22 jul. 2014

¡Sabiduría Divina,
pan de los pobres,
tú que te das al hombre que se acerca a Ti
anhelando tu presencia y tu amor,
no dejes de asistirnos en el trance de esta época apóstata
no dejes de conducirnos a la patria celestial
a todos aquellos
que ansíamos la paz, el bien y el amor.
Derrama tu Espíritu en los corazones descarriados,
para que todos vuelvan a Ti y puedan vivir para siempre.
Tú, nuestra esperanza.
Tú, nuestro bien y nuestro todo!

4 comentarios:

Fernanda dijo...

Clap, clap, clap!!
¿Es tuya, verdad? Qué inspirada andas últimamente, ya me contarás tu secreto, ji ji...
Besitos!!

Felicitas dijo...

Jajajaja...es el Señor. Ahora me acerco más a Él y, como dice el anuncio, ESO SE NOTA!
Besitos, Fernanda!!

pensamiento dijo...


Buscar a Dios consiste en penetrar plenamente y sin miedo en su misterio y dejar que Él penetre todo nuestro ser sin ponerle, por nuestra parte, ninguna clase de condición.
Quien busca a Dios de verdad comienza por olvidarse de sí mismo.
Vive dejándose llevar por Dios, en una actitud de disponibilidad total y de servicio a los hermanos.

Felicitas dijo...

A eso aspiro, Pensamiento.
Muchas gracias.