8 ago. 2014

Silencio




4 comentarios:

pensamiento dijo...

Por el alma silenciosa navegan los pensamientos de Dios; y cuanto más silencio, más paz, más serenidad y más facilidad para estar en la presencia del Señor.

Felicitas dijo...

Eso lo dices, porque así lo vives. Muchas gracias por compartirlo con nosotros, las gentes de internet.
¡Feliz fin de semana!

pensamiento dijo...

Cuando uno se sumerge en el silencio, comprende que no es para un rato. No se trata de hacer silencio, sino de serlo. No se trata de hacer el amor, sino de amar. Y tú puedo der Silencio, gracias.

Felicitas dijo...

Se trata de ser silencio... es cierto, cuando te dispones a estar con el Señor, y, por ejemplo, estás ante el Santísimo, notas como eres introducido en su Silencio y eres hecho parte de ese inmenso silencio divino. Es algo muy hermoso que sólo Dios sabe hacer.
Tenemos que ser Amor de Dios para Dios, para nosotros mismos y para el prójimo. Y eso sólo se consigue, estando con Él y confiando en ser hechos Amor, por su infinita Misericordia. Él nos hace Silencio y Amor. Participación en su Ser.
Gracias a ti, Pensamiento.