29 ago. 2016

Seres deificados

Dios está inclinado sobre nosotros con todo su amor, día y noche,
queriendo comunicársenos, 
infundirnos su vida divina,
para hacer de nosotros seres deificados
que le irradien por todas partes.

(Beata Isabel de la Trinidad, C 124)






Que la Trinidad sea nuestro claustro...
Que su vida discurra en él.
También la mía.
Yo soy Isabel de la Trinidad, es decir,
Isabel que desaparece,
se pierde,
se deja invadir por los Tres.

(C 172)


4 comentarios:

ven dijo...

Que Dios nos conceda saber menguar y ÉL crecer, para que seamos realmente templo de su santa trinidad, que hable de amor y de sabor amor.

Felicitas dijo...

Así sea, querida hermana. Amén.
Un saludo fraterno

dijo...

¡Qué forma tan segura de perderse en el Bien hallado! Un abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

sí, es la única forma segura y buena de perderse...jeje...y es un perderse y un hallarse renovado, amado y pleno, como nunca antes.
Un abrazo fraterno.