23 jun. 2016

Podemos, al fin y al cabo, con la fuerza del Amor






Podemos alegrarle el Corazón al Señor, con nuestros gestos de amor a El, a la Virgen, a nuestro prójimo... todo eso alegra el corazón humano y divino del Señor y atrae su Favor y Bendición sobre nosotros.





Al fin y al cabo en la vida eterna rendiremos homenaje gozoso al único Padre Bueno que sostiene todo y gobierna la creación con divina Sabiduría.





La fuerza del Amor de Cristo produce unidad y y por ello los que creemos en Jesucristo somos uno con Él, como Él es uno con su amado Padre, en el Santo Espíritu, cuyo poder abarca todo lo creado.


2 comentarios:

dijo...

Está claro que dejas claro que aquí el que puede... es Él. Saludos agradecidos

Felicitas dijo...

Jejejejeje...pues sí.
¿Pa qué nos vamos a engañar?

Un saludo fraterno