéis el Rosario todos los días y que aprendáis a leer». Y a Lucía: «–A Jacinta y a Francisco los llevaré pronto [al cielo]. Pero tú te quedarás aquí algun tiempo más. Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. El quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien la abrazase, le prometo la salvación… No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios». Fue entonces cuando la Virgen les hizo ver su corazón, rodeado de espinas. «Comprendimos que era el Inmaculado Corazón de María, ultrajado por los pecados de la Humanidad, que pedía reparación».

–13 de julio, aparición de Nuestra Señora, mientras los niños rezaban el Rosario con una multitud de fieles. «–Sacrificáos por los pecadores, y decid muchas veces, en especial cuando hiciérais algún sacrificio: “Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en desagravio por los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María”. Al decir estas palabras, abrió las manos… Vimos como un mar de fuego. Sumergidos en ese fuego, los demonios y las almas, como si fuesen brasas transparentes y negras o bronceadas»…

«Asustados, levantamos la vista hacia nuestra Señora, que nos dijo entre bondadosa y triste: “–Habéis visto el infierno, a donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hicieran lo que os voy a decir, se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra va a acabar. Pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI [1922-1939] comenzará otra peor. Cuando vierais una noche alumbrada por una luz desconocida, saber que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, del hambre y de persecuciones contra la Iglesia y el Santo Padre”».

«–Para impedirlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón, y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atendieran mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz. Si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones contra la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas. Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal se conservará siemprela doctrina de la fe… Cuando recéis el Rosario, diréis después de cada misterio: “¡Oh Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al Cielo, principalmentelas más necesitadas” – Ó meu Jesus, perdoai-nos, livrai-nos de fogo do inferno; levai as alminhas todas para o Céu, principalmente aquelas que mais precisarem».

–19 de agosto, aparición de Nuestra Señora, con gran luz, sobre un carrasco, mientras los niños cuidaban de las ovejas en un lugar llamado Valiños. No se celebró el 13 porque los niños estaban «presos» en Ourem, sufriendo interrogatorios. «–Quiero que sigáis yendo a Cova de Iria el día 13; que continuéis rezando el Rosario todos los días. El último mes haré un milagro para que todos crean». Los niños le preguntan qué deben hacer con el dinero que da la gente en Cova de Iria.

«–Que hagan dos andas: una, llévala tú con Jacinta y dos niñas más, vestidas de blanco; y la otra, que la lleve Francisco y tres niños más. El dinero de las andas es para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario; lo que sobre es para ayudar a una capilla que deben hacer… Rezad, rezad mucho, y haced sacrificios por los pecadores, pues van muchas almas al infierno por no tener quien se sacrifique y pida por ellas».

–13 de septiembre, aparición de la Virgen en Cova de Iria, acompañados los tres niños por una inmensa multitud de fieles, que querían presentar ante la Virgen sus peticiones. «Comenzamos a rezar el Rosario con el pueblo. Poco después, el reflejo de la luz, y seguidamente, Nuestra Señora sobre la encina», que dice: «–Continuad rezando el Rosario, para alcanzar el fin de la guerra… Dios está contento con vuestros sacrificios, pero no quiere que durmáis con la cuerda [atada al cuerpo, para mortificación]; llevadla sólo  durante el día». Los niños manifiestan a la Virgen que les han encomendado presentarle muchas peticiones. «–Sí, a algunos los curaré, a otros no. En octubre haré el milagro para que todos crean».

–13 de octubre, aparición de de Nuestra Señora sobre la encina, tras un resplandor de luz. Enorme multitud en Cova de Iría, gran tormenta de lluvia, rezo del Rosario. «–“Quiero decirte que hagan aquí una capilla en mi honra. Yo soy la Señora del Rosario. Que continúen rezando el Rosario todos los días. La guerra va a acabar… No ofendan  más a Dios nuestro Señor, que ya está muy ofendido”. Y abriendo sus manos las hizo reflejarse en el Sol. Y mientras se elevaba, continuaba el reflejo de su propia luz proyectándose en el Sol. He aquí el motivo por el cual exclamé que mirasen al Sol».

En esta última aparición, como lo había anunciado la Virgen tres meses antes, se produjo un gran signo, que suele llamarse «el milagro del Sol», que gira sobre sí mismo en un espectáculo impresionante. Fue contemplado por unas 70.000 personas, y  de él se guardan numerosos testimonios personales, crónicas de periodistas, y también fotografías, etc.

