18 jun. 2015

Woonbo Kim Ki-chang, pintor coreano












El pintor coreano Woonbo Kim Ki-chang pintó durante la Guerra de Corea (1950-1953) una serie de escenas de la vida de Cristo, utilizando el estilo clásico de acuarela coreana y con trajes y escenarios típicos del país. 

Hoy más del 10% del país es católico y es el país con más porcentaje de católicos conversos y de bautizados adultos del mundo, pero en los años 50 los cristianos en Corea eran muy pocos. Woonbo Kim Ki-chang pintó unas 30 acuarelas en un año.

“Yo estaba rezando por un rápido final de la guerra y una paz unificada, y trabajar con el pincel suavizaba mi mente sufriente”, diría el artista. 

Por desgracia, no hubo paz unificada, y medio país está hoy bajo el yugo ultra-comunista de la ideología juche en Corea del Norte, que prohíbe toda religión excepto el culto al líder.

El pintor Kim murió en 2001, pero sus acuarelas se expusieron conjuntamente en Seúl en 2013.

En las escenas que hemos seleccionado, la Virgen aparece como una joven en los momentos de la infancia de Jesús y una noble señora en los de la Pasión. Pese a la simplicidad del trazo, es capaz de expresar serenidad en momentos hermosos y dolor en los momentos duros. Esta es una María con ojos coreanos.

( http://www.carifilii.es )

13 jun. 2015

Inmaculado Corazón de María


Señora de todo lo creado, que junto a tu divino Hijo reinas inmersa totalmente en el divino Amor, guía nuestras vidas, nuestros pasos diarios, hacia el cumplimiento del divino designio en la vida de cada uno de tus hijos. Para mayor gloria tuya, para mayor gloria de Dios y para nuestro mutuo gozo, amén.

4 jun. 2015

Corpus Christi





Cuerpo de Cristo hecho pan para el hombre, hecho alimento de vida eterna, hecho del cuerpo inmaculado de la Mujer de las Escrituras, Aquella predestinada a ser Madre de todos los que viven en Dios. Aquella por cuya fidelidad al Altísimo nos fue dada la Vida, el Camino y la única Verdad necesaria.

Hallo más gozo en un pequeño rato de unión con el Señor que en mil años que pudiera disfrutar de todos los placeres de esta vida. Porque lo que Él me comunica, su Paz, su Luz, su Amor y Bienestar interior, no tiene parangón con nada de lo mejor de este mundo, que pasa... Ni el mejor de los amores humanos se puede comparar a cómo perdura la Fidelidad del Señor, su Misericordia omnipotente para con todos nosotros, su deseo infinito de que seamos sus hijos amados, para siempre.
En Tí nuestra Esperanza, en Tu Amor nuestros corazones y vidas, para siempre. Amén.