23 feb. 2015

Una semana más



En esta nueva semana, Señor, queremos amarte más, amar más al prójimo, ser vigilantes en los detalles del amor, ese amor que observa el sufrimiento ajeno y busca cómo poder aliviarlo. Deseamos tener ese corazón de Santa María que con delicadeza supo enseguida detectar la carencia de los novios de Caná y supo que el misericordioso Corazón de su Hijo les iba a auxiliar sin falta. Y sin dudarlo, se lo pidió, convencida en su divino Sí. Así queremos ser, como Ella, por la gracia que en Jesús se nos da, a mayor gloria de Dios Padre, en su eterno Amor. Amén.

5 comentarios:

pensamiento dijo...

Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece. Gracias, y un buen día en el Señor.

pensamiento dijo...

Al verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece. Gracias, y un buen día en el Señor.

Felicitas dijo...

igualmente, Pensamiento. El Amor nos habite y nos transforme en sí.
Gracias.

pensamiento dijo...

Alegría y amor son las alas de las grandes empresas. Un gran abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

¡Qué bonito pensamiento! El Amor divino nos habite siempre, nos conforme a sí, para venir a ser, cada vez más, consuelo de los tristes, ánimo de los pequeños, alegría de todos, y Amor divino encarnado.
Gracias, igualmente.