«Desaparecida Nuestra Señora en la inmensa lejanía del firmamento, vimos al lado del Sol a San José con el Niño y a Nuestra Señora vestida de blanco, con un manto azul. San José con el Niño parecían bendecir al mundo, con unos gestos que hacían con la mano en forma de cruz. Poco después, desvanecida esta aparición, vimos a Nuestro Señor y a Nuestra Señora, que me daba idea de ser Nuestra Señora de los Dolores. Nuestro Señor parecía bendecir el Mundo de la misma forma que San José. Al desvanecerse esta aparición me pareció ver todavía a Nuestra Señora en forma parecida a Nuestra Señora del Carmen».

«No pocas personas –añade Sor Lucía– se han mostrado bastante sorprendidas por la memoria que Dios se dignó darme. Por una bondad infinita, la tengo bastante privilegiada en todos los sentidos. Pero en estas cosas sobrenaturales no es de admirar, porque ellas se graban en el alma de tal forma, que casi es imposible olvidarlas. Por lo menos el sentido que indican nunca se olvida, a no ser que Dios quiera también que se olvide».

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La Iglesia ha dado su aprobación a la realidad de estas apariciones, aprobación muy reforzada por la canonización que el papa Francisco hace de dos de los videntes (13-05-2017). Pío XI concede una especial indulgencia a quienes peregrinan a Fátima (1-X-1930). Pío XII consagra la humanidad en un radiomensaje al Inmaculado Corazón de María (31-X-1942). Juan XXIII, siendo Cardenal, visitó Fátima, y a su Santuario legó su cruz pectoral pontificia. Pablo VI visitó Fátima en el cincuentenario de las apariciones (13-V-1967). Juan Pablo II visita  Fátima en 12/13-V-1982, un año después de sufrir un atentado en la plaza vaticana de San Pedro, y en esa ocasión consagra a la Iglesia y a todos los pueblos al Inmaculado Corazón de María. El 25 de marzo de 1984 repite esta consagración con especial solemnidad en Roma, en la plaza de San Pedro, habiendo invitado previamente a todos los Obispos católicos para que se unieran a este acto, que más tarde Sor Lucía considera que satisface la petición hecha por la Virgen. Y el mismo Papa, en el décimo aniversario del atentado, visita de nuevo el santuario de Fátima (12/13-V-1991). En su tercera visita, beatificó a Francisco y Jacinta, con asistencia de Sor Lucía y de inmensa multitud de peregrinos (13-V-2000).

Benedicto XVI también visita Fátima (2/13-V-2010), consagrando a la Virgen especialmente a todos los sacerdotes de la Iglesia. Siendo todavía Prefecto de la Doctrina de la Fe, el Cardenal Ratzinger, había hecho público un importante documento, El mensaje de Fátima, en el que se afirma que «Fátima es sin duda la más profética de las apariciones modernas» de la Virgen María. Es uno de los documentos más valiosos del Magisterio apostólico sobre Fátima.

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«Jesucristo es horriblemente ultrajado por los hombres ingratos. Reparad sus crímenes… Rezad, rezad mucho, y haced sacrificios por los pecadores, pues van muchas almas al infierno por no tener quien se sacrifique y pida por ellas… No ofendan más a Dios Nuestro Señor, que ya está muy ofendido»…

¡Eso lo dice la Virgen en 1917!, cuando todavía eran muchos los cristianos que acudían al sacramento de la Penitencia, que iban a Misa los domingos, que se unían en el sacramento del matrimonio, que guardaban hasta la muerte la unión conyugal, que reconocían la grave ilicitud de la anticoncepción, que tenían hijos y los educaban cristianamente, que vivían la oración en la familia… Era un tiempo en que la Iglesia se atrevía a predicar la soteriología evangélica –salvación o condenación–, y en el que los Seminarios y Noviciados recibían muchos candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa. Tiempos en que la doctrina ortodoxa y la disciplina de la Iglesia prevalecían sobre las herejías y las rebeldías antidisciplinares, que no quedaban impunes. Son años en los que florecen las misiones, y hay un influjo real de los cristianos en la vida política y cultural. Se predica el pudor y la castidad. Los colegios y las Universidades católicas dan formación cristiana, etc.

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Juan Pablo II, visitando Fátima, se lamentaba diciendo: «¡Cuánto nos duele que la invitación a la penitencia, a la conversión y a la oración no haya encontrado aquella acogida que debía! ¡Cuánto nos duele que muchos participen tan fríamente en la obra de la Redención de Cristo! ¡que se complete tan insuficientemente en nuestra carne «lo que falta a los sufrimientos de Cristo!» [Col 1,24]» (13-V-1982).

