5 oct. 2014

El discípulo amado




... le diré a los hombres que los amo,
andaré por largos caminos para llegar hasta ellos,
con alegría les anunciaré que el Señor los ama infinitamente
y que su luz desea iluminarlos a todos.

Si no escuchan, sacudiré el polvo de mis sandalias,
aunque mi alma sufra por ellos
porque grande es el orbe
y muchos los que no saben.

Hay trabajo que hacer
Sed fieles en lo poco y Yo haré lo mucho bien.

Subiré a las montañas, bajaré a los valles profundos,
amaré a todos los que fueron y serán,
contaré con el dolor que me inflijan los que se rinden ante el tirano,
aún no entienden que son esclavos...
andaré, hasta el final, hasta que mis pies ya no puedan caminar,
y después oraré, oraré, hasta que mi boca ya no pueda pronunciar
la palabra que salva...
Sos pequeño instrumento en manos del Señor.
El da el incremento. Nosotros esperaremos con las candelas encendidas.
Esperaremos, confiados y llenos de amor.
Oraremos, oramos. Esperamos, confiamos.
Su vida es ahora.
y aquí.
Cristo vive en Ti. Te ama y salva contigo a tus hermanos.
Ten animo, confía en Él.
Sois uno con Cristo. Creedlo. vividlo.

3 comentarios:

pensamiento dijo...

Cuando se ha comprendido que Dios nos ama, sólo queda una cosa que hacer: ofrecerse al amor para que él haga de nosotros lo que quiera. que María mujer de oración sea siempre su modela y ella cuide de usted.

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. Creerlo y vivirlo, éste es mi meditación hoy en cada cuenta del Rosario.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Ofrecerse al Amor para que él haga de nosotros lo que quiera, cierto.
Eso será siempre lo mejor para cada uno de nosotros. La Señora nos cuida a todos como la mejor de las madres.
Un saludo, Pensamiento.

sí, querido Nip, creerlo y vivirlo se hace necesario para poder transmitirlo a todos.
Un abrazo.