31 ene. 2015

Dios es Amor omnipresente




Habla con Él cada dia. 
Escúchale. 
Tiene mucho que decirte. 
Mucha Paz que darte. 
Mucho Amor con el que arroparte y hacerte sentir amado y aceptado para siempre. 
Nada de lo que ocurra podrá apartarte de su Amor, si no lo quieres. 
Confia en Él , plenamente y procura hacerle caso en todo. Tan solo quiere amarte y bendecirte. 
Así hallarás tu felicidad interior más genuina y duradera. 
Así sea.



24 ene. 2015

Buscaré tu Rostro, Señor

Por dónde quiera que vaya, busco tu Rostro, Señor.
En las flores, tu dulzura y belleza,
en los animales, tu grandeza y magnanimidad,
en los cielos azules y sus nubes variopintas,
tu Arte sin igual, tu mano dejó chispas de genialidad en ellas.

Eres el eterno Tú.
Mi eterno Tú.
Aquel por el cual mis huesos suspiran largamente.
Mis carnes ansían su liberación de la muerte y la enfermedad.
Todo mi cuerpo anhela tu rescate y tu gloria, para poder vivir siempre junto a Ti.

Mi alma sabe que sólo en Ti se halla genuinamente a sí misma.
Porque Tú eres mi Origen y mi Destino de Amor.
sólo por Ti vine a la existencia desde la nada, y me llamaste por mi nombre,
y sólo en Ti hallo la razón de mi vivir.

Ansias eternas me embargan hace muchos años, mi Dios y Señor,
y aquí me mantienes, en el tiempo, aprendiendo a amar como Tú lo deseas de Mí.
Meto la pata a cada paso, peco y yerro con gran frecuencia, y te miro, por si
acaso quisieras castigarme y sólo veo tu sonrisa y tu Perdón. 
Tu compasión eterna y tu mano ayudadora
que me levanta del lodo, en el que caí.

Cada vez más tu Ser se convierte en mi bandera personal.
Cada vez más desecho las banalidades de este mundo aparente.
Cada vez más dependo de Ti y con gran gozo me siento 
pequeña parte de tu Iglesia, Esposa y Amada por la que
vives, mueres y resucitas, amado Jesús.

El Amor Divino es la respuesta a todo el dolor humano.
Sólo con tu Amor, logramos avanzar y escapamos
de toda desesperación y toda muerte y negrura.
Sólo en Ti está la respuesta que todo hombre precisa.
El eterno Tú que amante nos espera, a cada minuto que pasa,
a cada segundo que vuela, Tú permaneces para siempre.
Nos amas sin cesar y velas, como buen Pastor, por cada uno de nosotros.

Gracias, Señor Jesús, por tu infinito Amor.
A Él nos consagramos. Hágase en nosotros tu santa y divina Voluntad...
Perfecta, precisa, preciosa,gozosa,gloriosa,bella...

3 ene. 2015

Año Nuevo

¡Año nuevo, vida nueva!
Pero no una vida que pasa… ¡Esa no la quiero!

Yo quiero una vida plena, que no pase, que nunca cese, en la que pueda estar con mi Dios Amor, con todos los seres humanos, los pecadores que han sido y serán y hayan aceptado su don salvífico dejándose purificar , santificar y divinizar por Él.

¡Espero fervientemente que entre ellos estén todos cuántos conozco! Tan sólo pensar en la posibilidad de una eterna perdición es tan tremendo, tan doloroso e irremediable…

¡Más el primero que desea nuestro bien es Él, Jesús! Ese dulce Nombre con el cual millones de pecadores han dado su último suspiro esperanzado antes de fallecer...

Vida nueva es la que Él nos ofrece a todos. Y esa es la que, en el fondo, todos ansiamos y necesitamos. Muchos, sin saberlo. Otros sin quererlo reconocer...
En fin, el drama de la libertad humana y la mala seducción del ángel caído en eterna desgracia, la cual quiere “compartir” con todos nosotros...

Hemos dicho, pues, año nuevo y vida nueva.
¿Queremos ir a mejor, no?
Pues pongámonos en las manos de Jesús. Digámosle, este año que comienza: 
Señor, de verdad, que quiero que se cumpla tu santo designio en mi vida. Lo desconozco, al menos de forma total, pero no importa, porque me fío de Ti, Jesús y sé que Tú me amas infinitamente y velas para que se cumpla todo cuanto conviene, según el plan del Padre eterno, también en mi vida. Creo firmemente que me guías con tu santo Espíritu, y con la constante ayuda de nuestra Madre inmaculada, conseguirás llevarme contigo, a pesar de tantas infidelidades mías. Porque Tú permaneces fiel y yo me confío a Ti.

Año nuevo, hermanos... Si lo pensamos bien, en realidad todo sigue igual a los días previos al cambio de año porque en realidad es un seguir y seguir y seguir adelante, hasta que haya llegado nuestra hora, la de cada uno de nosotros. La hora de la verdad y la hora del encuentro con el divino Amor misericordioso de Jesús.

No sabemos cuánto tiempo falta para ese momento y no hay que vivir preocupados por ello, pero sí que es bueno querer con fuerza mejorar en el servicio amoroso a tan grande y digno Señor, tan buen Padre y tan incomparable Esposo de nuestras almas.

¿Queremos avanzar?

Pongámonos en sus manos. Él sabe todo. Nosotros, dejémonos llevar por su santo Espíritu, por su santa Madre, por el santo de nuestra devoción, por la guía de nuestro amado Papa, porque allá arriba, de verdad, que están empeñadísimos en que lleguemos sanos y salvos a la casa del único Padre Bueno.
Que así sea.