23 ene. 2016

Pensamiento cristiano

El pensamiento cristiano no es una ideología más en el panorama de nuestra sociedad actual.
Las ideologías como su nombre indican surgen de las ideas que los hombres tienen sobre cómo debería funcionar una sociedad, un país. Muchas surgen de la buena voluntad del hombre que quiere organizar para bien de todos los diferentes recursos de que dispone una sociedad moderna. Otras surgen del rencor que algunos albergan en sus corazones por las experiencias propias o de otros que han sido dolorosas y fruto de grandes injusticias. Estas últimas no buscarán una justicia igual para todos, sino que mancharán la organización social con los tintes de sus rencores más o menos ocultos, y que buscando venganza, obviarán en mayor o menor medida los derechos humanos de ciertos sectores de la sociedad.

El pensamiento cristiano, por el contrario, cuando es genuino, obedece a la inspiración del Espíritu Santo de Dios, que ama a todos por igual, y que tan sólo puede inspirar leyes justas, servicios sociales útiles y efectivos para todos, un sistema de economía sostenible y justo, en el que los que tienen mucho contribuyen al sustento de los de que tienen poco o nada. Un pensamiento que va más allá de lo puramente material, para encontrar un enfoque global, inspirado en el humanismo cristiano que procede de aquel famoso: Ama a tu prójimo como a ti mismo.

Se puede hacer.
No es imposible.

Tan sólo nos hacen falta hombres de política que quieran hacerlo realidad.


2 comentarios:

Fernanda dijo...

Me temo, querida amiga, que lo que inspira las leyes actualmente es el "Dios dinero". Por ejemplo, un pobre inmigrante las tiene duras para conseguir que le den la residencia, pero sabías que si compras una casa de medio milloncejo o más, te la conceden automáticamente....
En fin, rezar solo nos queda....
Besitosss!!

Felicitas dijo...

Hola guapa, de poco que no veo tu comentario. Perdona. Pues tienes razón, pero estoy segura que Dios suscita personas con grandes ideales, y dones para la política, que quieran poner remedio a tanta corrupción. Lo que no sé es si vendrán ahora o dentro de 100 años, o 50...
sí, recemos, preciosa, recemos siempre...
Un abrazote y muchos besitos para ti