29 sept. 2016

Recogimiento y Presencia de Dios



" Me parece que en el cielo mi misión será la de atraer a las almas, ayudándolas a salir de sí mismas, para unirse a Dios por un movimiento todo simple y amoroso, y conservarlas en ese gran silencio interior que permite a Dios imprimirse en ellas, transformarlas en sí mismo. " (C 335)

(Pensamientos, Beata Isabel de la Trinidad)




yo quiero
yo prefiero
yo deseo
yo hago
yo opino
me parece que

yo, NADA

Dios quiere
Dios prefiere
Dios desea
Dios hace
Dios manifiesta

Dios en todo. TODO

Si yo dejo mi yo en la cuneta, Dios se imprime en mí y me transforma en sí mismo.

Parece fácil, Isabel.

:) Tendrás que ayudarme mucho, querida....

5 comentarios:

dijo...

Dios no te deja en la cuneta, lo más lindo es poder decir que mi yo es el Otro, expropiarse la voluntad y apropiarse la de Dios. Más lindo es nosotros, que será perfecta unión en el Cielo. Saludos fraternos.

Felicitas dijo...

comprendo, amigo, lo decía por dejar en la cuneta mi yo que quiere hacer siempre la suya, ¿sabes? al menos intentarlo, con la gracia de Dios.
Gracias por tu puntualización que me parece oportuna.
Apropiarse de la Voluntad de Dios... ¡interesante expresión!
sí, nosotros, es bonito e impensable poder decirlo de Dios y de un alma.... pero así es. Porque Él así lo quiere y yo también.
¡Gracias!

dijo...

vaya, me refería al yo amado que sabe ver el samaritano, pero a ese otro'yo' que nunca fuiste ni debió ser tú, y en la eternidad verás que ni tenía nada que ver contigo soñada por Dios, ni debió nunca usurpar tu persona imagen y semejanza, a ese 'yo' , creo que tampoco lo deja en la cuneta por que es de Justicia otro lugar... porque Jesús nos pide todo para salvarlo y hasta lo más nuestro que es ese pecado para disolverlo, pulverizarlo , arrojarlo al fondo del mar y no volverse a acordar de aquel 'yo' que entregamos en la confesión sacramental...lo dejamos clavadico en la Cruz. Saludos fraternos.

La expropiación de la voluntad nuestra y la Apropiación de la Voluntad Divina es expresión del fundador de los Peregrinos de la Eucaristía. La belleza de Dios que nos deja tras ese"no se haga mi voluntad sino la Tuya" adherirnos a ella y querer lo que Dios quiere, que es ser como Dios a imagen y semejanza de Su Hijo, tener voluntad, pero la perfecta voluntad, la que es amada por toda la Iglesia.
Saludos fraternos

ven dijo...

Dejar a Dios ser Dios en nosotros no es fácil , pero tampoco imposible, que su Gracias, nos ayude cada día a ser un poquito parecidos a ÉL, gracias, un abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

sí, es cierto, querido amigo, clavadico en la Cruz del Señor. En verdad, en verdad te digo que eso es lo que deseo fervientemente.
Amén a la Voluntad Divina, Sabia y Buena de Dios para mí, para ti y para todos, eso nos hará felices. Felices de saber que Papá Dios está contento con nosotros.
Muchas gracias por todo. Un saludo fraterno.

Eso que tú pides, querida hermana, yo también lo quiero pedir contigo, dejar a Dios ser El mismo en mí y conmigo.
Un abrazo fraterno.