27 oct. 2016

Santa Isabel de la Trinidad

Piensa en ese Dios que habita en ti,
del cual tú eres el templo ( 1 Cor 3, 16 )...
Poco a poco el alma se acostumbra a vivir en su dulce Compañía,
comprende que lleva en sí
un pequeño cielo donde el Dios del Amor ha fijado su morada.

( C 249 )

¡Qué bien sabías Quien es ese Dios del Amor,
querida hermana y maestra de vida espiritual!
Porque tus palabras lo transmiten nítidamente.

Ese poco a poco, puede durar años, más son años llenos de esperanza.
Esperanza y confianza de ir avanzando en el conocimiento
del Ser más apasionante que jamás hayamos conocido.

Vivir en su dulce Compañía, en fe, esperanza y caridad, es nuestro anhelo más profundo.
Y dado que somos incapaces de conseguirlo por nosotros mismos, al menos,
procuraremos la Compañia diaria en la oración
de Aquel que todo hace,
todo renueva,
y todo gobierna.

Nuestro pequeño cielo interior, allí está El que Es, el Único y Eterno.
¡Ha fijado su morada en mi corazón!

¿voy a dejarle solo en mi propio corazón?

19 oct. 2016

Contemplando el mundo....

Oh, Señor envía tu Espíritu....

y renueva la faz de la tierra....


Renueva la faz de la tierra,
asediada por el espíritu inmundo,
lacerada por el odio ideológico que incapacita a los hombres para el diálogo franco y conciliador,
sometida por hombres hambrientos de poder, de dinero y por los cuales lo sacrifican todo,
incluyendo las vidas de niños no nacidos y de los nacidos también. ¿Por qué no?
las vidas de los pobres y los pacíficos,
destruyendo por su afán de poder el equilibro ecológico del planeta,
destruyendo la natural familia humana formada por el varón, la mujer y los hijos de entrambos,
y tantas otras cosas que van mal, fundamentalmente porque los países económicamente fuertes te han dado la espalda, y dándote la espalda, le han dado la cara y la mano a tu secular enemigo, que ahora toma posesión de estas sociedades del bienestar, para convertirlas en esclavas del pecado, incapaces de reaccionar, aturdidas por el ruido, la droga, el odio y el vicio.... ¡menudo progreso!

Bien, Señor, tendrás que sacarnos de esta...
Confiamos en Tí, porque sino sucumbiremos todos. Así como suena: todos.

¡Apiádate de nuestra gran miseria ciega, que se encumbra con sus logros anti-natura, con las personas hechas a sí mismas, aún en el cuerpo, y que luego sin gloria ni orgullos que valgan, lo padecen en la vejez, si es que llegan a ella, antes de haberse suicidado...

Sé que no es tu culpa, sino nuestra. Pero sólo Tú puedes salvarnos, de nuevo, en la historia, en el tiempo, antes de que todo se vaya al garete.

En eso confiamos.
En Tí esperamos.
Hágase pues en nosotros tu Santa Voluntad. Amén.

Santa Isabel de la Trinidad

El alma que vive bajo la mirada de Dios
se halla revestida de su Fortaleza
y es valerosa en el sufrimiento.


(C 308, Pensamientos de Isabel de la Trinidad)



ORACIÓN
Oh Dios, rico en misericordia,
que descubriste a
Santa Isabel de la Trinidad
 el misterio de tu presencia secreta
en el alma del justo
e hiciste de ella
una adoradora en espíritu y verdad,
concédenos, por su intercesión,
que también nosotros,
permaneciendo en el amor de Cristo,
merezcamos ser transformados
en templos del Espíritu Santo de amor,
para alabanza de tu gloria.

Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

(Catholic.net)


Dijo el Señor que el Padre Eterno de todos quiere tener adoradores en espíritu y en verdad...Nuestra querida hermana Santa Isabel de la Trinidad supo como conseguirlo. Sigamos sus huellas, que son las de Cristo en su hermoso corazón.

