12 jul. 2014

La Palabra de Dios



Lectura del libro de Isaías 55, 10-11

Así dice el Señor:

«Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mí boca: no volverá a mi vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.»





El Poder del Señor es inmenso porque logra con su Palabra Divina penetrar el corazón del hombre, logra comunicarle su vida trinitaria y logra transformarlo en hijo suyo muy amado. Hijo a imagen del Unigénito que escogió a sus apóstoles y los misionó, dándoles el Espíritu Santo, para que difundieran la Buena Nueva del Amor de Dios por toda la tierra, pan para el hambriento y semilla de Vida Eterna.
Su Palabra es omnipotente y cumple siempre lo que manifiesta, en Jesucristo y en aquellos que le aman.



7 comentarios:

pensamiento dijo...

La Palabra de Dios es la luz verdadera que necesita el hombre” , Que Dios éste contigo.

Felicitas dijo...

Así es, Pensamiento. Luz verdadera que nos lleva a la Vida Eterna.
Dios te bendiga. Gracias.

Marian dijo...

Que hermosas Sus Palabras, como Maravillosa es Su Persona.

Como bajan la lluvia y la nieve del cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra, que sale de mí boca: no volverá a mi vacía, sino que hará mi voluntad y cumplirá mi encargo.»

Y es así, empapa nuestro corazón, cambia nuestra vida. ¡Que maravilloso eres Señor!
Gracias querida amiga. Muy unidas en El. Un fuerte abrazo.

pensamiento dijo...

Piensa en ti. Busca recrear tu propio interior. No creas que esta actitud es egoísta.
Las personas que comparten tu vida no sólo necesitan de ti, o de tu servicio, o de tu disponibilidad. Esperan que tú les puedas decir con tu vida una palabra que nazca de dentro, una palabra del alma, una palabra que suene a silencio
No vivas en actitud prescindente o alienada. Piensa que es necesario que renueves tu interioridad.

Felicitas dijo...

Veo que disfrutas con las cosas del Señor. No es que me sorprenda pero sí que me agrada mucho encontrarme personas como tú, querida Marian. Hemos probado las cosas del Señor que, como bien dices, son maravillosas.
Otro abrazo grandote para ti.


Tienes tanta razón en lo que me dices, Pensamiento, que me quedo realmente sorprendida... y agradecida porque todo eso que me dices es justo lo que necesito en estos momentos. Dios te bendiga y ruega por esta oveja tontaina que no acaba de enterarse de qué va la cosa con el Señor...Gracias de corazón.

pensamiento dijo...

Ten en cuenta que en estos días te asediará la tentación de la actividad o de las prisas. Te molestará el recuerdo de las cosas que aún tienes por hacer. No te dejes vencer por estas preocupaciones. Ahora tienes un tiempo para renovarte a fondo, haciendo nuevo tu corazón, más disponible para amar y para darse,
Deja a un lado el planteamiento activista de tu vida, la eficiencia, el "hacer por hacer" a cualquier precio, olvidando, incluso, lo más necesario, olvidando que eres tú y el Señor quienes hacen el camino. Un abrazo.

Felicitas dijo...

Diste en el clavo, Pensamiento. Te he hecho caso y me he puesto a la escucha, a pesar de tantos " tengo que...".
Me estás ayudando mucho en esta batalla y te lo agradezco mucho.
God bless you.
tu hermana, Felicitas.