El mensaje de la Virgen de Fátima tiene hoy, pues, una urgencia acrecentada, porque en estos últimos cien años se ha producido en gran medida la apostasía del antiguo Occidente cristiano. No es momento para describirla, pero es fácil comprobar las pésimas consecuencias del rechazo del mensaje de Fátima:

Sufre hoy la Iglesia católica muy fuertes persecuciones exteriores, procedentes de tantas fuentes antiguas y modernas –protestantismo, liberalismo, masonería, marxismo, laicismo agresivo, modernismo–, que han ido configurando una cultura moderna cada vez más cerrada a Cristo y a Dios. El pensamiento dominante, la cultura, las leyes, han cerrado más y más las puertas al reinado de Cristo Salvador en el pensamiento y las costumbres, en la escuela y la universidad, en la filosofía y el arte, en los grandes organismos internacionales, en leyes criminales de Estados sin-Dios y sin ley natural, en muchos medios de comunicación social, etc. Eso explica que los cristianos sean actualmente entre los hombres religiosos del mundo los más perseguidos. «En nuestro tiempo –dice Benedicto XVI–, en vastas regiones de la tierra la fe corre el riesgo de apagarse como una llama que se extingue» (Fátima 12-V-2010).

Y aún sufre hoy más la Iglesia por las infidelidades que se dan en su propio interior. En ese mismo viaje decía el Papa a los periodistas, que «la mayor persecución de la Iglesia no procede de los enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia» (11-V-2010). En no pocas Iglesias locales, heterodoxia, degradación de la liturgia, relativismo moral, anticoncepción y aborto, divorcios y adulterios, casi extinción del sacramento de la Penitencia, pero también de la Confirmación y del Matrimonio, vaciamiento de la Misa dominical, de Seminarios y Noviciados, paralización de las Misiones y de la evangelización en general, mundanización de mentes y costumbres, invasión de la lujuria y del impudor, culto a la riqueza y tantas otras infidelidades al Evangelio, a la Tradición y al Magisterio, ponen a muchas Iglesias locales en una situación de ruina avanzada.

El mensaje de la Virgen en Fátima es sin duda una llamada a la penitencia, y es la penitencia la que nos lleva a la alegría: hace revivir a Cristo en muchos corazones, hace pasar de la enfermedad a la salud, de la muerte a la vida, de la oscuridad a la luz, de la mentira a la verdad, de la infidelidad mundanizada a la gloriosa libertad del mundo propia de los hijos de Dios, de las divisiones a la perfecta unidad católica. Hace posible la difusión del Reino, el aumento de las vocaciones, la santidad de los sacerdotes, religiosos y laicos, la santidad de matrimonios y famililas, el rechazo del impudor y la fornicación, de la anticoncepción y del aborto, el esplendor de la Liturgia, la unidad interna de la Iglesia… Es el rechazo de la penitencia lo que debilita y entristece la vida de la Iglesia, lo que la divide, esteriliza, falsifica y arruina.

Quiera Dios misericordioso y omnipotente alegrar la Iglesia, asistiéndola con su gracia, para que toda ella reciba hoy verdaderamente el mensaje penitencial de la Virgen, que tanto se ha rechazado en estos últimos cien años. En Fátima la Madre de Cristo, único Salvador, nos llama hoy con renovado amor y urgencia a la conversión por la oración y la penitencia. Quiera Dios que el mensaje de la Virgen de Fátima en 1917, tan ignorado y rechazado, sea por gracia de Dios acogido en 2017, al celebrar la Iglesia su Centenario.

Virgen de Fátima, ruega por nosotros.

José María Iraburu, sacerdote


(artículo publicado en Infocatólica)

9 may. 2017

Luces de Fátima







Me parece conveniente plasmar hoy una vivencia importante de Sor Lucía:

Era el año 1944, cuando el Obispo de Leiría, Don José Alves Correia da Silva, le pidió a Sor Lucía que se encontraba enferma y cuyo estado de salud se agravaba, que pusiera por escrito la tercera parte del secreto de Fátima.

A Lucía, con esta indicación del Sr. Obispo, le surgió un dilema muy doloroso, ya que la Virgen María le había pedido silencio total al respecto y sin embargo, estando Lucía acostumbrada a ver la Voluntad de Dios, en la voluntad de sus superiores, andaba en lucha interior, por no saber cómo actuar adecuadamente.