15 oct. 2016

Orar sin desanimarse

Nos predica Benedicto XVI:

la fe es la fuerza que en silencio, sin hacer ruido, cambia el mundo y lo transforma en el reino de Dios, y la oración es expresión de la fe. Cuando la fe se colma de amor a Dios, reconocido como Padre bueno y justo, la oración se hace perseverante, insistente; se convierte en un gemido del espíritu, un grito del alma que penetra en el corazón de Dios. De este modo, la oración se convierte en la mayor fuerza de transformación del mundo.


(Plaza del Plebiscito, en Nápoles, Domingo 21 de octubre de 2007)



¿Por qué rezo?

Porque creo.

Y si creo, ¿estoy seguro de que Jesucristo puede ayudarme?
sí, creo y confío en Él.


entonces, quedeme tranquilo, sabiendo que mi Dios se ocupa de mí, de todo lo mio, y me sacará del hoyo en el momento propicio.


14 oct. 2016

Alejarse


El hombre que sabe alejarse del ruido,
              alejarse de toda superficialidad que le vacía,
                           alejarse de toda costumbre arraigada en lo mundano,


ENCUENTRA SU PAZ INTERIOR


porque el Espíritu Santo de Dios prefiere el silencio,
           ama las almas que le anhelan y buscan por encima de todo,
                     y se comunica a ellas como suave caricia que las despierta




13 oct. 2016

Pequeña reflexión

Clinton y Trump defienden el derecho inalienable del yo y tienen más en común de lo que nos pensamos:
Adoran al mismo dios: el sexo, y por obtener sus breves favores, son capaces de cometer adulterio, considerar a la personas como meros genitales andantes, de asesinar a los bebés humanos concebidos dentro del seno de sus madres, descuartizándolos, y consintiendo el posterior tráfico de órganos y cuerpos de fetos humanos para la industria de la cosmética y otras....

Cuando les oímos y vemos presentarse ante el público, seguros de sí mismos, auto-suficientes, vestidos con la máscara del servicio al pueblo, alardeando de ser buenas personas y sólo pretender el bien común, denigrando al otro con las tretas más sucias y manteniendo al mismo tiempo una sonrisa paradisíaca, podemos entender hasta donde llega la depravación que satanás consigue en el hombre y que ésta siempre se viste de bondad y belleza.

El mal en sí mismo es abyecto, pero precisa vestirse de bien para atraer al hombre, que de natural aspira al bien y conforme va consintiendo lo que considera males menores, como el aborto institucionalizado, la lucha taimada por erradicar la mentalidad cristiana de la sociedad, el tráfico de armas y todo cuanto embarra la vida política y social de los países supuestamente progresistas, este hombre que traga camellos y cuela mosquitos, se va deshumanizando, sin darse cuenta, hasta quedar cada vez más identificado con aquel Non serviam del principio de todas las cosas.

Egoísta, ególatra, irredento y dictador.


11 oct. 2016

Nuestra Señora del Pilar, Patrona de España



Las batallas actuales se ganan en silencio y oración confiada.

8 oct. 2016

Octubre, mes del santo rosario

En la antigüedad, los romanos y los griegos solían coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra rosario significa "corona de rosas". 

Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas más vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como símbolo de alegría y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recogían sus coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo por el eterno descanso del alma de las mártires. 

La Iglesia recomendó rezar el rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos de David, pues era considerada una oración sumamente agradable a Dios y fuente de innumerables gracias para aquellos que la rezaran. Sin embargo, esta recomendación sólo la seguían las personas cultas y letradas, pero no la mayoría de los cristianos. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos por 150 Avemarías, divididas en quince decenas. A este rosario corto se le llamó el salterio de la Virgen. 

A finales del siglo XII, Santo Domingo de Guzmán sufría al ver que la gravedad de los pecados de la gente estaba impidiendo la conversión de los albigenses y decidió ir al bosque a rezar. Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia  hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio. 

