9 jun. 2014

Suspiro




Hálito de Vida, que sostienes al hombre mientras pasan los años dejando heridas y cicatrices en el alma y en el corazón,
Principio de existencia para todos, gozoso inquilino de los corazones que se abrieron a Dios,
Agua y Fuego, Consuelo que llegas hasta el tuétano , dando al hombre experiencia de tu Presencia,
Memoria sabia e inteligente que todo lo ves desde arriba y nos cedes chispitas de luz que nos sorprenden,
Tú que unes entre sí a todos los hijos, que eres como un código genético que nos marca para siempre, imprimiendo en nuestras almas esa imagen del Unigénito encarnado, muerto y resucitado, ascendido a la derecha del Poder.
Tú que unes Cielo y tierra, inmortal con lo mortal y haces lo imposible a nuestros ojos, creando la unidad entre Dios y los hombres, por el santo Nombre de Jesús,
Tú que dibujas en nuestro interior la imagen santa del Señor, purificando tanto error, y tanto horror,
A Tí te invocamos con gran intensidad para que llenes nuestros seres de tu Luz y tu Amor,
para que sintamos tu Presencia y sepamos cual es tu Voluntad apresurándonos a obedecerte siempre más.
Ven, y no marches, ven y susurra al oído tus Palabras certeras para cada uno y así, llenos de Ti, ya sólo vivamos por cumplir tus santos y divinos deseos de Amor y te demos a conocer. Por Santa María. Amén.




4 comentarios:

pensamiento dijo...

Y es precisamente el Espíritu Santo quien lleva a cabo en la persona humana el admirable proyecto de Dios, transformando ante todo el corazón y, desde este centro, todo el resto; Comenzamos un nuevo tiempo litúrgico, el tiempo Ordinario que el Espíritu del Señor ilumine sus pasos.

Felicitas dijo...

Nos trasnforma desde dentro. Qué hermoso. Procuremos serle dóciles en todo momento. A mí me cuesta mucho, porque su Voz es suave y dulce y tengo mucho ruido en mi cabeza, pero lo intentaré.
Un saludo.

pensamiento dijo...

De la vida cotidiana se saca mucha enseñanza, si se observa y se medita lo bueno de cada instancia. Gracias.

Felicitas dijo...

observar y meditar lo bueno de cada jornada y aprender de ello y de lo malo tambien. En definitiva, ser contemplativo en todo momento. Gracias a ti.