28 feb. 2015

con Él lo tenemos todo

Me matan aquellos que odian mi Amor
¡Bendito sea el Señor!
Me torturan aquellos que cultivan el odio
¡Bendito sea el Señor!
Padezco el pecado en que muchos se regodean
¡Bendito sea el Señor!
Me alegro en el gozo de pequeños y puros porque aman y esperan ser amados
¡Bendito sea el Señor!
La palabra más importante de todas es FIN porque en ella veré con mis ojos a Aquel por el cual mis huesos suspiraron largas décadas de mi vida. El Amor acogerá en su seno a todos los que amaron e hicieron el bien. Ese momento esperamos y con esa esperanza vivimos, dia tras dia, orando por los perseguidos y asesinados, porque todos somos uno en Él y con Él.
El agua moja, el fuego quema y el Amor divino que todo hizo, recapitulará todo en el tiempo adecuado.
Fiat, Señor Jesús.

5 comentarios:

pensamiento dijo...

El alma unida a Dios se diviniza de tal manera que llega a pensar, a desear y obrar conforme a Jesucristo. Un gran abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

Eso es fantástico, PENSAMIENTO. Uy me ha salido en mayúsculas...jeje
Un gran abrazo fraterno para ti también.

pensamiento dijo...

El alma tiene sus ilusiones, como el pajarillo sus alas: Son ellas quienes las sostienen. Gracias.

Fernanda dijo...

Holitas!
Pásate por la casita, que os cuento de mis reevindicaciones sociales, ji ji...
Besitosss!!

Felicitas dijo...

A veces las ilusiones no coinciden con la Voluntad de Dios para uno, al presente y tendremos que aprender a ilusionarnos con esa misma Voluntad perfectad del Amor increado. Gracias a ti.

Voy, Fernanda. volaaandooo...
Besitos!!!