19 nov. 2014

Deuteronomio, 6, 4

Escucha, Israel: 

El Señor, nuestro Dios, es el único Señor. 
Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 
Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy. 
Incúlcalas a tus hijos, y háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte. 
Átalas a tu mano como un signo, y que estén como una marca sobre tu frente. 
Escríbelas en las puertas de tu casa y en sus postes.


No nos hacemos una idea adecuada de cuán importante es este primer Mandamiento de la ley de Dios. Si verdaderamente no pongo a Jesús en primer lugar en mi vida diaria, no estaré cumpliendo su santa Voluntad. Es muy exigente, pero es que sólo hay un Dios y nos ama infinitamente y desea ser ( lo que es en realidad ) el más importante en nuestras vidas. Es justo que así sea.

5 comentarios:

PEPE LASALA dijo...

En nuestro amor hacia Dios está TODO, porque cuando se le ama sincera y profundamente quiere decir que también amamos a los demás. Gracias por todo lo que transmites Felicitas, que el Señor te bendiga. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amiga. @Pepe_Lasala

Felicitas dijo...

Gracias por tu presencia fraterna en mi blog, Pepe. Dios te bendiga también a ti y a los tuyos.
Un abrazo.

pensamiento dijo...

El alma que busca a Dios sólo sabe escucharle, y verle en todo lo que vive, que Dios la bendiga hermana, y Cristo Rey reine en su corazón por siempre y mi mejor deseo, un abrazo fraterno.

Fernanda dijo...

Uy qué foto, qué vértigo me ha dado el puente este de la portada....!! ji ji!!

Felicitas dijo...

Muchas gracias, Pensamiento.
Somos suyos y nos encaminamos hacia Él. Nos esperan gozo y algarabía en la Presencia del que es.
Un abrazo.

yo tengo vértigo, Fernanda, pero curiosamente esta foto no me lo transmite. Habría que verme estando allí... Besitosos!!