15 ago. 2014

Amada Señora María


El silencio es tu hábitat natural,
se diría que no existes,
pero sabemos cuánto te ama,
Aquel al que delicada revistes,
y cuyo cuerpo, cual azucena preciosa,
cuidaste y hasta en la cruz confortaste,
la humanidad tan doliente,
de un hijo - don del Omnipresente.
¡Alcanza la fe y confianza
que para amarle precisamos,
y servirle y adorarle,
a imitación de tu entrega,
a todos acercarle! Amén.


5 comentarios:

pensamiento dijo...

Acoge al Espíritu Santo. Guarda en ti la Palabra, vive en Cristo y, como María, canta su misericordia sin fin.

Felicitas dijo...

Oh, sí, es un plan de vida maravilloso el que me propones. Lo voy a intentar, con su gracia.
A ver si lo consigo...
In te confido Dominus.
In te confido Domina.

Gracias, Pensamiento.

Fernanda dijo...

El Amor que Él Es siempre nos quedará grande, pero nuestra querida madre nos guiará en ser cada día un poquito mejores...
Besitoss!!

pensamiento dijo...

Si buscas a Dios en verdad, descubrirás que necesitas ser pobre y sencillo en tu oración: irás a Él con la convicción de que está, de que te espera... y te limitarás a decirle: "Aquí estoy, Señor, a tu disposición". En tu tiempo de oración de hoy, díselo, repítelo con amor: "Aquí estoy, Señor, a tu disposición". Saborea tan sólo un misterio del rosario y esa será tu oración, un saludo fraterno.

Felicitas dijo...

Es así, querida Fernanda, Ella es nuestra estrella reluciente que nos conduce suavemente hacia el Amor divino. Besitososos!!

Hecho, amigo Pensamiento. Te secundo. Muchas gracias. Feliz domingo.