27 jul. 2014

Paz interior

Mi paz interior es el Señor porque sólo Él sabe confortarme tal y como mi alma lo precisa. 
Y una vez confortada, con su gracia, puedo confortar, a mi vez, a los demás.
Es beber del Agua Divina para poder darla a los demás.
Si me vaciara de su paz, no transmitiría más que mi persona, pecadora y falible.
Más si le dejo llenarme de sí, entonces me hace instrumento de su Paz.
Así es y así será siempre para todos aquellos que le queremos amar y servir.
¡Gloria a Él!

5 comentarios:

Cristina A dijo...

Es el único Alimento de Vida que lleva la paz a nuestra alma, le da luz, y le dice ..."anda levántate y sígueme...", ..."lleva mi mensaje a todo el mundo..."
Fuerte abrazo Felicitas
Cristina

pensamiento dijo...

No hay caminos para la paz; la paz es el camino.

Felicitas dijo...

Gracias, querida Cristina por tu acertado comentario y tu cariño. Un fuerte abrazo también para ti, linda.

Mi salvación no es el evangelio, es Jesucristo mismo.
Un abrazo, Pensamiento.

pensamiento dijo...

El primero de los bienes, después de la salud, es la paz interior. Sólo Dios.

Felicitas dijo...

A mí me parece, Pensamiento, que la paz interior, que es fruto de la Presencia amorosa del Señor en nuestro corazón, es mucho más importante que la salud corporal. Perdona que te contradiga, pero yo lo veo así.
Sólo Dios, nuestro puerto seguro, en Jesucristo, por María.
Gracias.