2 ago. 2015

Soy pequeña

Cómo me mortificó durante largos años ser como soy....
tan falible...
tan torpe...
con tantos defectos...
tan débil ...













Ahora me alegro de ello, porque Dios mismo, en la Persona de Jesucristo, se compadece de mi gran pequeñez y procura mi amistad y se convierte en mi Fuerza, mi Esperanza, mi Vida para siempre.
Sé que mi Padre de los cielos me ama y sabe que nada puedo sin Él, y por eso pone todo su Poder y su Amor a mi disposición, para que siempre pueda hacer el bien que Él espera de mí.






Soy pequeña y mi Grande me protege. Tengo mucha suerte. ¿Quieres tú también ser su pequeño?
Confia y ama a tu Señor. Él se ocupa de ti, se ocupa de todo.

3 comentarios:

pensamiento dijo...

Hazte pequeño en las grandezas humanas, y alcanzarás el favor de Dios, porque Él revela sus secretos a los humildes. Gracias, un gran abrazo fraterno.

Fernanda dijo...

Qué bonico verlo así, querida amiga. Desde luego que sin que "Papá Dios" nos tenga de la mano, bien que nos iríamos derechitas al abismo.
Ah, tienes un mail.
Besitoss!!

Felicitas dijo...

amén, Pensamiento, amén.

Así es, querida Fernanda. Te he contestado. Besitosss!!