14 feb. 2015

Ruiseñor



Ruiseñor, que entre las hojas
de la más florida acacia
has tenido todo mayo
fresca, primorosa estancia,

¿Por qué picas ese ramo
de menudas flores albas,
que te mece si dormitas,
y te acaricia si cantas:

Y a tu lado cariñoso
presta a un tiempo con sus galas
colgaduras a tu lecho
perfumes a tu morada?

¡Diote la acacia amorosa
cuna y sombra regaladas;
y tú rompiendo sus hojas,
¡ay! con heridas le pagas!-

Yo sé, pájaro sonoro,
que en tus dos inquietas alas
vas a lanzarte, a otro valle
por siempre huyendo esa rama.

Mas no por eso a tu amiga,
ruiseñor, con loca saña
has de romperle las perlas
de su corona preciada.

¡Que cuando estés lejos de ella,
tal vez recuerdes con ansia
la frescura de su sombra,
la esencia de sus guirnaldas!


Carolina Coronado

4 comentarios:

pensamiento dijo...

Lo primero que captamos del misterio de Dios no es la verdad, sino la belleza. Gracias, feliz semana.

Felicitas dijo...

Su Belleza me enamora. Gracias a ti.

pensamiento dijo...

Ya hemos comenzado un nuevo tiempo, dónde caminamos a un encuentro con el resucitado, pero para llegar a él, hemos de prepararnos, confiando sólo en Él, fijando la mirada en Jesús nuestro único modelo, feliz tiempo de cuaresma, un abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Confiando sólo en Él. fijando la mirada en Jesús. Vivir para Él, con El y en Él y por Él al Padre de todo, el único Bueno.
Si, cada dia un poco más cerca.
Gracias. Dios te bendiga.