10 abr. 2016

Y Jesús les dijo: muchachos, ¿tenéis pescado?

Tú, Señor Jesús, que eres Dios y hombre verdadero, ¿nos pides a nosotros algo?
También en otra ocasión le pediste agua a la Samaritana... y seguro que hubo otras tantas veces, en las que Tú con sencillez pedías algo a los demás...
Y como todo lo que haces y dices es enseñanza para nosotros, los que te queremos seguir y amar, aprendemos, que el que es humilde de corazón, no tiene problema en pedir, cuando necesita algo, tan solo el soberbio de corazón, el altivo no pide, porque considera que eso sería rebajarse ante los otros.
Al final resultará que el más humilde de todos, eres Tú, Señor de señores, Juez de la historia humana, Salvador del género humano, Rey de reyes, Dios de Dios y Luz de Luz...
Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón, nos dijiste.
Oh sí, Jesús, cuánto tengo yo que aprender de tu humildad y tu mansedumbre,  ¡cuán arraigado tengo mi amor propio y mi orgullo!...
Los santos nos dicen que Dios es el Sencillo y nosotros componemos canciones en las que afirmamos: antes muerta que sencilla... Parece una broma, pero es sintomático.
Quiero, Padre Bueno, aprender a ser sencilla como Tú, como Tu Hijo, como María Inmaculada, como los santos y ángeles que te fueron fieles. ¡Enséñame, Padre, necesito aprender!
¡Enséñanos a todos, Señor!
¡Confiamos en la fuerza de tu Gracia de Resucitado, Señor Jesús misericordioso, que has venido a por los pecadores y no a por los que se creen justos! Nos confiamos a Ti del todo.

4 comentarios:

Rosa dijo...


Así es Felicitas, debemos pedir la gracia de su ayuda para ser simples y generoso de corazón.

Un abrazo y que Dios te bendiga.

Rosa

Felicitas dijo...

gracias, Rosa, seguiremos orando y pidiendo su auxilio, para todo.
¡Un abrazo y que Dios te bendiga también!

Marian dijo...

¡Precioso Felicitas ! Es una oración tu post.
Da gusto visitarte y leerte querida amiga.
Un abrazo Pascual !!!

Felicitas dijo...

¡Gracias, Marian, otro abrazo Pascual para ti!