31 jul. 2014

Es la brisa de San Elías

La sangre anima el cuerpo y el espíritu santo de Jesús anima nuestras almas.
Nexo de unión con el Altísimo Padre de todos, en el Hijo por el Amor.
Silencio.
Soledad.
Sin estos dos ingredientes, no le podrás oír.
Es el suave ruido del fluir de un riachuelo, en medio de una noche silenciosa.
Si te concentras en escuchar esa Presencia cuasi imperceptible y te acostumbras a buscarle en tu propio corazón, en el centro más profundo de tu propio ser, le encontrarás.
Te ama infinitamente y espera tu visita.
Te es más íntimo a ti que tú mismo y te conoce mejor que un buen padre.
Sólo desea tu bien y el de todos y trabaja día y noche por conseguirlo, respetando siempre tu libertad de aceptarle o rechazarle. Porque Él es así: ama libremente y quiere ser amado con la misma libertad.
Todo cuanto te comunica en esos ratos de oración, es paz para tu alma y luz para tu vida.
Señor, tú eres mi sangre y mi corazón y yo soy tu periferia, pero tuya, al fin y al cabo.
Gracias Señor por amarnos de esta manera constante, fiel y para siempre.
Lo necesitamos. Creemos en Ti.

6 comentarios:

xtobefree dijo...

Buenos días Felicitas. En el clavo; tuya, tuyo. Esto es Iglesia, Todos contenidos en Tuus.Un abrazo.

Felicitas dijo...

Es muy fuerte si lo piensas con detenimiento, Nip y tan hermoso!!
Un misterio maravilloso que un dia veremos con nuestros ojos de carne.
¡Qué felicidad!
Un abrazo.

pensamiento dijo...

El Señor nunca deja de inspirar al alma lo que debe hacer, siempre que ella le escuche en vacío de todo lo suyo.

Felicitas dijo...

en el tipo de vida moderno, a menudo no resulta fácil ese escucharle en vacío de uno mismo, pero no es imposible. Con determinación y contando con la ayuda del mismo Señor, podemos conseguirlo.
Gracias, Pensamiento.

pensamiento dijo...

Confía tu oración al viento del Espíritu. Reconoce para ello tu pobreza. Que la humildad, la pequeñez de alma te haga libre. Acéptate con tus pobrezas y con tus limitaciones. Haz como el niño que se deja llevar por la mano amorosa del Padre. Pido una pequeña oración por mí en este día, tan especial, gracias.

Felicitas dijo...

Vengo de la oración matinal, Pensamiento, y justo he recibido en oración todo cuanto me pones en este breve comentario.
Es maravilloso como el Espíritu sopla en nosotros las mismas inspiraciones. ¡Es fantástico!
Mi pobreza y limitación son muy grandes, Pensamiento. Es la verdad.
Y debo andar en verdad para que Él quiera estar conmigo siempre que es lo que más deseo.
Procuraré hacerte caso a ti y a Él en eso de la docilidad al Espíritu Santo. (necesitaré mucha ayuda...)

He orado por ti, Pensamiento en este dia tan especial para ti.
gracias por tu ayuda.
Dios te bendiga.