7 dic. 2015

Inmaculada



encontraste en el servicio a Dios la razón de tu vivir
y tanto le amabas, Señora, que se tuvo que abajar,
porque contigo quería sus años bien pasar,
siendo tu hijo y hermano y compañero familiar.

Y se casó contigo, el Altísimo, sin pestañear,
y un hijo te dio, que era suyo de verdad,
y comenzaste con José el Casto una vida sin igual,
en la que Dios era hijo, y Padre Espiritual,
en la que Dios dormía, y comía como uno mortal,
y contigo vivía por ser su obra más genial.

Y hubo que rescatar a la prole díscola y fatal,
y no dudaste en seguirle con dolor hasta el final,
y comprendiste que amando y sufriendo todo mal,
es como salvabas junto a Él a toda la humanidad.

La fe es el don preciado para todo mortal,
y tú ahora siempre dispuesta nos lo das,
para que creyendo alcancemos de Dios su Piedad,
y podamos así revivir en su divina Bondad. Amén.



4 comentarios:

pensamiento dijo...

Que ella sea siempre su modelo a seguir, y Él realice su obra en usted, que este nuevo tiempo de la misericordia , nos podamos revestir de Cristo, un fuerte abrazo fraterno y feliz y santo día.

Caminar dijo...

Santo y feliz día de Nuestra Madre Inmaculada.

pensamiento dijo...

La vida del hombre es interesante principalmente si ha fracasado. Eso indica que trató de superarse, un abrazo fraterno y mi oración.

Felicitas dijo...

Es un punto de vista el tuyo muy original y lleno de amor misericordioso. Tu padre del cielo estará contento de que veas las cosas así.
Un abrazo fraterno y gracias por tu oración.