15 may. 2014

Amar y sufrir



Cuando echas de menos a alguien a quien quieres mucho, te das cuenta que el amar siempre conlleva el sufrir. Por más que intente uno distanciarse de las cosas y procurar una perspectiva buena para lograr verlas desapasionadamente, creo que si amas de verdad, tarde o temprano sufrirás. 

Diría que el que no sufre es porque no ama. Y el que no ama, desde luego, si sufre, sufre el doble, porque se carcome en su propia ira y/o desesperación.

Los cristianos sufrimos confortados por sabernos amados con un Amor divino que nos ha prometido una vida eterna, sin dolor, sin muerte, plenamente feliz, junto a Dios y para siempre. 
Esa es nuestra esperanza y por eso, cuando sufrimos, solemos sobrellevarlo con paciencia y mansedumbre. 
Y no es mérito nuestro, sino que son dones que se derivan de la misma fe en Jesucristo. Son dones que el mismo Espíritu de Dios concede a aquellos que le buscan y aceptan su Amor.


2 comentarios:

Fernanda dijo...

Hondas reflexiones, querida amiga. Amar, antes o después significa perdida, creo que eso es lo más doloroso de amar.
Besitososs!!

Felicitas dijo...

Así es, querida Ferdy. Menos mal que estas pérdidas son temporales y porque luego, en la vida eterna, todo serán ganancias!
Besitososos!!