25 dic. 2014

Nacimiento de Jesús

Rememoramos y celebramos el nacimiento de nuestro amado Salvador de la humanidad entera.

Eternamente estaremos dándole gracias por su inmenso Amor y su infinita Misericordia.

Felices en su Reino, podremos vivir bien unidos al Amor más grande y permanente que jamás haya existido.

Nuestro Jesús bebé concentra todo el Poder, el Amor y la Belleza del mismo Dios.

¡Vayamos y adorémosle y démosle gracias porque el eterno Tú se ha hecho uno de nosotros!

¿De qué me redimió Jesús? me preguntó una vez un profesor ateo de formación profesional...

Nos ha redimido de toda negrura, todo dolor, toda maldad y toda violencia, de toda desesperación, de toda matanza y odio, de todo rencor y desamor, de todo maltrato y abuso, de todo daño a los inocentes, de toda envidia, de toda ira y todo pecado que daña a todos, del pecado de suicidio, del pecado de aborto, del pecado de injusticia, del pecado de robo, del pecado de adulterio, del pecado de indiferencia para con Dios, del pecado de la mentira, del pecado del egoísmo, etc.

¿Sabes por fin de qué te ha redimido Jesucristo ? ¿O acaso aún vives en la inopia del que no quiere ver para no tener que dar su brazo a torcer?

¡¡En fin, congratulémonos que nuestro Dios nos ama tanto que se ha hecho hombre y esto es para siempre!!

16 dic. 2014

San Heriberto de Colonia




San Heriberto, uno de los prelados más distinguidos de la diócesis de Colonia, nació en la provincia alemana de Worms, en el Palatinado del Rin.

Se forma en los estudios del monasterio de Gorza, en Lorena, ahí hubiera entrado gustoso a la Orden de los Benedictinos, pero su padre, que tenía otras ambiciones, lo llamó definitivamente a Worms.

Sus amplios conocimientos le permitieron ocupar el cargo de Canciller del imperio en la corte de Otón III y en 998 fue consagrado obispo de Colonia en medio de la aprobación general.

Los asuntos del Estado nunca le impidieron predicar y consolar a los enfermos y a los pobres, así como el actuar de pacificador.

Su meditación continua de la Sagrada Escritura,  y su prudencia sobrenatural, le hacen un gran director de almas; antes y después de ser designado obispo de Colonia.

Su vida ascética y ardua labor pastoral en beneficio de su diócesis hizo que se le considerara santo en vida. Heriberto acompañó al emperador a Italia, donde asistió a su muerte.  Luego trasladó su cuerpo a Aquisgrán.

Después de una vida ejemplar, San Heriberto murió el 16 de marzo de 1021, rodeado por el afecto y el dolor de  toda la ciudad de Colonia. Murió en su sede episcopal.

Fue canonizado por Urbano VIII en 1626. Su iconografía es con atavío episcopal y una maqueta del convento de Deutz



7 dic. 2014

María Inmaculada

¿Dime, María, si tu espera borda con flores y aromas,
la noche y el día, el trabajo y las canciones que entonas?

¿Dime, María, si Su Física Presencia deja tu bello corazón,
lleno de gozo y amor, tapizado de dulce unión?

¿Dime, María sin mancha, si la Palabra celeste, tus oídos enternece, y con divina presteza todo tu ser embelesa y tu alma ensancha?

¿Dime, al fin, linda Señora, que das fruto exuberante, cómo haremos los maleantes para ser hijos tuyos amados y quedarnos bajo el amparo de tu bello semblante?