6 jul. 2014

La hermosa señora


Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón.
Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que Yo os aliviaré, 
porque mi yugo es suave y mi carga es ligera .


Creemos en tu Palabra, Señor Jesús, y nos ponemos en tus manos totalmente, queremos tu yugo suave y esa carga ligera que quieres confiarnos a cada uno. Confiamos en Ti y en tu Palabra santa.

Queremos ser humildes y mansos como Tú, Señor, pero precisamos la asistencia de tu santo Espíritu que nos conceda el gusto por las cosas de arriba y el disgusto por las cosas de este mundo que te combate.
Confiamos en tu infinita Misericordia y nos ponemos a tu disposición, para que el plan de nuestro divino Padre celestial se cumpla en todos y cada uno de nosotros. Según está dispuesto desde siempre.

Tómanos entre el número de los que enseñas, instruyes, corriges, reprendes y confortas.
Queremos aprender a ser verdaderos hijos de tu Padre del cielo, de María Reina del universo, y para ello nos consagramos de por vida a tu causa, Señor: La extensión del Reino de los Cielos en toda la humanidad. Úsanos según tu deseo y mejor criterio. Amén.


7 comentarios:

Caminar dijo...

AMÉN.
Un saludo en Cristo.

pensamiento dijo...

Queremos ser humildes y mansos como Tú, Señor, Para enamorarse Dios del alma, no pone los ojos en su grandeza, sino en su humildad. Gracias.

Felicitas dijo...

Un saludo, querida Caminar. ¡Feliz y santo domingo!


Dicen que la humildad es la verdad y Dios nos ve tal cual somos. Sí, queremos ser humildes y mansos como Tú, Señor. ¡Ayúdanos a conseguirlo!
Gracias, Pensamiento.

Marian dijo...

Querida hermanita: sigue rezando.¡Gracias guapa!
Estoy de viaje. Un abrazo muy fuerte.

pensamiento dijo...

Tú, que buscas a Dios; tú, que sientes en tu alma el deseo de orar; tú, que percibes la voz del Señor que te invita a un encuentro profundo con Él, no desoigas su voz. Ten la serenidad y la disponibilidad necesarias para "perder tu tiempo" con Dios. Renuncia por un momento a tu actividad. Deja este ritmo de vida marcado, inexorablemente, por las agujas del reloj
Vive tu tiempo para Dios como "un tiempo fuera del tiempo".
Está atento. No duermas, pero tampoco tengas prisa.

Felicitas dijo...

¡Este párrafo tuyo, Pensamiento, me parece absolutamente genial!! Tanto es así, que me lo he guardado en el ordenador y me lo he impreso, para irlo leyendo y meditando.
¡Muchas gracias! Dios te lo pague con gran santidad y felicidad a su vera siempre, aún en medio de las pruebas de esta vida. Su Compañía es lo mejor que podemos tener aquí abajo. Si pudiera, te mandaría por email el fruto de lo que me has dicho hoy. Un abrazo fraterno, Pensamiento.

Felicitas dijo...

Sigo rezando Marían, te encomiendo a la Virgen y al Señor, para que halles la luz y el auxilio que precisas en estos momentos. Estoy segura de que te asisten en todo, desde arriba.
Un fuerte abrazo, querida.