4 oct. 2014

La viña del Señor




Llega la vendimia.
Se acerca el dueño de la viña, para ver el fruto que le ofrece.
La viña es la casa del Señor, en la que sus hijos viven siguiendo sus consejos.
La viña es grande, más se halla enferma...
Su enfermedad se apodera de las ramas más poderosas, y sus hojas nacen oscuras, manchadas y secas.
Su savia no es limpia. Ha entrado una sustancia extraña que la corrompe, desde dentro.
¿cómo la salvaremos?
¿que haremos para sanarla?
El Médico que puede ya viene. Se acerca para verla y comprobar el trabajo realizado en ella.
Él la sanará, porque sabe lo que precisa y cortará lo que la daña.
Medicina verterá en sus adentros, medicina que acabe con la podredumbre que la asedia.
El dueño es el médico y se ocupa de lo suyo.
Su viña no la dejará morir.
El ya viene.



2 comentarios:

pensamiento dijo...

Cada uno es una pequeña viña del Señor, lo importante si como viña nos estamos dejando abonar y cuidar por el Señor dueño de nuestras viñas, que nuestra viña de frutos abundantes, un abrazo fraterno.

Felicitas dijo...

sí, dejémonos cuidar por el Señor, porque él sabe todo cuanto conviene para cada uno. Su Designio en cada uno de nosotros. Los frutos, son Suyos, para Él. Nosotros, el gozo de verle contento.
Un abrazo fraterno.