3 jul. 2016

Divino Huesped del alma




Para mí la celda es algo sagrado
Es Su santuario íntimo,
nada más que para Él
y su pequeña esposa.
Estamos tan bien los dos...
Me callo
Le escucho
¡Es tan bueno escucharlo todo de Él!


( C 168, Pensamientos de Beata Isabel de la Trinidad )




Para mí, querida hermana y maestra Isabel, mi celda es mi habitación en la que también hallo tiempo para estar con Aquel que nos embelesa. Es cierto que allí donde Él está, se convierte en su santuario ya que su sola Presencia, santifica.
Nosotros queremos aprender de tu experiencia con Dios y sabemos que tu camino es cierto.
Adaptándolo a la vida de cada uno, podemos con Su Gracia vivir eso que tú viviste de forma tan maravillosa.
Estamos tan bien con el Señor... todos tenemos experiencia de su Compañía en la santa Comunión, en las visitas relajadas al Santísimo Sacramento, en la oración diaria, en la que entramos en comunicación con el divino Huésped del alma...
Escucharle... oh sí...¡qué delicia para el corazón, qué consuelo escucharle en lo hondo del alma...
Me callo yo también, cierro mis oídos a todo, cierro mis ojos, y le busco en mi centro.
Allí está y quiere hablarme. Necesito callarme. ¡Señora, ayúdame!
Amén.

2 comentarios:

ven dijo...

El contemplativo es un ser que vive bajo el resplandor de la faz de Cristo, que penetra en el misterio de Dios impulsado no por la luz que proyecta el pensamiento humano sino por la claridad que produce la palabra del Verbo encarnado., Y todo se vive en la celda interior, gracias un gran abrazo fraterno, una de mis santas preferidas.

Felicitas dijo...

Amén, hermana. Gracias. Un gran abrazo.