24 may. 2016

Perplejidad

es el equilibrio entre las fuerzas ese camino de oro, porque el resulta tan difícil caminar...
cuando al fin crees que has comenzado a comprender tu propio destino,
y renuncias a tantas ilusiones, te centras en tu realidad, desechas hasta lo más noble,
porque ves que solo una cosa es importante: Su Santa Voluntad,
y con su gracia renuncias, y vuelves a renunciar, y te contentas porque estás, siempre con Él estás,
habituado ya a abnegar los deseos, preferencias y el bienestar,
hallando en su Compañía el todo de tu palpitar,
vas y un signo me das.

Dirían muchos que Tú juegas con las personas,
si no supiera que eres Amor,
que no manipulas el corazón,
Señor, he de reconocer,
que lo poco que entendía,
en el suelo se quedó,
a tus pies, mi Señor.

Sea, pues, tu Actuar.
Sea, pues, mi dolor.
Seas en todo amado y bendecido mi Señor.




2 comentarios:

dijo...

¡Qué bien entiendes y haces Su Santa gana! Abrazos fraternos.

Felicitas dijo...

Nada nos turbe, nada nos espante, solo Dios basta.

Un abrazo fraterno.