15 mar. 2014

Subiré a la montaña de nuevo



Subiré a la montaña...


Contemplaré tu obra, Señor.


Dejaré que me imprimas tu huella,

que permanecerá para siempre. Amén.

3 comentarios:

silencio dijo...

Subir es comenzar de nuevo, se nos invita con mayor fuerza a arrancar "de nuestros deseos las raíces de la vanidad" para educar el corazón a desear, es decir, a amar a Dios. "Dios —dice también san Agustín—, es todo lo que deseamos". Ojalá que comencemos realmente a desear a Dios, para desear así la verdadera vida, el amor mismo y la verdad. muy unidas, un fuerte abrazo.

Felicitas dijo...

Muchas gracias, amiga Silencio, por tu constante apoyo y exhortación. Me haces mucho bien.
Un abrazo.

xtobefree dijo...

Amén.