18 jun. 2014

Gozo del alma




Me siento feliz, Señor, porque creo que, con la ayuda de mis hermanos que también es la tuya, te estoy re-encontrando, Dios mío. No es que te hubiera perdido, pero sí que me sentía como más alejada de ti. Y eso se me hace insoportable. Tú lo sabes.



Cuando tocas la vida de una persona, esa persona ya no puede vivir sin Ti.



Es una experiencia tan honda, que marca tanto, que es como encontrarte con el Autor de tu vida y saber que a El se lo debes absolutamente todo. Ya no hay nada ni nadie que pueda ocupar tu lugar en mi vida. 
Señor, aquí me tienes, para hacer tu Voluntad. Sea la que sea, yo te sigo, me agarro a Ti como una lapa pesada y persistente. Y con la ayuda e intercesión de Mamá María conseguiré no perderte de vista nunca más.



¡Gloria tan sólo a Ti, Jesucristo, gran Señor de los tiempos, los espacios y los hombres todos!
Nos ofrecemos a Ti en cuerpo y alma para que Tú dispongas de nosotros según tu Beneplácito, a mayor Gloria de Dios Padre, en el Amor que nos une. Amén.


8 comentarios:

Marian dijo...

Querida hermanita; he llorado con tu post...El ocupa toda nuestra vida, ya no somos felices sin EL...El es nuestro TODO.Demos gracias!!!
Un abrazo muy fuerte.

Fernanda dijo...

Qué bien, me alegro tanto que vuelvas al redil, porque hijas como tú pocas tendrá...
Besitoss!!

Anónimo dijo...

preciosa entrada... recuerda que nunca estás sola...



Azmara



Felicitas dijo...

Querida Marian, me alegro de haberte movido interiormente y sobretodo que tengas tanto amor y santa afición al Señor Jesús. El te lo premie con más GRacia y gozo en tu corazón.
Un abrazo, linda.

Gracias, Fernanda, por tu cariño fiel en el espacio y en el tiempo.
Besitososos!!

Muchas gracias, Azmara, es verdad, estamos todo unidos por el Amor del Señor.
Un abrazo.

pensamiento dijo...

“Cuando un alma ama sinceramente a Dios, no debe temer nada en su vida espiritual. Que se someta a la influencia de la gracia y que no ponga límites a la unión con el Señor.” Dios no puede mandarme pruebas que estén por encima de mis fuerzas. Recuerda amor de Dios nos sobre pasa, estamos en oración muchas, gracias.

Felicitas dijo...

A veces el alma, aunque ama sinceramente al Señor, teme el sufrir por amor. Pero si eso es lo que el Señor precisa, para ensanchar la capacidad amatoria de esa alma, habrá que decidirse con decisión decidida a vivir cuanto Dios nos propone.
No poner límites. Lo procuraré.
El amor de Dios nos sobrepasa. ¡Cierto! El lo sabe todo y lo puede todo. Por eso me abandono en sus divinas Manos, amén.
En oración, Pensamiento.
Dios te bendiga.

NIP dijo...

Buenas noches Felicitas.Tomo tus palabras y las hago mías en esta oración de madrugada, agradezco al Cielo todas tus entradas que me arriman tanto a Dios por María y me sosiegan,mi temor ,el de mi alma que tanto ofende al Señor con mi desconfianza... henos de andar, para seguir adelante sin volver la vista atràs tocando la huella en el alma de aquel; ¡tú sígueme! que es la única razón de todo, Tú me elegiste y cuidas muy bien de mí, dàndome tan rico pasto como encuentro siempre que vengo porque tu blog es un puerto seguro. Un abrazo.

Felicitas dijo...

Querido Nip, compartimos con amor y dolor todo cuanto el Señor nos ha dado y nos dará. Todo es Suyo y a Él pertenecemos, aunque a veces la oscuridad nos nuble la vista... Agradezco profundamente tu comentario. Es el Señor y la Señora los que nos cuidan a ambos, a todos, con extrema delicadeza de amor. De Amor Divino que impregna sus seres y nos llega, por la fe, dando alivio al guerrero en su lucha diaria contra el pecado propio y el de los demás.
La comunión perfecta con Cristo en su Santa Misa nos conforta, nos adhiere a Él,nos transforma en Él, nos eleva por encima de nuestra condición de pecadores y nos hace pregustar las delicias de la Vida Eterna. Confiemos juntos, Nip, en ese Amor omnipotente que nos sustenta. Un abrazo.