16 jun. 2014

Aquí todo fenece

Si aquí todo fenece,




¿qué permanece?



La luz que ilumina a todo hombre, que vino y las tinieblas no la recibieron.




Más a todo aquel que la recibe le concede el poder ser hijo de Dios, nacido de Dios
y heredero del Reino eterno prometido a nuestros padres.


en favor de Abraham y de todo su linaje, para siempre.
AMEN

3 comentarios:

Marian dijo...


Más a todo aquel que la recibe le concede el poder ser hijo de Dios, nacido de Dios
y heredero del Reino eterno prometido a nuestros padres.

Así querida amiga, todo perece, solo queda El, el Amor. Y como bien dices El nos purifica para poderlo ver, sentir, unirnos a El.
Me ha encantado tus palabras en mi blog, eres muy profunda, querida amiga. Es una alegría y riqueza haberte conocido. Un abrazo muy fuerte. Unidas en la oración.
¡GRACIAS!

pensamiento dijo...

Sólo Dios permanece, y nunca acaba, todo pasa sólo ÉL queda.

Felicitas dijo...

Es tan hermoso que El permanezca porque así todos los que le amamos quedamos unidos a ese Ser que nunca acaba, como bien dice Pensamiento, como los bebés que viven serenos y felices en el seno de su madre que todo les aporta para su vida. Depender de Dios Amor de esta manera es algo tan gozoso y que llena el alma y el corazón de bienestar y es todo cuanto necesitamos. Una alegría muy grande conocerte, hermana, porque compartir estas cosas sublimes con nuestros hermanos es también un placer inmenso.
Un fuerte abrazo, linda. Unidas en su Amor. Besos.


Es tan cierto y consolador eso que dices, Pensamiento, que con eso sólo basta. Un abrazo.