3 may. 2014

Querido amigo



¡Tú has sido hecho y llamado para llevar vida, mucha vida a los demás!


¡En abundancia se te ha dado , para que en abundancia la transmitas!

Ese es tu camino y así salvarás tu alma. Siendo muy fecundo para Dios. Y así alcanzas tu felicidad.

Todas esas piedras que ahora laceran tu alma, cuando seas elevado, perderán fuerza, y serán como manchas ínfimas que ya no importan. Quedarán en el olvido.

Lo verás en tus días, verás florecer la fe en tu Dios a tu alrededor y ello traerá mucho gozo a tu lastimado corazón.

Ten fe, mantén la esperanza y confía en ese Señor que tanto padeció por amor a ti.

¡Ten ánimo, sé valiente, y espera en tu Señor cuya Misericordia cubre la tierra con inmensa magnanimidad!

2 comentarios:

silencio dijo...

No se si eres madre, pero esto es para ti,“Una madre es capaz de dar todo sin recibir nada. De querer con todo su corazón sin esperar nada a cambio. De invertir todo en un proyecto sin medir la rentabilidad que le aporte su inversión. Una madre sigue teniendo confianza en sus hijos cuando todos los demás la han perdido. Gracias por ser mi madre” Un fuerte abrazo.

Felicitas dijo...

Querida Silencio: sí, soy madre y ese parrafito que me has traído, no tiene desperdicio.
La vivencia de la maternidad ciertamente nos abre el corazón para irnos pareciendo cada vez más al Señor y a la Virgen en su forma total de amar. ¡Qué bello!
Gracias a ti también por ser mi madre en no pocas ocasiones.
Un fuerte abrazo, linda.