Intentaba poner por escrito lo que el obispo le pedía, pero no le era posible, algo le impedía escribir.
La mano se le ponía a temblar de manera que imposibilitaba el escribir. Si intentaba escribir sobre otro tema, no tenía esa dificultad. Esto la tenía casi impresionada.
Lucía misma nos describe la situación:

" El dia 3-1-1944, me arrodillé junto a la cama que, a veces, me servía de mesa para escribir, y de nuevo hice la experiencia, sin conseguir nada; lo que más me impresionaba era que en el mismo momento escribía sin dificultad cualquier otra cosa. Pedí entonces a Nuestra Señora que me hiciese conocer cuál era la Voluntad de Dios. Y me dirigí a la capilla, eran las 4h de la tarde, hora en la que acostumbraba a ir a hacer la visita al Santísimo, por ser la hora a la que de ordinario está más solo, y no sé por qué, pero me gusta encontrarme a solas con Jesús en el Sagrario.

Allí me arrodillé en el medio, junto al escalón del Comulgatorio y pedí a Jesús que me hiciese conocer cuál era Su Voluntad. Habituada como estaba, a creer que las órdenes de los Superiores son la expresión cierta de la Voluntad de Dios, no podía imaginar que esta no lo fuese. Y perpleja, medio absorta, bajo el peso de una nube oscura que parecía pesar sobre mí, con el rostro entre las manos, esperaba, sin saber cómo, una respuesta. 

Sentí entonces, que una mano amiga, cariñosa y maternal me toca en el hombro, levanto la mirada y veo a mi querida Madre del Cielo. " No temas, quiso Dios probar tu obediencia, fe y humildad, estate en paz y escribe lo que te mandan, pero no lo que te he dado a entender de su significado.
Después de escrito, mételo en un sobre, ciérralo y séllalo y escribe por fuera, que sólo poedrá ser abierto en 1960, por el Sr. Cardenal Patriarca de Lisboa o por el Sr. Obispo de Leiría."

Y sentí el espíritu inundado por un misterio de luz que es Dios y en Él vi y oí :

" La punta de la lanza como llama que se desprende toca el eje de la tierra. Ella tiembla: montañas, ciudades, villas y aldeas con sus moradores son sepultados. El mar, los ríos y las nubes se salen de sus límites, se desbordan, inundan y arrastran consigo en un remolino, viviendas y gente en número que no se puede contar,es la purificación del mundo por el pecado en el que se sumerge.
¡El odio, la ambición provocan la guerra destructora! " 
Después sentí en el palpitar acelerado del corazón y en mi espíritu el eco de una voz suave que decía:
" En el tiempo, una sola Fe, un solo Bautismo, una sola Iglesia, Santa, Católica, Apostólica. En la eternidad, ¡el Cielo! "
Esta palabra Cielo llenaba mi alma de paz y felicidad, de tal forma que casi sin darme cuenta, quedé repitiendo por mucho tiempo: - ¡Oh Cielo... oh Cielo!-
Apenas pasó la mayor fuerza de lo sobrenatural, fui a escribir y lo hice sin dificultad, en el dia 3 de enero de 1944, de rodillas apoyada sobre la cama que me sirvió de mesa.

6 may. 2017

Sosiego de Dios




¿Cuando sé que estoy en el Sosiego?

* Cuando entiendo que nisiquiera el pecado frena a Dios

* Cuando comprendo que Dios permite que yo ponga a prueba en mi vida todas las tontadas que tengo en la cabeza, para darme cuenta posteriormente que solo Su Santa Voluntad importa, es eterna.


* Cuando acepto que Dios me tenga en una esquinita, como un cacharrico inutil y menospreciado, y sin embargo sé con certeza inquebrantable que estoy unido a Cristo, dando frutos sobrenaturales invisibles, místicos, que permanecen para siempre, porque proceden de Dios.

* Cuando sé que todo lo de este mundo desaparecerá y que Él tiene un día fijado para su retorno y juicio final de todo ser humano habido.

* Cuando veo que amo el silencio, entro en el silencio, profundizo en el silencio, me abismo en él. 

* Cuando veo que amo la soledad, entro en la soledad, profundizo en ella, me abismo en ella.

* Cuando veo que amo la vida de unión con Dios, entro en ella, profundizo y me abismo en ella.

* Cuando mi vida se centra en la contemplación de la Santísima Trinidad a la luz de la fe, presente, viva y actuante en mi corazón, y en todo.

* Cuando comprendo que soy en Dios. En el Dios del Amor eterno.