9 sept. 2015

Dios está aquí




El Señor habita en tu corazón. Te habla y se manifiesta de mil maneras para hacerte ver su Ternura para contigo. Ponte a la escucha. Y observa los detalles diarios, en los que su fino Amor se hace notar... Desarrolla para ello tu capacidad de escucha, de atención a todo cuanto acaece a tu alrededor y descubrirás muchos gestos divinos de su paterna Ternura.






El niño siempre está atento a lo que hacen sus padres, porque sabe que su bienestar depende de ellos... nosotros hagámonos como niños, que confían en el divino Amor omnipotente del Corazón de Cristo, que vive en la Eucaristía y en nuestro ser, para bendecirnos cada dia. Confianza, esperanza y ánimo....

6 comentarios:

pensamiento dijo...

Tan pronto como creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa más que vivir para Él. Gracias, que Dios este con usted, un gran abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

claro, porque de Él saliste y a Él te diriges...En El vives y sufres por amor a Él y a todos, con la esperanza de una vida gozosa sin fin. Gracias, Pensamiento. Otro abrazo fraterno para ti.

pensamiento dijo...

Oramos cuando comprendemos que el mundo no puede darnos la paz profunda, la plenitud total que buscamos y anhelamos con nostalgia. Cuando tenemos contacto con lo Absoluto y lo Sagrado mediante la oración contemplativa encontramos la belleza, la bondad, la plenitud y la alegría, Que Dios la bendiga hermana, un gran abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Así es, Pensamiento. igualmente para ti.

pensamiento dijo...

Dios no es una soledad, sino comunión perfecta. Por eso, la persona humana, imagen de Dios, se realiza en el amor, que es don sincero de sí , un gran abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Es cierto Pensamiento, lo creo firmemente, sin embargo tengo una gran tendencia a la soledad, y en ella hallo mi paz interior y mi comunión mejor con el Señor... sin ella no podría avanzar en mi camino de amor a Dios y al prójimo...además, cuando vuelvo de la soledad a la comunión diaria con los demás, vuelvo con gozo, con paz, con esperanza que se comunican solas a todos los que me rodean. No me sé explicar adecuadamente... siempre me ha costado, pero seguro que tú me entiendes. Un gran abrazo fraterno, también para ti.