Santo Domingo se dirigió en ese mismo momento a la catedral de Toulouse, sonaron las campanas y la gente se reunió para escucharlo. Cuando iba a empezar a hablar, se soltó una tormenta con rayos y viento muy fuerte que hizo que la gente se asustara. Todos los presentes pudieron ver que la imagen de la Virgen que estaba en la catedral, alzaba tres veces los brazos hacia el Cielo. Santo Domingo empezó a rezar el salterio de la Virgen y la tormenta se terminó. 

En otra ocasión, Santo Domingo tenía que dar un sermón en la Iglesia de Notre Dame en París con motivo de la fiesta de San Juan y, antes de hacerlo, rezó el Rosario. La Virgen se le apareció y le dijo que su sermón estaba bien, pero que mejor lo cambiara y le entregó un libro con imágenes, en el cual le explicaba lo mucho que gustaba a Dios el rosario de Avemarías porque le recordaba ciento cincuenta veces el momento en que la humanidad, representada por María, había aceptado a su Hijo como Salvador. 

Santo Domingo cambió su homilía y habló de la devoción del Rosario y la gente comenzó a rezarlo con devoción, a vivir cristianamente y a dejar atrás sus malos hábitos. 

Santo Domingo murió en 1221, después de una vida en la que se dedicó a predicar y hacer popular la devoción del Rosario entre las gentes de todas las clases sociales para el sufragio de las almas del Purgatorio, para el triunfo sobre el mal y prosperidad de la Santa Madre de la Iglesia. 

El rezo del Rosario mantuvo su fervor por cien años después de la muerte de Santo Domingo y empezó a ser olvidado. 

En 1349, hubo en Europa una terrible epidemia de peste a la que se le llamó ¨la muerte negra  en la que murieron muchísimas personas. 

Fue entonces cuando el fraile Alan de la Roche, superior de los dominicos en la misma provincia de Francia donde había comenzado la devoción al Rosario, tuvo una aparición, en la cual Jesús, la Virgen y Santo Domingo le pidieron que reviviera la antigua costumbre del rezo del Santo Rosario. El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia. 

¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta? 

El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto, en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla, su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios a través de la intercesión de la Santísima Virgen. El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de repente se levantó y anunció que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordena el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre. 

Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes. 

4 oct. 2016

¿Quiero sentirme feliz?

Entonces debo escuchar la palabra inspirada de los santos, porque ellos encontraron a Dios, y eso se convirtió para ellos en la felicidad más honda y duradera para todo ser humano: la de saberse eternamente amado por un Dios omnipotente, infinito y del todo amoroso.

Veamos como lo expresa nuestra querida hermana y maestra espiritual, Beata Isabel de la Trinidad:


" Lo siento tan vivo en mi alma, que no tengo más que recogerme para encontrarle dentro de mí, y es esto lo que constituye mi felicidad. "

( C 169 ), Pensamientos de Isabel de la Trinidad


Podremos suponer que eso fue una gracia que Dios le dio, y por supuesto que fue así, pero también fue fruto de un acto diario de recogerse en silencio, soledad y oración. Sin estas tres cosas, Isabel no habría podido llegar a tan alta unión de Amor con el Señor de señores.

Por lo tanto, si yo deseo también alcanzar esa maravillosa felicidad interior que Dios me ofrece, empiece yo hoy mismo a recogerme cada dia un buen rato, sin prisas, sin teléfonos ni ruidos, en soledad, buceando en lo profundo del propio corazón, donde sabemos que mora el Amado Divino. Llamémosle, a gritos si es preciso, como la amada va en busca de su Amado, con gran deseo y esperanza de encontrarlo.

Si así lo hacemos, seremos introducidos en la Estancia Privada de tan Alto Señor, y allí nos susurrará sus Amores al oído del corazón. Y seremos felices, como Isabel.