17 ene. 2016

Año Santo de la Divina Misericordia



en este año santo dedicado por el Papa Francisco a la Divina Misericordia, deberíamos hacer un alto y reflexionar sobre el sentido más profundo de este acontecimiento eclesial y mundial.

Dios que es Amor y Misericordia que se ha manifestado en la persona histórica de Jesucristo, desea que todos los hombres del siglo XXI crean en Él, crean precisamente que Dios es Amor y Amor todopoderoso y eterno, Amor fiel y redentor de todos los males que asolan al hombre sobre la tierra.

Claro que es un tiempo en el que como cristianos debemos practicar la misericordia los unos para con los otros y tenemos ocasiones a diario para hacerlo, ya que la vida misma nos las ofrece.

Y el que así lo haga, estará cumpliendo la Voluntad Divina y por ello recibirá la Bendición de Dios.

Más...¿no es el problema fundamental del hombre contemporáneo el alejamiento cada vez más pertinaz de Dios y de su Amor? 
¿No es acaso el principal problema de nuestra época el olvido diría patológico del primero de los diez Mandamientos de la Ley de Dios, osea:

Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor uno es.
 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. 
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 
 y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.

Y si no creemos ni cumplimos este primer Mandamiento de la Ley de Dios, que es el fundamento de todos los demás, ¿cómo vamos a poder cumplir con todos los otros? ¿Cómo vamos a poder amar al prójimo tal y como Dios quiere? Si no tengo en mi corazón el Amor Divino de Jesucristo, porque ya no creo en Él, tampoco puedo amar, como Él lo desea.

Este es nuestro problema más acuciante: La humanidad del siglo XXI ya no cree en el Dios de Jesucristo y es como una higuera que se ha secado y tan sólo sirve para ser echada al fuego.
Este es, a mi modo de ver, el sentido último de este Año Santo de la Divina Misericordia:

que todos te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

4 comentarios:

pensamiento dijo...

La misericordia de Jesús no es sólo un sentimiento, ¡es una fuerza que da vida, que resucita al hombre! , Gracias, un fuerte abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Así es, nuestra fe en Jesús no es una idea, es la respuesta a la auto-manifestación del Amor misericordioso de Dios en Jesucristo, y es ciertamente una Fuerza omnipotente, que siempre vence, y si a veces no lo experimentamos aún, debemos esperar que lo experimentaremos, como muy tarde, en la vida eterna.
Gracias a ti.
Otro fuerte abrazo fraterno.

Anónimo dijo...

Si todos los actos pasaran primero por el "filtro del AMOR", cómo cambiaría este mundo !

Tenemos muchas oportunidades de practicarlo, y es gratis !

Hay un dicho, creo q es africano, te lo pongo en alemán:

WENN VIELE KLEINE LEUTE AN VIELEN KLEINEN ORTEN VIELE KLEINE DINGE TUN, KÖNNEN SIE DAS GESICHT DER WELT VERÄNDERN.“




Besos
Azmara

Felicitas dijo...

Das ist aber sehr schön, meine liebe Azmara!
Tienes toda la razón, sólo el amor verdadero, el amor que hace el bien a los demás, de las más creativas maneras que el amor sólo sabe inventar,salva a la humanidad siempre y cuando se sume al Amor Salvífico de Jesucristo. Porque sólo Él es la puerta que conduce al Padre Eterno.

Besos,
Felicitas